Escrito por Ivana Eric el 11 de diciembre, 2011

Importancia del mar

El siglo XVI se caracteriza por la exploración del Nuevo Mundo que inició Cristóbal Colón gracias a la ayuda financiera de la Corona de Castilla. La colonización de las américas permitió a España una gran expansión territorial que llegó hasta cubrir un continente lejos de Europa. Para realizar su meta, se utilizó la estrategia naval. El mar significó para la península ibérica una excelente estrategia política y económica. Gracias a la unión política de Casilla, que se expandió hasta África y hasta el centro de Europa, y de Aragón, que cubrió el territorio mediterráneo, empezó a crearse una unidad española. Con el descubrimiento de América se considera que la Marina es el mecanismo más poderoso que pueden utilizar los Reyes Católicos para expansionarse a través del mar mediterráneo y del océano atlántico. La conquista del nuevo mundo aportará al imperio los mayores éxitos. España demostró su dominio particularmente con la colonización de América donde la imposición de la cultura española fue fundamental.

El arte de planear sus propias estrategias

La estrategia ha sido importante para dos objetivos distintos que son la guerra y la paz. Para entender como se crean las estrategias, es crucial saber los factores a partir de los cuales se crean las influencias que afectan a una nación. Los pensamientos pueden dividirse en dos categorías que son los creadores y los creados. La primera designa lo filosófico, lo religioso y lo cultural, elementos que reflejan el definir de una nación cualquiera. La segunda califica el pensamiento científico, político y estratégico. Lo que significa que el político-estratégico se construye a partir de los pensamientos de los creadores. Estos pensamientos existen porque tienen en cuenta de las circunstancias históricas. En suma, el creador crea el sentir y el creado lleva a cabo el pensamiento politice-estratégico a partir del creador.

El discurso de Brochero

La importancia del mar se nota en el discurso de Don Diego de Brochero al rey. Este explica que el rey está mal servido a causa de la falta de una escuela de marinería y a causa que los marineros de esta época no tenían en cuenta la importancia de la honra. Aquí tenemos una oración que resuma bien su pensamiento estratégico. ”La cosa más admitida de los que tratan razón de estado ha sido y es que el que fuere poderoso en la mar lo seria en tierra.”1 Para explicar su pensamiento, Brochero toma el ejemplo de los ingleses que estimaban mucho más a los marineros que a los soldados. Por supuesto, Inglaterra ha tenido una buena marinería y nunca ha sido invadida.

Expansión del Imperio a través del mar

Los Reyes Católicos comprendían pronto que el mar podría ofrecerles la posibilidad de extenderse geográficamente y la ocasión de enriquecer sus reinos. Una vez que se terminó la conquista de Granada que el mar comenzó a obtener un valor significativo porque esta victoria les empujó a prolongar su conquista. Se mostró el comienzo de una formación política internacional. La importancia del mar se caracterizaba por la dominación del mediterráneo, el interés africano, y entre todos la expansión atlántica. Las dos coronas se dividieron el labor en su política exterior: Castilla se ocupó de la expansión atlántico-africana que incluyera el imperio americano. Se destaca también su presencia en el mar del norte que fue crucial para el comercio de la lana. La aportación de Aragón se encentraba en los extremos del mediterráneo: la parte oriental se ocupó de la ofensiva turca y la parte occidental afrontó la inestabilidad política de Italia. Crecía una consolidación de poder marítimo entre las dos coronas. La unión se reafirmará con el rey Carlos I.

