“En lo referente a la población de Ibi, se puede decir que, como en el resto de Valencia, va aumentando a lo largo del siglo XVIII. Pero es en la segunda mitad de este siglo cuando, en apenas veinte años, la población crece en 200 habitantes. Dentro de la subcomarca de la Hoya de Castalla era una de las poblaciones con más población. Y como toda población, se dividía en campesinos y el estamento privilegiado.
No obstante, la mayoría de esta población se dedicaba a la agricultura. La población campesina se caracterizaba por llevar una vida austera. Estos podían pasar sin carnes, pescados y sin pan ni vino, mientras que los más favorecidos podían comer mucho mejor. Además, los labradores soportaban el mayor peso de la carga fiscal del Estado. Cavanilles decía: “por desgracia se reparten las cosas de tal modo que el cultivador carga con el trabajo y otros perciben la mayor parte de sus frutos. Pocos le quedan al arrendatario después de pagar los derechos a la Iglesia, al Estado y a los señores territoriales”.
“Del pasado ibense” A. Anguiz Pajaron y C. Cremades Marco, obra cultural de la Caja de Ahorros de Alicante y Murcia, 1961, pag. 171 -172
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