ECOS DEL PASADO

 LEYENDAS DE VILLAJOYOSA

 

 

                    shipton-c18                     Todo pueblo antiguo tiene en su haber  relatos folklóricos, habitualmente  localizados en un punto concreto de la geografía que resulta familiar a todos los miembros de una comunidad,  lo que  viene a dar al relato cierta verosimilitud.  Muchas veces las leyendas buscan explicar el origen de algo, pero otras veces reflejan la visión del mundo por parte de una comunidad, es decir, contiene los sentimientos y las creencias propias, como puede ser sus miedos, ilusiones, aspiraciones, etc.  En la mayoría de los casos presentan elementos sobrenaturales (demonios, brujas, milagros…) mezclados con lugares o personajes reales.

Sin pretender darle rigor histórico a las leyendas de Villajoyosa,  quisiera en este post, recordarlas y  llamar la atención sobre la necesidad de conservarlas, ya que es un elemento más que nos ayudan a conocer la forma de SER de una cultura en concreto y se encuentran en peligro de desaparecer bajo los estragos del progreso.

Entre las leyendas más conocidas de Villajoyosa , podemos nombrar:  la “Roca Encantà”, “la Olivera Grossa”,   y las historias de Santa Marta  que ya comente en otra entrada anterior.  Hay otras como la Creu de Pedra, la del Puig Campana, o la de la playa del Esparrelló, que no voy a comentar aquí, por falta de información al respecto.

ROCA ENCANTÀ

 

                        La “Roca Encantada” es un bien de la localidad, catologado como como Bien de Relevancia Local en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de Villajoyosa. Se halla junto al camino que conduce al PONT DEL SALT D’EN GIL. (Puente del salto de Don Gil). Se trata de un afloramiento rocoso que ha inspirado numerosas leyendas y que desde muy antiguo se le ha considerado un lugar embrujado por los vileros, imponiendo  con ello un cierto respeto al lugar.

roca-encantada
roca-encantada

Una de las leyendas,  cuenta que una bella señora vestida de negro, salía a pasear por la noche a vender cintas de colores, y que después se sentaba en la roca hasta la medianoche a esperar a su caballero que había partido en la guerra contra los moros. Cuentan entonces que como alma en pena consumió noche tras noche toda su vida hasta desaparecer un día misteriosamente. Desde entonces se dice que en  que en determinadas noches de luna llena, surge de una grieta que hay en la roca,  una dama vestida de negro que lleva una madeja de cinta de colores  que va esparciendo por el camino hasta la “Creu de Pedra” para luego volver a su refugio y volver a desaparecer.  Y se cuenta  que la  persona que coja  una de las cintas  antes de que ella desaparezca de nuevo dentro de la roca, tendrá para siempre el amor verdadero.

Otra versión más terrorífica, cuenta que las  grietas de la roca  no es más que una tapadera de donde sale  una horrible bruja que se  llevaba a aquellos niños que no se portaban bien o que se retrasaban demasiado en su vuelta a casa . El tono oscuro de la roca durante la noche venia a ser una trampa para aquellos inocentes que no habían regresado a sus casas a la hora indicada.

LA OLIVERA GROSSA

 

            La Olivera Grossa es un olivo milenario de enormes dimensiones, al que se calculan alrededor de 1500 años de antigüedad. Situado junto a la villa romana de Xauxelles, y a unos pocos cientos de metros del casco urbano de la Ermita de San Antonio. Es probablemente, el árbol más viejo de la provincia y uno de los más antiguos de la Comunidad Valenciana, catalogado, al igual que la “Roca Encantada”, de  Bien de Relevancia Local.

La Olivera Grossa
La Olivera Grossa

Por su antigüedad, y forma ha dado lugar a numerosas leyendas y creencias, siendo la más peligrosa la que considera que un trozo de madera del tronco trae fortuna a su poseedor. Otra historia más inocente y menos agresiva que he encontrado en Internet *  cuenta siguiente historia:

Cuenta la leyenda que hace ya mucho tiempo, durante la invasión musulmana, una joven cristiana y un apuesto joven de familia árabe se enamoraron. Claro está que su amor era imposible a causa de las diferencias sociales, ideales y religiosas de sus familias que jamás permitirían el enlace. Pero este amor, además de imposible, era también muy poderoso, así que cada noche se encontraban junto a un enorme olivo que actualmente lleva a La Ermita de Sant Antoni.

No obstante, un día fueron descubiertos y la noticia llegó a oídos de sus respectivas familias y fue entonces cuando les prohibieron volver a reunirse. Pero como ya os he contado, su amor era muy fuerte y quisieron que jamás desapareciese de la tierra. Así pues, una noche, la última, se volvieron a reunir en el olivo bajo la luz de la luna. Cada uno de ellos llevaba un anillo, símbolo de unidad y, juntos, los arrojaron al interior de los nudos de la madera del árbol.

Cuenta la leyenda, que esos anillos siguen en el más profundo corazón de este enorme árbol y que siguen alimentándolo de ese bonito amor prohibido del que un día fue testigo.

En definitiva, nos encontramos con relatos folklóricos que podemos situar en parte en el romanticismo del siglo XIX, pero que pueden tener un origen más antiguo, y que en el fondo nos muestran la forma popular que tiene toda cultura por señalar y recordar ciertos lugares o acontecimientos, como puede ser el caso de los “Milagros de Santa Marta”.

*(http://apuntesdecastellano.blogspot.com.es/2008/11/la-olivera-grossa.html).