PARADISE

diciembre 13th, 2014 by pacoalmarcha

Every place is a historical place. We can find everywhere changing processes and episodic moments of destruction, living beings which subsist on the death of other ones, joy and pain in a similar range. There are no paradises; but we need them. The notion of paradise involves a (religious) sense of perfection, harmony, peace and happiness and in most of the times it is represented in a natural place, a locus amoenus. Paradise is a place without history, without work, without real people. There are no heavens on earth, but we look for this ideal, sometimes anxiously.Paradise 1

The idea of a future paradise used to be very useful to avoid a critical opposition to the real state of things or to encourage a strong feeling of union among community. Today it is one of the most powerful tools of tourism marketing. Relax, solitude, purity, communion with nature are the main values related to these idealized sites. Paradoxically, tourism usually destroys the values associated with the paradises that are sold (we have a lot of examples here in Spain[1]), so companies have to look for more distant and “exotic” places every time, in an unsustainable form of fulfilling our desires.

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They sell a myth, updated with consumerist elements, but this myth is built on real needs, probably due to a certain way of living that has taken us apart from natural rhythms, from an unhurried contemplation of life or from the pleasure to hear our own thoughts. We seek paradises to regain a lost sense of the value of small things, to find the poetry hidden in the movement of the waves, in the colour of the leaves on the trees or in the flight of birds. Finding a heaven realises us and heals us. We seek paradises, in short, to fall in love again with the world, despite history. And in some strange and magical way, on a few occasions and places, we believe that we have found it.

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[1] I live in Alicante, and I can remember the coast 30 or 35 years ago when urbanization was an incipient problem and the fields were full of sparrowhawks. Today I have to be aware that my feelings could be fuelled by the myth of the lost paradise.

 

De toros y cultura.

octubre 26th, 2013 by pacoalmarcha

El Congreso de los Diputados ha aprobado recientemente la declaración de la tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial. Con dicha declaración se pretende situar este ritual por encima de otras tradiciones, y destacarlo como un elemento esencial de nuestra cultura y, por lo tanto, de nuestra identidad. De entre los muchos argumentos esgrimidos, se ha reiterado que la tauromaquia ha formado parte de nuestra historia durante siglos o que es «un legado, una parte de nuestro ser y una fiesta” que «tiene su ADN en el pueblo». TORERO

Se maneja aquí un concepto equivocado y esencialista que oculta el carácter cambiante de las culturas y que, generalmente, es utilizado por las élites para imponer una determinada identidad. Esta visión de la cultura como esencia ha resultado muy dañina a lo largo de la historia, y presenta de forma sistemática en su discurso referencias al “pueblo”, la “raza” o los “genes”.

Una visión acertada de lo que constituye una cultura y de los procesos que la configuran es fundamental pues, como afirma Ángel Díaz de Rada, en nombre de la cultura “es posible planificar un exterminio, negar la condición de humanidad completa a un trabajador manual, organizar una política educativa o diseñar urbanísticamente un barrio”. En este sentido, las tradiciones forman parte de nuestra historia, pero ello no garantiza su continuidad en el tiempo ni su valor como referente social.

Las culturas son ámbitos de referencia construidos socialmente y, por tanto,  son susceptibles de disensión y cambio. Se olvida con frecuencia que los individuos, con sus prácticas diarias, configuran las diferentes culturas y que, por lo tanto, se trata de procesos y no de realidades inamovibles; las culturas no están encadenadas a sus tradiciones ancestrales, ni petrificadas en los discursos de sus políticos. Tampoco una cultura está limitada por ninguna frontera geográfica  ni deja de estar influida por otras culturas.

Para muchas personas las corridas de toros no configuran su identidad en absoluto y no forman parte de ningún patrimonio cultural digno de protección; muy al contrario, son vistas como una práctica cruel que debería desterrarse cuanto antes, un ritual de sometimiento de la naturaleza construido sobre el martirio y agonía de un animal, que está lejos de la compasión que, en su opinión, merecen otros animales no humanos. Desde esta perspectiva, el tormento y muerte de un animal para diversión humana carece de cualquier justificación.

Los movimientos antitaurinos de nuestro país, y en general todos aquellos grupos y personas que rechazan la crueldad con los animales, también son parte de nuestra cultura, una parte cada vez más importante, y me da la sensación de que sus planteamientos y actitudes tienen muchos más visos de servirnos como marco esencial de referencia en el futuro.

 

Justicia animal y humana

marzo 26th, 2012 by pacoalmarcha

Marck Bekoff y J. Pierce argumentan en Justicia salvaje que buena parte del que se considera comportamiento prosocial en los animales puede ser llamado sin ambages justicia animal, y, por lo tanto, nos situaríamos ante conductas que conllevan algún tipo de moralidad. Chimpancés y otros muchos primates, lobos, coyotes, perros, elefantes y delfines se comportan teniendo presentes un conjunto de expectativas sobre lo que uno merece y cómo debería ser tratado, comportamiento que nos remite a un tipo básico de justicia y moralidad. Aunque a ciertas personas, incluida parte de la comunidad científica, pueda resultarle provocadora la idea, la existencia de moralidad en los animales es evidente para algunos científicos y está siendo objeto de investigación rigurosa por parte de la neurobiología, psicología, etología social o la primatología. Al parecer, los animales no sólo tienen un sentido moral, sino también sentido de la empatía, del perdón, la confianza o la reciprocidad. El propio Darwin ya aseguraba en su Origen del hombre que la moralidad humana es una extensión de los instintos sociales, y que hay continuidad entre ella y el comportamiento social similar de otros animales. El desarrollo de un instinto moral en el ser humano ha sido abordado recientemente por Marc D. Hauser, en su excelente La mente moral. Seres humanos y animales compartirían así la base de una de las capacidades asignadas en exclusiva a los primeros.

Murciélagos hembra que ayudan a otras hembras a parir, elefantes que intervienen para defender a compañeros/as heridos/as, monos que se niegan a intercambiar fichas por comida con sus cuidadores si reciben una menor cantidad que otros monos, ratas que dejan de alimentarse si al hacerlo observan que se produce una pequeña descarga eléctrica en otra que se encuentra en una jaula cercana…  Estos y otros ejemplos nos llevan a situar la moralidad en una línea ascendente de complejidad de los animales a nosotros, si somos capaces de atender al hecho de que cualquier manifestación moral implica una preocupación por el bienestar del otro.

Si abordamos consecuentemente este punto de vista, es evidente que debemos replantearnos nuestra relación con el mundo animal y el trato que damos a muchas especies, particularmente a aquellas a las que sometemos a un proceso de producción industrial. Muchos grupos sociales luchan por dignificar el trato  a los animales desde hace tiempo; desde mi punto de vista, en este siglo XXI van a ser muy relevantes los debates sobre la extensión de derechos a los animales y es muy probable que nuestra relación con ellos cambie en profundidad.

Sobre la homogeneización cultural, una vez más

febrero 20th, 2012 by pacoalmarcha

Un encomiable proyecto pretende registrar a los últimos hablantes de lenguas en peligro de extinción (se ha llegado a realizar un diccionario de acceso online de alguna de ellas). Estos esfuerzos recuerdan los de los primeros antropólogos afanados en registrar la cultura material y simbólica de los pueblos nativos que la colonización y el “progreso”  abocaban a la desaparición (papel que en algunos sentidos desempeñaría hoy la globalización). Aunque no se puede identificar una lengua con una cultura, el número de lenguas sí puede servir como indicador aproximado de la pérdida de diversidad cultural a nivel planetario. Se calcula que más de la mitad de las lenguas que todavía se conservan (unas 6.500) desaparecerán en este siglo. Y con ellas los mitos, canciones, ritos, interpretaciones del mundo, saberes técnicos, botánicos, agrícolas y, en fin, el resto de elementos que componen cada universo cultural. Muchos pueblos nativos llevan años de  lucha por la supervivencia de sus lenguas.