La Armada Española

La Armada Española que se formó durante la época de los Reyes Católicos comenzaba a desarrollarse poco a poco durante los siglos XV y XVI y durante este periodo implicó la existencia de las flotas militares que fueron necesarios para las conquistas. La existencia de la Armada Española fue particularmente importante para el descubrimiento de América. Se creó un concepto ingenioso porque gracias a las flotas de Indias, la corona de Castilla obtuvo una gran cantidad de riquezas. La armada precedía a los demás en canto a la infantería de Marina que se creó en España en el año 1537 con el nombre Tercios del Mar. La Armada Española fue muy poderosa en el siglo XVI pero en esta época no había una armada centralizada y esto hasta el siglo XVIII. Sin embargo, habían flotas militares que se juntaron cada vez que se presentaba una misión importante. El combate naval tenia muchos puntos en común con el combate terrestre porque se acentuaba el combate cuerpo a cuerpo y se ignoraba prácticamente la artillería. Los primeros inicios de la armada se pueden encontrar en la primera expedición a Italia donde participó Gonzalo Fernánadez de Córdoba. Otra expedición importante fue la batalla de Mazalquivir, donde el objetivo fue someter la costa de Berbería. En esta jornada había una posibilidad para embarcar unos 7000 hombres a partir del puerto de Málaga. El triunfo más notable de la Armada Española es sin duda la batalla de Lepanto donde se opusieron los turcos contra la Liga Santa.

Guerra de Lepanto

La batalla de Lepanto ocurrió en el año 1571 en la proximidad del golfo de Patrás. En esta batalla combatieron los otomanos contra la Liga Santa constituida principalmente por el papa, España y Venecia que resultaban ser los vencedores de este enfrentamiento. Esta guerra permitió retener el poder turco que tenia como objetivo de expandirse a través del mar mediterráneo. Lo que provocó la batalla de Lepanto, era la toma de Chipre por los otomanos. Frente a esta posesión otomana, se produjo la reacción europea. Sin embargo, en realidad el verdadero contexto se encontraba en el control del mediterráneo. También se encentraba la rivalidad religiosa entre el cristianismo y el islam. Los otomanos perdieron una gran parte de su marina y murieron unos 30 000 hombres. “Todos los cronistas otomanos coinciden en señalar que la principal razón de la derrota en Lepanto es que su flota había estado fuera demasiado tiempo.”2 Muchos historiadores opinan que se trata de la más importante batalla naval y que no se había visto un enfrentamiento semejante desde la batalla de Accio. Es la primera vez que una flota cristiana venció la marina otomana.

Evolución de la infantería

Es a través de las experiencias logradas durante la guerra de Granada que se creó una nueva organización militar. Sin embargo, es importante mencionar el rol que la infantería ejerce en la evolución militar. El cambio que se produce en la técnica militar moderna es la renovación de la infantería que se muestra como una herramienta esencial de los nuevos conceptos. Los españoles han tenido en cuenta de la infantería desde hace mucho tiempo. “A partir del siglo XII las milicias concejiles, compuestas por peones y cavalleros, tenían mucha importancia en el ejército real.” 3 Uno de los motivos que explican la continuidad de la infantería se observa en la herencia de Roma que tiene sus orígenes en la antigua Iberia. Al final del siglo XV, se sabe de la existencia de combatientes suizos por las series contables del Archivo General de Simancas. Luego no encontramos la presencia de suizos porque con la conquista de Granada se eliminó el motivo de su utilización. La recién creada organización militar española se acrecentó a partir del año 1495. Se nota un primer indicio en la estructura del primer cuerpo expedicionario dirigido por Gonzalo Fernández Córdoba a Italia. “ Su Crónica manuscrita nos dice que, en la primavera de 1495, embarcaron cinco mil infantes españoles y seiscientos hombres de a caballo, a la usanza de España, jinetes”4.

