Escrito por Ivana Eric el 11 de diciembre, 2011

El Reino de Nápoles fue conquistado por el rey Alfonso V en 1442. Fernando el Católico se consideró como el heredero legítimo del Reino De Nápoles a causa que el reino fue dominado por su tío. Fernando II tenía el titulo de Rey de Nápoles y nombró a Gonzalo Fernández de Córdoba el Gran Capitán del ejército napolitano. El capitán apoyó Isabel durante la Guerra de Sucesión Castellana y le mostró su fidelidad porque apoyaba durante todo el tiempo a Isabel y no a Juana. Además, participó en la conquista de Granada y también en la segunda guerra de Nápoles que tuvo lugar entre 1501 y 1504. En esta guerra se enfrontaron los dos rivales, el rey Luis XII de Francia y Fernanado II de Aragón, cuyos intereses fueron controlar el Reino de Nápoles. En 1501, el ejército francés de D’Aubigny ocupó la mitad norte del territorio de Nápoles y el ejército aragonés, bajo el capitán Gonzalo Fernández dominó la mitad sur. Como no había posibilidad de un acuerdo pacifico se iniciaron el año siguiente los enfrentamientos armados. Al principio de los ataques, las fuerzas francesas se demostraron más numerosas y por eso aminoraron a los españoles hacia el sur. Sin embargo, gracias a los refuerzos que  vinieron desde España en el año 1503, vencieron a sus enemigos en las batallas de Ruvo, Seminara, Ceriñola y Garellano. En 1504 el reino de Nápoles fue anexado a la corona de Aragón y Francia abandonó la guerra retirándose hacia el norte. Una vez acabada la guerra, se nombró a Gonzalo Fernández de Córdoba como virrey de Nápoles.