Utopía

Con este titulo he comenzado esta nueva pagina, porque me parece importante dedicarle un amplio y privilegiado espacio a la obra, que en defiitiva fue la que encumbró la carrera de Thomas Moro , a pesar, de haber escrito otra obras menos conocidas , que tambien podeis ver en el blog.

La primera versión de Utopía se publicó en latín en 1516. La traducción al inglés no se publicó hasta 1556, pero para entonces sus principales argumentos eran bien conocidos y habían sido ampliamente debatidos.

Utopía hizo de Moro uno de los pensadores y visionarios humanistas más eminentes del Renacimiento. Aún hoy suscita vivas discusiones. Según Turner,dos escuelas de pensamiento se oponen sobre su contenido y objetivos.

Unos creen que Utopía es principalmente una obra católica, en la que el autor expone sus opiniones, y donde todo lo que pueda parecer propaganda comunista es simple alegoría. Según otros, se trata de un manifiesto político en el cual todas las referencias a la religión deben pasarse por alto. Ambas interpretaciones son sólo parcialmente ciertas.

Utopía es una sátira política, pero también una obra alegórica y romántica. Pretende, como las sátiras de Horacio, “decir la verdad a través de la risa”, o, al igual que “la Historia verdadera” de Luciano, “no solamente ser ingeniosa y entretenida, sino también decir algo interesante”.

El propósito evidente de Moro cuando escribió Utopía era abrir los ojos del pueblo a los males sociales y políticos del mundo circundante, como la inflación, la corrupción, los malos tratos a los pobres, las guerras sin finalidad alguna, la ostentación de la corte, el abuso del poder por los monarcas absolutos, etc

Moro describe un mundo ideal , geograficamente focalizado en una isla con una sociedad organizada racionalmente, a través de la narración de los hechos que realiza un explorador, Rafael Hythloday. Utopía es una comunidad que establece la propiedad común de los bienes. No envían a sus ciudadanos a la guerra -salvo en casos extremos- pero contrata mercenarios entre sus vecinos más belicosos. Todos los ciudadanos de la isla viven en casas iguales, trabajan por periodos en el campo y en su tiempo libre se dedican a la lectura y el arte. Toda la organización social de la isla apunta a disolver las diferencias sociales y a fomentar la igualdad. Por ejemplo, que todas las ciudades sean geográficamente iguales, o, más importante aún, que todos los individuos trabajen una misma cantidad de horas. Los habitantes viven mayormente en paz y armonía, resultado de su buena organización social. Existen muy pocos conflictos en Utopía y cuando los hay son resueltos con rapidez. En general, se concibe a la comunidad utopiana como una sociedad con una excelente organización, que permite cubrir las necesidades de todos los habitantes y además estimularlos a desarrollarse intelectualmente en su tiempo libre. El gobierno político de la isla no se encuentra en ninguno de los modelos tradicionales aristotélicos. Sin embargo, la obra contiene numerosas referencias a los pensamientos del filósofo griego Sócrates, expuestos en la obra La República, de Platón, donde se describe asimismo una sociedad idealizada.

El gobierno de los utopianos conjuga elementos aristocráticos con elementos democráticos. Para cada ciudad, en grupos de treinta familias, los habitantes eligen anualmente a un representante, llamado sifogrante, y a su vez, cada diez grupos de sifograntes con sus respectivas familias, eligen, también anualmente, a un representante llamado traniboro. La autoridad máxima de la ciudad es determinada por todos los sifograntes, que son en número de doscientos para cada ciudad, jurando elegir al más idóneo y conveniente, de entre cuatro candidatos determinados por elección popular, uno para cada cuarto de la ciudad. La duración del cargo de la autoridad máxima es de por vida, siendo raramente depuestos bajo sospecha de tiranía.

Algunos politólogos han sentido necesidad de clasificar el sistema político de la isla y han tenido dificultad para hacerlo como una república. Suelen tomarse dos posturas respecto a esta dificultad en el pensamiento político, posturas opuestas que responden a una pregunta de carácter ontológico en la teoría política. La pregunta es ¿la identificación (y por ende su misma esencia) de lo político está directamente relacionado con la existencia del conflicto o puede ser autónomo de éste?. Pregunta que no tiene una respuesta última objetiva, si no que dependerá de la postura filosófica que se adopte para responderla. Aquellos que entienden la política como dependiente del conflicto no encuentran otro régimen político en la isla que su misma organización social, puesto que esto es lo que elimina el conflicto. El gobierno que impera no sería de carácter político sino administrativo. Aquellos que entiendan la política como autónoma del conflicto, le otorgan un carácter político al gobierno de los utopianos describiendo así un tipo de República alternativa con algunas salvedades de la concepción clásica. Desde entonces, se ha empleado el término Utopía para describir tanto obras de ficción que presentan las ideas de un autor respecto a la manera en que una sociedad se debe organizar mejor, como en comunidades fundadas para poner en práctica tales teorías.

Moro demuestra, principalmente en los nombres de funcionarios y cuidades de la isla, que se tata de una comunidad imaginaria. Por ejemplo, cuando dice que su capital es Amauroto (posiblemente del griego sin muros, o bien, del griego oscuro), regada por el río Anhidro (sin agua) y regida por un funcionario cuyo título es Ademus (sin pueblo), por lo que Utopía debería significar “No lugar” (como lo tradujo al castellano Francisco de Quevedo)

La utopía puede ser idealista o práctica, pero el concepto ha adquirido una fuerte connotación de perfección optimista, idealista e imposible. La utopía puede ser contrastada con la distopía (antiutopía, pseudoutopía) o con la utopía satírica.

una creacion artificial

MAPA DE UTOPÍA

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