Tropas del Gran Capitán

Gracias a los documentos históricos, estamos en condiciones de percibir las tropas del Gran Capitán. Se sabe que había un total de 3.042 infantes. Además, hay 600 de caballería, donde encontramos 300 hombres de armas y 300 ginetes. En la categoría de infantería se cuentan unos 750 espingarderos. Estos representan menos del 1/3. Sin embargo, un número considerable de las armas de tiro, los ballesteros se cuentan de manera conjunta con los lanceros. Lo que quiere decir, 2.059 hombres. Es evidente que la agrupación de armas de fuego y de tiro forman parte de más de un 1/3 del efectivo. Desde 1497 a 1500, se tenia en cuenta de la experiencia adquirida en la campaña de Italia que tuvo lugar entre 1495-1496. En Italia apareció por primera vez soldados que aceptaron el combatir a pie. Después, en el siglo XVI, se puede notar a muchos nobles españoles que hacían lo mismo en las filas secretas de los Tericos. La artillería fue compuesta de 27 hombres, de los cuales hay 8 artilleros, 17 tiradores y 2 carpinteros de obras. Sin embargo, los archivos de Simancas muestran la existencia de 183 piezas con la clasificación siguiente : 

Numero de las piezas

clase

7

Canones

43

Pasavolantes

8 Ribadoquines
28 San Migueles
5 San Cristobales
3 San Martines
69 Lombardas
10 Grandes lombardas

La expedición poseyó 55 barcos, donde se estima que 3 eran galeras, 3 carracas, 29 naos, 19 carabelas y 4 tafureas. Se calcula que el total de las tripulaciones alcanzaba unos 4.000 hombres. Esta armada tenia que juntarse con la flota veneciana para combatir contra los turcos que se acercaban a Morea y amenazaban a Italia. Era un buen motivo para preparar la previsible guerra contra Francia que ocurrió porque ambos rivales estaban conscientes de la utilidad del reino de Nápoles.

El Reino de Nápoles

El Reino de Nápoles fue conquistado por el rey Alfonso V en 1442. Fernando el Católico se consideró como el heredero legítimo del Reino De Nápoles a causa que el reino fue dominado por su tío. Fernando II tenía el titulo de Rey de Nápoles y nombró a Gonzalo Fernández de Córdoba el Gran Capitán del ejército napolitano. El capitán apoyó Isabel durante la Guerra de Sucesión Castellana y le mostró su fidelidad porque apoyaba durante todo el tiempo a Isabel y no a Juana. Además, participó en la conquista de Granada y también en la segunda guerra de Nápoles que tuvo lugar entre 1501 y 1504. En esta guerra se enfrontaron los dos rivales, el rey Luis XII de Francia y Fernanado II de Aragón, cuyos intereses fueron controlar el Reino de Nápoles. En 1501, el ejército francés de D’Aubigny ocupó la mitad norte del territorio de Nápoles y el ejército aragonés, bajo el capitán Gonzalo Fernández dominó la mitad sur. Como no había posibilidad de un acuerdo pacifico se iniciaron el año siguiente los enfrentamientos armados. Al principio de los ataques, las fuerzas francesas se demostraron más numerosas y por eso aminoraron a los españoles hacia el sur. Sin embargo, gracias a los refuerzos que vinieron desde España en el año 1503, vencieron a sus enemigos en las batallas de Ruvo, Seminara, Ceriñola y Garellano. En 1504 el reino de Nápoles fue anexado a la corona de Aragón y Francia abandonó la guerra retirándose hacia el norte. Una vez acabada la guerra, se nombró a Gonzalo Fernández de Córdoba como virrey de Nápoles.

Los Tercios

En el año 1534 se creó bajo el reinado de Carlos I la unidad militar llamada el Tercio que formaba parte del Ejército español. Los Tercios tenían prestigio en cuanto a la resistencia que demostraron en el campo de batalla. Fueron particularmente importante para el dominio terrestre y a veces en situaciones marítimas. Los Tercios eran importante para la hegemonía española en los principios de la Edad moderna. Fueron percibidos como temidos y también fueron respetados. La disciplina fue una norma importante que se debería respetar y que fue mucho asociada con la moral del servicio. Los Tercios eran considerados como la mejor organización militar de la época moderna, principalmente porque tenían las mejores tropas del siglo XVI. Tenían una excelente infantería durante un largo tiempo. Precedían a los demás porque juntaron de manera eficiente las picas y las armas de fuego. Las picas tienen sus orígenes en la Grecia antigua pero los Tercios españoles utilizaron otros variantes. Para encontrar las primeras huellas de las armas de fuego, hay que remontarse al siglo XI. Fueron los chinos que utilizaron por primera vez ese tipo de herramienta que tenia por objetivo defender al humano. Dos siglos más tarde, introdujeron los árabes las armas de fuego en Europa.

