La razón del fracaso de Linux

Miguel de Icaza explica en su post What Killed the Linux Desktop la razón fundamental del fracaso de Linux, frente al éxito del Mac OS, también basado en Unix.

Linux es un proyecto open source en el que los desarrolladores promueven la excelencia, la innovación y el reconocimiento. El desarrollo colaborativo del sistema operativo está basado en un sistema meritocrático, en el que hay que demostrar un gran nivel técnico para ser aceptado como committer y poder realizar y publicar cambios en el software.

El problema de este enfoque es que las tareas más aburridas se quedan sin hacer. Nadie se ofrece como voluntario para arreglar una librería que ha dejado de ser compatible con un nuevo driver, de corregir un bug que afecta a unas pocas aplicaciones o de documentar correctamente un parche que se acaba de subir para que la nueva funcionalidad X funcione correctamente en la distribución Y.

En palabras de Miguel de Icaza:

La compatibilidad hacia atrás y la compatibilidad entre las distribuciones de Linux no es un problema sexy. Ni siquiera es un problema interesante. Nadie quiere hacer ese trabajo, todos quieren innovar y ser responsables de la gran nueva funcionalidad de Linux.

Por ello, Linux se dejó en manos de idealistas que querían diseñar el mejor sistema posible sin tener que preocuparse acerca de detalles aburridos como el soporte y la compatibilidad hacia atrás.

La falta de compatibilidad causó que:

El soporte de Linux Desktop se convirtió en una carga para los desarrolladores independientes […] No reconocimos el problema de fondo. Alienamos en el proceso a los desarrolladores de aplicaciones. El ecosistema que ha florecido con el AppStore del OS X de Apple es sencillamente imposible de conseguir hoy en Linux.

Es una lección aplicable a muchos ámbitos. La innovación y las ideas están sobrevaloradas. No valen nada si no están acompañadas de trabajo duro, constante y aburrido. Los detalles aburridos son necesarios para que las cosas funcionen.

This entry was posted in Informática y sociedad. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *