Escrito por Ivana Eric el 11 de diciembre, 2011

El soldado de los Tercios se consideraba sin duda como privilegiado frente a los civiles porque sus preocupaciones se refringían en los tres aspectos siguientes: alimentarse, vestirse y alojarse. No tenia que preocuparse de pagar los impuestos ni tampoco de su equipo profesional. Como España estaba en posesión de muchos territorios, se encontraba entre los soldados diferentes tipos de nacionalidades como por ejemplo los italianos o los flamencos. Una caracteriza interesante de los soldados españoles, frente a otras naciones, es que no tenían que jurar fidelidad al rey. El juramento no se expresaba formalmente. Sólo una vez que se licenciaba quedaba desembarazado de cargas militares. Se podía observar dos grupos de soldados. Un grupo que tenia el mando y otro que ejecutaba las órdenes. Se esperaba de cada uno de los soldados que tomaron sus decisiones teniendo en cuenta la defensa del cristianismo, la liberación de su patria y también el honor de su rey. Por esas exigencias, se buscaban en primer lugar las cualidades morales. Una buena aptitud que debería tener el soldado era tener temor de Dios y también mostrar su obediencia frente a la Iglesia Católica Romana.