Las armas

Una caracteriza importante que un soldado necesitaba tener eran buenas armas porque esa herramienta le daba honor. El rey ponía a disposición las armas, pero el usuario tenia que pagarlas. Además, cada persona tenia la posibilidad de comprarse otras. La tremenda potencia de la infantería en España se encontraba en la combinación que se inició con el principio del siglo XVI donde se utilizaba el arma blanca (espada y pica) y el arma de fuego. Cada uno de los soldados poseía una espada que necesitaba ser buena y cortante. Su longitud no debería exceder los 95 cm. Sin embargo, una gran cantidad de soldados tenían espadas más largas que facilitaban los duelos. Asimismo, los infantes portaban el armamento adecuado según la especialidad que se les designara pero teniendo en cuenta sus aptitudes. La pica tenia un gran prestigio porque era el arma más noble y más solicitada. Es importante subrayar que fue considerada como la fuerza del escuadrón. Las dimensiones necesitaban ser superiores a las armas que manejaba el enemigo. Los Tercios requerían tener las picas con unos 5,46 metros. La pica tenia una madera dura y sólida porque era importante que no se rompiera. De manera general, se empleaba madera de fresno. Aquí tenemos una lista de las diferentes piezas que ayudaban a proteger al piquero:

-Peto

-Espalderas

-Escarcelas o falzete

-Brazales

-Guarda-brazos

-Manoplas

-Celada

El mosquete fue percibido como el arma de fuego muy renovador que sorprendió a toda Europa en el año 1567 cuando los Tercios aparecieron armados con los mosquetes. Se empleaba por su gran capacidad de detención del adversario. Las balas eran de 24g. En el sistema de disparo no se distinguía del arcabuz. Las municiones pertenecían a las armas de fuego y se basaban en tres elementos importantes que son el plomo, la pólvora y la mecha. Las cantidades que obtenían las unidades dependían de las expediciones. El plomo tenia que llegar en pasta y los soldados necesitaban fundir y fabricar sus balas personales en un molde. Las balas se crearon a partir de las manipulaciones individuales con los elementos de molde y de plomo. Por eso, se producía una irregularidad en el tiro. En las armas de fuego, la pólvora se refería a la sustancia explosiva. Este elemento explosivo fue el único utilizado hasta el invento del oro fulminante. El modo de funcionamiento de la mecha se basaba en poner una mecha encendida en un pedazo de hierro. El soldado estaba bien armado y como estaba en campaña a menudo, a veces por tierra y a veces por mar, la necesidad de ser bien equipado fue una ventaja esencial. Los soldados tenían la posibilidad de poseer las mejores armas. Una particularidad de la técnica española para poseer tropas hábiles se basaba en el hecho que se aprovechaba de la infantería estacionada en Italia. Cuando el rey decidía comenzar una guerra, efectuaba una leva. El rey empezaba la campaña con soldados que poseían un amplio caudal de conocimientos. A veces tenia que reorganizar las reservas. Da esta manera, disponía constantemente de una infantería ejercitada en la guerra. Durante el siglo XVI, la totalidad de los soldados españoles en los Tercios continuamente varió entre 5.000 y 10.000.

