En el siglo XVII Gaspar Escolano realiza una descripción de las costas del Reino de Valencia. En dicho trabajo se mencionan las diferentes fuentes de agua dulce de la costa. En Peñiscola (Provincia de Castellón) menciona una fuente cercana a donde rompen las olas, que se salinizó y luego volvió a ser dulce, siendo una de las primeras menciones de salinización costera y su reversión documentado. En la provincia de Valencia, la Albufera era un lagoon de agua marina
con conexión al mar que tenían surgencias de agua dulce, aprovechadas por los pescadores. En la actualidad aún se encuentran activos algunos manantiales llamados “ullals” que ya vierten a un lagoon costero de agua dulce. Por último, en Alicante, menciona la cala del Agua Dulce en Denia y el banco de arena de Rio Seco, mientras que describe el importante manantial costero del acantilado de Morro de Toix ahora normalmente inactivo. Esta información de hace 400 años permite conocer las costas antes de la gran modificación
antrópica del siglo XX.
