Las Germanías de Valencia en la Hoya de Castalla

Uno de los acontecimientos históricos valencianos más apasionantes y, hoy por hoy, más complicados y difíciles en sus interpretaciones, es el llamado Germania de València, la cual desemboco en verdadera guerra civil desde 1519 hasta 1523, aunque sus consecuencias se alargarían en algunas poblaciones durante decenios y, en otras, marcando claramente su devenir histórico.

En nuestro caso, la dependencia de Ibi, terme, carrer e jurisdicció de la vila de Xixona, hizo que fijásemos la atención en esta última aun a sabiendas d que el incendio de su archivo provocado por las tropas austracistas habían destruido la práctica totalidad de su archivo histórico.

En el ámbito rural sufrió una autentica despoblación a favor de las ciudades con el consiguiente abandono del cultivo de buena parte de las tierras de secano en nuestra comarca. Ello trajo consigo, junto con las sequías y malas cosechas, la escasez de trigo y otros granos para autoabastecerse. El movimiento alcista de los precios, característico de los primeros años del siglo, continuó con ciertos bajones. El año 1509 marca uno de los picos de esta tendencia alcista a consecuencia de la carestía cíclica de estos años. La severidad de la crisis afectó a sectores muy dispares, quizás como consecuencia de esto el orden publico sufra un serio deterioro en los años anteriores a la Germania. En Alcoy, durante los años 1517 y 1518, se registran hasta 52 y 79 bregas o disputas, entre persones, families i bandols. Ello conduciría, a pesar de las medidas tomadas por el Justicia Bernat Miralles a principios de 1518, las cuales no atajaron la virulencia de las confrontaciones, a dar parte al gobernador general Lluis de Cabanyelles de los desòrdens e causes que s’acostumen a fer e donar per los vehins de aquexa vila.el gobernador remitió de inmediato un bando en el que se amenazaba con penas de multa, privación de libertad o destierro a los contraventores del orden público.

Otra de las causas del malestar producido por aquellos años en algunas ciudades fue el intento de algunos nobles por recuperar el señorío de algunas villas incorporadas al patrimonio Real. Al igual que Ibi en 1391 fue comprada por la ciudad de valencia.

Otras dos cuestiones agravarían la ya sensibilizada situación del Reino en el mes de junio de 1519: el desembarco de tropas argelinas en Altea y la aparición de un nuevo brote pestífero. El 5 de junio los oficiales de Alcoy reciben una carta de los de Cocentaina en la que se les informaba de la petición de socorro hecha por La Vila Joiosa con la ocasión del desembarco el día anterior de argelinos y que habían llegado hasta Polop, asesinando en el camino gran número de vecinos. Alcoy se comprometió con avisar de inmediato a las poblaciones de Ontinyent y Bocayrent. Dos días después, los jurados de Valencia escriben al Rey comunicándoles el avistamiento de veintiocho fustas i cuatro galeras de turcos y enemigos.

El futuro ejército de los agermanados estaba servido. Apenas dos mese más tarde, el 12 de julio, el gobernador asentó su casa en Morvedre ante la total ausencia de nobles y de cualquier otra autoridad judicial a causa de la peste.

Otro motivo del descontento de los valencianos fue el aplazamiento continuo de Carlos I de celebración de cortes en Valencia y el acto de jura de los fueros. La razón esgrimida era la posibilidad de un contagio pestífero, la excusa era evidente.


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