Una vez finalizada la fase de descubrimiento, en el siglo XVI los españoles procedieron a la exploración y conquista de las tierras del nuevo continente americano. La mayor parte de esta tuvo lugar durante el reinado de Carlos I, y fue obra de hidalgos de la baja nobleza y de gente humilde que esperaba mejorar su fortuna. Fue durante el reinado de Carlos I cuando se logró la conquista del estado mexica o azteca, y fue lograda por Hernán Cortés.En España ya se tenían noticias de que en estos territorios había pueblos muy ricos en oro y otros metales preciosos.
 
Desde la isla Fernandina (Cuba), se proyectaron diversas expediciones promovidas por Diego Velázquez de Cuéllar. La primera de ellas comenzó a principios de 1517. Al año siguiente el gobernador organizó una segunda expedición, en la que se fundó San Juan de Ulúa. Durante esta expedición los españoles tuvieron contacto con embajadores aztecas y se realizaron intercambios de regalos. Grijalva pudo de esta forma percatarse que los mexicas, dominaban la región y que eran temidos y odiados por los pueblos sometidos.Velázquez organizó una tercera expedición a la que asigno como líder al alcalde de Santiago, Hernán Cortés. A última hora el gobernador decidió destituir a Cortés, pero este decidió marcharse de Santiago evadiendo las órdenes. Los barcos zarparon de Santiago a finales de 1518. Pararon en el puerto de la Trinidad, durante casi tres meses, reclutando soldados y abasteciéndose. El gobernador de Cuba realizó un segundo intento por detenerlo. Como último intento, el gobernador mandó arrestar a Cortés en La Habana, no obstante los barcos de Cortés abandonaron las costas de Cuba a principios de 1519.

Para los mexicas cuando comenzaron a llegar noticias de las embarcaciones españolas inmediatamente se relacionó este hecho con el regreso del dios Quetzalcóatl. Dado que los primeros encuentros con los españoles terminaban en intercambios comerciales, en muchos pueblos corrió la idea de que la manera de deshacerse de ellos, sin pelear, era entregarles oro o mujeres y aceptar lo que trajeran. De esta manera, los europeos se marcharían, pero el efecto fue el contrario al esperado por los aborígenes, pues los europeos creían que había tesoros inagotables en la zona, despertando su ambición.Cortés se dirigió a la isla de Cozumel donde se encontraron con los mayas de la isla. Los españoles siguieron hasta Potonchán donde se inició la batalla de Centla. Los españoles lograron la victoria gracias a la superioridad de armas y en especial al temor que los nativos tenían a los caballos. Cortés fundó Santa María de la Victoria y decidió entonces continuar su camino hacia Ulúa dejando a unos pocos españoles en la recién fundada villa, para pacificar y poblar la región.Los españoles continuaron hacia el norte y llegaron a San Juan de Ulúa.
 
Allí Cortés, mostró su poderío militar e impresionó a los embajadores aztecas. De inmediato salieron mensajeros hacia Tenochtitlán. Moctezuma quedó impresionado y pensó que podría tratarse Huitzilopochtli. Asustado, envió mensajes con evasivas. Les sugirió marcharse lo antes posible y envió de nuevo ricos presentes. Esto sólo excitó la codicia de los soldados, pues los españoles se dieron cuenta de la riqueza del imperio azteca y que los pueblos sometidos resentían la dominación mexica, por lo que decidió avanzar hacia el interior, pero antes se creó la Villa Rica de la Vera Cruz. Cortés se dirigió hacia Quiahuiztlán y Cempoala, pueblos totonacas que eran tributarios de los mexicas. Cortés prometió ayudar a liberarlos de los mexicas, a cambio de una alianza militar. Un grupo de mexicas atacó a los pueblos totonacas que dejaron de pagar tributo. Cortés los ayudó y pudo vencerlos rápidamente, lo que convenció a los totonacas de la efectividad de los españoles y no dudaron en aliarse. Treinta pueblos totonacas se unieron para sellar la alianza y marchar a la conquista de Tenochtitlán.
 
Los totonacas aconsejaron a Cortés formar una alianza con los tlaxcaltecas. Cortés, convencido de la fidelidad de los totonacas lo hizo. Cortés llegó al territorio de Tlaxcala al mando del ejército. Tlaxcala era una confederación de ciudades-estados unidas en una república gobernada por un senado. Los tlaxcaltecas, habían resistido a la expansión de los aztecas, pero estaban al límite de su resistencia. Un grupo tlaxcaltecas emboscó a los españoles, pero los caballos, las armas y las tácticas militares españolas se impusieron a los tlaxcaltecas. Tras evaluar la nueva situación, y considerando las repetidas derrotas, el senado de Tlaxcala ordenó detener la guerra y negociar la paz.Antes de dirigirse hacia Tenochtitlán, Cortés llegó a Cholula, ciudad tributaria y aliada de los mexicas. Al principio el trato para los recién llegados fue hospitalario, pero recibieron de forma secreta instrucciones de Moctezuma para atacar a los españoles, pero Cortés fue alertado. A la mañana siguiente, los españoles realizaron un ataque preventivo, provocando la llamada matanza de Cholula. Tras la victoria de los españoles, los cholultecas fueron sometidos y terminaron aliándose con Cortés.

