El supermercado fue ayer la gran ‘locomotora’ de El Corte Inglés de la calle Constitución en su primer domingo de apertura como establecimiento incluido en la Zona de Gran Afluencia Turística del casco histórico, declaración que entró en vigor el primero de mayo y que permite al comercio de este área abrir 24 horas y todos los días del año.
Con este salvoconducto, muy criticado por Avadeco, al considerar que no existe una demanda de clientela ni de turistas que lo respalde, El Corte Inglés abrió ayer por primera vez en domingo tanto la tienda de Consititución como ‘Sfera’, en la calle Santiago, una iniciativa que pretende extender a todos los domingos a partir de ahora. La tienda de Zorrilla, no incluida en este área, no tiene autorización para abrir.
La decisión, no exenta de riesgo, al no estar habituado el público a la apertura dominical y al insoslayable gasto de apertura de un centro de siete plantas –con todo lo que conlleva de costes de personal, electricidad o seguridad– se saldó con un aprobado alto para la cadena que preside Isidoro Álvarez, gracias al juego que le dio la alimentación.
Con un Carrefour Market cerrado (lo mismo que hoy lunes) y una calle Santiago con casi todas las verjas bajadas, El Corte Inglés de Constitución recibió un mensaje claro de que puede abrir un hueco comercial los domingos.
Empezó a las 11 de la mañana, hasta las 21 horas y la afluencia fue desperezándose pasada la una de la tarde. Los clientes enfilaban mayormente el sótano del supermercado y en menor medida, la sexta planta de moda joven femenina. El resto de plantas recibió menos visitas a esas horas. Por regla general, las mujeres dominaron y también las compras de pequeño desembolso, algo que, por otra parte, encaja con el perfil del cliente domincal: una urgencia o un producto perecedero o fresco.
Los barceloneses Jorge Mota y Cristina Serracarbase se toparon con la apertura en plena ruta turística por la ciudad y directamente entraron al tratarse de una novedad absoluta para ellos.
«En Barcelona, a diferencia de Madrid, donde la liberalización es total, cierra todo el mundo, grandes y pequeños comercios, algo que no entendemos porque si en Madrid se pondera el servicio al turísta, Barcelona tendría que seguir el mismo criterio», aseguró Serracarbase. Con todo, celebró la idea, una anécdota que sumará a su gran jornada de sábado en una ruta de enoturismo por Peñafiel.
Charo, madre de un trabajador de la cadena, no tuvo inconveniente en darse un paseo con una amiga desde las inmediaciones de la tienda del Paseo de Zorrilla para ir a hacer la compra. Primero pasaron por la panadería y luego se fueron a la zona de moda.
En este departamento, Laura, una mujer de más de 60 años, acompañada por dos amigas, se tomaba su tiempo para elegir una prenda. La ventaja de los domingos es que hay tiempo para elegir bien y para ser atendido en condiciones. «Veo normal que dejen abrir a El Corte Inglés, porque otras cadenas ya pueden hacerlo. Lo que me da algo de pena es que, por esta apertura, algunos dependientes tengan que trabajar en domingo. En resumen, lo veo bien porque nos da un día más de servicio, aunque siendo sinceros todo el mundo tiene tiempo de sobra para comprar de lunes a sábado«, dijo.
Madeleine y Sacha, que fueron directas a la zona de moda juvenil, agradecieron la «sorpresa» de la apertura dominical, ya que el sábado se quedaron sin poder comprar en este centro. «Nos habíamos quedado con pena de no comprar algo de moda y esta mañana (por ayer) nos han avisado de que abría. Pensamos volver más domingos«, aseguraron.