Desigualdad

febrero 5th, 2012 by pacoalmarcha

Una de las consecuencias más evidentes de la actual crisis es el agrandamiento de las diferencias económicas entre ricos y pobres, así como el empobrecimiento de unas clases medias que tienden a desaparecer en una sociedad tremendamente bipolar. Ello nos sitúa en un contexto de injusticia y malestar social en el que la precariedad de lo público se acentúa y los delitos tienden al alza. Pero también hay otras muchas implicaciones; la desigualdad no sólo afecta a los pobres, afecta a todas las clases sociales en muchos aspectos, como la salud.

Etnocidio

enero 12th, 2012 by pacoalmarcha

El siguiente enlace es un interesante trabajo sobre los pueblos aislados de Bolivia. Aunque cada vez hay mayor conciencia de los problemas de los llamados pueblos aborígenes o nativos, no son suficientemente asumidos la gravedad de los mismos, ya que tendemos a pensar en las situaciones de etnocidio indígena como algo del pasado;  desgraciadamente en muchas partes del mundo  siguen padeciendo persecución y siendo asesinados. Frecuentemente saltan a la prensa noticias que nos recuerdan dicha situación, y que irremediablemente nos remiten a un inacabado proceso de colonización y expolio. Desgraciadamente, la pérdida de diversidad cultural es paralela a la pérdida de biodiversidad y al aumento de la deforestación y contaminación a nivel global. El que muchos pueblos originarios puedan asegurar la biodiversidad y equilibrio medioambiental de un territorio no es el único ni más importante motivo por el que se debe respetar de manera escrupulosa estas formas de vida. También se afirma la importancia de sus saberes médicos, agrícolas, estéticos, etc.;  o simplemente que estas culturas son tesoros del patrimonio universal. En todo caso, se trata de personas cuyos derechos no están siendo respetados. Nuestra necesidad inagotable de materias primas  está en estrecha relación con esta situación. En mi opinión, la desaparición de los pueblos originarios es otro de los muchos indicios que apuntan a un no lejano ocaso de nuestro propio modo de vida.

 

 

Indignados y marginados.

diciembre 6th, 2011 by pacoalmarcha

Normalmente interpretamos las manifestaciones callejeras en clave política y dejamos en segundo plano las condiciones y motivaciones de quienes las llevan a cabo. Jóvenes y mayores que ocupan las calles no solo muestran su indignación, muestran también su situación y la falta de mejores perspectivas de futuro. Es bastante ilustrativo al respecto cómo los recientes disturbios de Inglaterra aparecen interrelacionados en este mapa interactivo con los niveles de pobreza de las ciudades donde se produjeron. Las conclusiones parecen bastante evidentes.

Steven Pinker reflexiona sobre la violencia.

diciembre 5th, 2011 by pacoalmarcha

El científico Steven Pinker reflexiona en este video sobre el mito de una mayor violencia en las sociedades actuales. Aunque presenta algunos datos etnográficos para apoyar su tesis que resultan muy interesantes, se olvida de citar otras sociedades tradicionales mucho más pacíficas y con muy bajos niveles de violencia.

Nueva teoría sobre la extinción de los Neandertales.

noviembre 29th, 2011 by pacoalmarcha

Nuevos estudios apuntan a la hibridación con Homo sapiens como probable causa de su extinción como especie. Otros descubrimientos recientes también nos llevan a replantearnos la visión que se tenía de esta especie.

 

 

Redefinir el desarrollo

noviembre 27th, 2011 by pacoalmarcha

Muchas son las voces que desde la antropología han cuestionado el modelo actual de desarrollo o, más aún, el propio concepto de “desarrollo” como una construcción al servicio de  intereses determinados. Antropólogos como Arturo Escobar  han luchado por evidenciar las perversiones del “desarrollo” son especialmente negativas para los pueblos nativos. En este artículo se reflexiona al respecto de si los llamados “pueblos indígenas” necesitan o no nuestro “desarrollo”.