Moctezuma realizó muchos intentos para disuadir a Cortés de avanzar hacia Tenochtitlán con el envió de regalos y embajadores, pero todo fue inútil. El ejército español y sus aliados entraron a finales de 1519 a la ciudad de Tenochtitlán. Los españoles fueron alojados en el palacio de Axayácatl. Moctezuma era un guerrero experimentado, pero como hombre supersticioso, continuaba con la idea de que posiblemente los visitantes eran semidioses, pero tras un ataque aztecas en la costa, algunos españoles de la Villa Rica de la Vera Cruz murieron. Desde la costa los mexicas enviaron a Moctezuma, junto con la noticia de la batalla, la cabeza de un soldado español como prueba de que eran seres mortales y no dioses. A su vez, los españoles habían descubierto accidentalmente tesoros escondidos en una de las cámaras del palacio de Axayácatl. 

A pesar del malestar social de los mexicas por las acciones de los conquistadores españoles, Moctezuma intentó por todos los medios evitar un levantamiento. A petición de Cortés, dirigió un discurso frente a su pueblo en el que se reconoció como vasallo de Carlos I y pidió rendir obediencia a los españoles, pues temía que en caso de un enfrentamiento armado su pueblo fuese masacrado. 

Diego Velázquez organizó un ejército para detener a Cortés y designó a Pánfilo de Narváez como capitán. Las embarcaciones zarparon en marzo de 1520 y llegaron a San Juan de Ulúa en abril, donde una comitiva de Moctezuma, se puso en contacto con Narváez. Moctezuma albergó nuevas esperanzas de ser liberado. Ante la noticia, Cortés salió de Tenochtitlán marchando con parte de su ejército hacia la costa para hacer frente a Narváez, dejando una guarnición al mando de Pedro de Alvarado. A pesar de que el ejército de Cortés era menos numeroso que el de Narváez, el ataque sorpresa fue veloz y certero y cuando Narváez se dio cuenta del ataque trató de reaccionar, pero era tarde. Hubo pocas bajas, la mayor parte de los hombres se rindieron convencidos de la riqueza de las tierras descubiertas y reconocieron a Cortés como nuevo jefe, incrementando así la fuerza militar del conquistador. Un mensajero proveniente de Tenochtitlán informó a Cortés sobre una rebelión en la ciudad, mediante la cual tenían emboscados a la guarnición que había quedado allí. 

Recorrido de la expedición de Hernán Cortés.

Durante la ausencia de Cortés, en Tenochtitlán se debía celebrar la ceremonia en honor del dios Huitzilopochtli. Pedro de Alvarado ordenó matar a los asistentes a la fiesta lo que provocó una enorme indignación y el ataque contra ellos. Sitiaron el palacio, donde se atrincheraron llevando con ellos a Moctezuma. De regreso en la ciudad, Cortés se reunió con sus compañeros en el palacio desde el que se defendían de los ataques. En un intento por traer la paz, Cortés hizo que Moctezuma hablara con su gente y los tranquilizara; sin embargo, la multitud enfadada comenzó a arrojar piedras, una de las cuales hirió a Moctezuma de gravedad, quien falleció días después. El palacio quedó cercado, sin agua, ni alimentos. En esas circunstancias, Cortés se vio forzado a abandonar la ciudad. El 30 de junio de 1520 (Noche Triste), durante la noche Cortés salió de Tenochtitlán pero durante la huida fueron descubiertos y atacados, muriendo muchos españoles y aliados, además de perder una gran cantidad de material, así como la mayor parte del oro. 

Poco después los conquistadores fueron ferozmente atacados en la batalla de Otumba, sin embargo triunfaron y los perseguidores se dispersaron y huyeron. Los españoles llegaron a Tlaxcala donde comenzaron a reorganizarse y mientras lo hacían, Cortés decidió emprender una campaña militar para castigar la región, no sólo para recuperar el honor y el ánimo de sus hombres, sino también para cortar la vía de suministros de Tenochtitlán. Una vez reorganizados pusieron rumbo hacia la capital azteca, a la consiguieron sitiar. Cortés dio la orden de cortar los suministros de agua dulce que llegaban a Tenochtitlán, los mexicas trataron de impedirlo pero no pudieron. Tras tres meses de sitio la ciudad cayó. 

Cortés utilizó a Cuauhtémoc para gobernar a los vencidos, asegurando la colaboración de los mexicas en los trabajos de limpieza y restauración de la ciudad. La reconstrucción de Tenochtitlán se realizó al estilo renacentista europeo para convertirla más tarde con el nombre de México, en la capital de la Nueva España. Entre los conquistadores se realizó la repartición de oro, pero con el pago a la corona, el porcentaje de Cortés y sus capitanes y los gastos de expedición, la suma a repartir entre la tropa era mínima. Para conseguir nuevos tesoros y subir el ánimo de los hombres, Cortés organizó nuevas expediciones y así evitar una rebelión. Se organizaron campañas en Tuxtepec, Colima, Oaxaca, Tehuantepec… El 11 de octubre de 1522 se nombró a Hernán Cortés como gobernador de Nueva España. En 1529 Carlos I ordenó a Cortés regresar. El rey ya no le devolvió el cargo de gobernador de Nueva España, pero le nombró «marqués del Valle de Oaxaca». El 17 de abril de 1535 se creó el Virreinato de Nueva España y Antonio de Mendoza fue nombrado virrey. 

BIBLIOGRAFÍA: 

  • LÓPEZ de Gómara, Francisco (1552) “Historia de la conquista de México” (2006) Juan Mirelles Ostos, México, ed. Porrúa.
  • PRESCOTT, William (2000) Historia de la conquista de México, edición de Juan A. Ortega y Medina; México, ed. Porrúa.