El soldado

El soldado de los Tercios se consideraba sin duda como privilegiado frente a los civiles porque sus preocupaciones se refringían en los tres aspectos siguientes: alimentarse, vestirse y alojarse. No tenia que preocuparse de pagar los impuestos ni tampoco de su equipo profesional. Como España estaba en posesión de muchos territorios, se encontraba entre los soldados diferentes tipos de nacionalidades como por ejemplo los italianos o los flamencos. Una caracteriza interesante de los soldados españoles, frente a otras naciones, es que no tenían que jurar fidelidad al rey. El juramento no se expresaba formalmente. Sólo una vez que se licenciaba quedaba desembarazado de cargas militares. Se podía observar dos grupos de soldados. Un grupo que tenia el mando y otro que ejecutaba las órdenes. Se esperaba de cada uno de los soldados que tomaron sus decisiones teniendo en cuenta la defensa del cristianismo, la liberación de su patria y también el honor de su rey. Por esas exigencias, se buscaban en primer lugar las cualidades morales. Una buena aptitud que debería tener el soldado era tener temor de Dios y también mostrar su obediencia frente a la Iglesia Católica Romana.

El capitán

El capitán se consideraba como el más reputado y el más deseado del ejército. Cada buen soldado que estaba respetado, tenia el deseo de ser capitán algún día. La reputación que se atribuía al capitán muestra una buena idea de su importancia. Proviene del honroso recuerdo de los grandes capitanes del principio del siglo XVI. En este siglo se destaca el famoso Gonzalo de Córdoba que obtuvo el titulo del Gran Capitán. Existían dos maneras para alcanzar este nivel superior. En el caso de una leva de soldados, el consejo de guerra optaba a los capitanes. Sin embargo, en el caso que habría que cubrir una vacante de capitán en el ejército adecuado, los capitanes generales tenían el derecho de hacerlo. Una caracteriza esencial que los capitanes elegidos necesitaban cumplir era la integridad. Un capitán necesitaba ser hábil y distinguirse de los demás en su quehacer cotidiano. Además, tenia que ser razonable, fuerte y valiente. La experiencia era también otra particularidad que necesitaba tener y eso en todas las especialidades militares, pero particularmente en arcabuceria. Para que se pudieran ejecutar ordenes justas, era importante conocer los derechos y los deberes de cada hombre bajo su control. En suma, necesitaba poseer muchas cualidades especificas para ser un gran capitán respetado.

Duque de Alba:

El Duque de Alba nació en 1507 y falleció en 1582, lo que le dio la oportunidad de conocer a dos grandes reyes de España: Carlos I y Felipe II. Fue un general muy importante en su época. Tenia el privilegio de tener bajo su responsabilidad muchos gobiernos como por ejemplo el ducado de Milán en los años 1555-1556 o el reino de Nápoles desde 1556 y 1558. El general mostraba sus habilidades en muchas batallas, como por ejemplo, en la conocida Jornada de Túnez donde Carlos I quería por todos modos tomar este territorio a Barbarroja. El rey obtuvo ayuda de los tercios y aunque fueron recién creados, el enfrentamiento se convirtió en un éxito para los españoles. Túnez podía ser anexado a la monarquía hispánica. Otra batalla importante en la que el Duque de Alba dejaba sus huellas, es la batalla de Mühlberg en el año 1547. En esta lucha, se enfrentaron Carlos V y la Liga de Esmalcalda que fue compuesta por una liga de príncipes protestantes. Otra vez, el monarca español consiguió la victoria El Duque de Alba insistió mucho en la disciplina que fue una norma importante en la época. El militar mandaba los soldados de los Tercios cuando estaban en Flandes. Se mostraba con rigurosa conducta, caracteriza que exigía de sus soldados. No soportaba la indisciplina y en el caso que se producía, castigaba a sus soldados.

1Eliseo Alvarez-Arenas, Del Mar en la Historia de España, Madrid, Editorial Naval, 1987, pp.133-134.

2Hugh Bicheno, La batalla de Lepanto, Barcelona, Ariel, 2003, pág. 214.

3René Quatrefages, Los Tercios, Madrid,Colección Ediciones Ejércitos, 1983, pág.51.

4Idem, pág.55

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