Jornadas en Torrevieja

Los días 27 y 28 de enero de 2017 tuvimos la oportunidad de realizar un taller práctico en la Sede Universitaria de Torrevieja. Fue una experiencia muy positiva y una buena oportunidad para trasladar a la sociedad la necesidad de conservar esta especie y su hábitat. Aquí os dejamos una narración de las jornadas y los resultados obtenidos.

Las jornadas han permitido a investigadores de la universidad trasladar a la sociedad civil los valores de la Jarilla cabeza de gato (Helianthemum caput-felis Boiss.), un endemismo exclusivo del Mediterráneo occidental, clasificado por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie “en peligro” y que ayuda a que nuestras tierras sean consideradas como uno de los “puntos calientes de la biodiversidad” del Planeta (Hotspots biodiversity). Igualmente, los participantes han podido colaborar en el enriquecimiento de la base de datos científica que permite conocer el estado de este taxon único en el mundo.

Planteamiento de las particulardades y estado de conservación de H caput-felis a cargo de Juan Antonio Marco Molina, el viernes 28 de enero

Y es que, en primer lugar, para afrontar su conservación resulta indispensable conocer con exactitud la localización y el tamaño de las poblaciones de la Jarilla. Por esta razón desde 2006 el grupo de investigación MedSPai de la Universidad de Alicante lleva realizando una cartografía de detalle de todos los ejemplares que se encuentran entre el Cabo Cervera y la Punta de la Horadada, único territorio, junto con el litoral norte de la provincia, donde se localiza la especie en toda la Península Ibérica. La cartografía, que se realiza con avanzados sistemas de GPS, también facilita el seguimiento de las poblaciones para comprobar su estado ante las principales amenazas que se ciernen sobre la especie: la destrucción de su hábitat por el proceso de urbanización y el pisoteo descontrolado en zonas costeras.

Jornada de campo, sábado 28 de enero

Para las jornadas se seleccionó un área de trabajo comprendida entre Punta Prima y el Acequión, donde las campañas de inventario habían descubierto y localizado 103 ejemplares entre 2007 y 2008. Una década después, decidimos comprobar la evolución de esas poblaciones con la ayuda de nuestros entusiastas colaboradores, que GPS y varillas de localización en mano rastrearon de forma intensiva los cerca de cuatro kilómetros lineales analizados. Los resultados, una vez procesados los datos de campo, nos llevan a un balance general positivo ya que hemos registrado 109 ejemplares. Un dato que, sin embargo, merece una serie de matices. De hecho de las cinco subpoblaciones analizadas, comprobamos que en cuatro habían menos ejemplares que hace diez años, e incluso, en un caso, la población había desaparecido por completo. Las causas principales derivan de un incremento del pisoteo y del tránsito descontrolado de personas por zonas sensibles donde crece la especie. Únicamente en la zona de La Veleta, precisamente entre sus conocidas letras, la especie ha podido prosperar incrementando la población en 39 ejemplares.

Resultados del censo realizado y comparación con los datos de 2007

Subpoblación 1. En naranja, ejemplares registrados en la actualidad. En rosa, aparecen los registros del inventario realizado en 2007/2008. Las cruces representan restos de ejemplares secos registrados en la actualidad. La mayor parte de los ejemplares desaparecidos han sido eliminados por el tránsito peatonal y acceso a la playa.

Subpoblación 3. En naranja, ejemplares registrados en la actualidad. En rosa, aparecen los registros del inventario realizado en 2007/2008.

Subpoblación 5. En naranja, ejemplares registrados en la actualidad. En rosa, aparecen los registros del inventario realizado en 2007/2008. Las cruces representan restos de ejemplares secos registrados en la actualidad.

En una especie tan vulnerable como la Jarilla, hay que realizar un seguimiento preciso de su evolución y estas alteraciones que hemos descrito, aunque puedan resultar aparentemente pequeñas, ofrecen una importante información sobre las amenazas y fortalezas de la especie. Con pequeños gestos, como dirigir el tránsito de personas y animales domésticos con un sistema ordenado de senderos o delimitar y proteger pequeñas áreas de desarrollo de la planta, se pueden conseguir buenos resultados en poco tiempo. De esta forma todos podremos disfrutar de la magnífica floración de la Jarilla cabeza de gato mientras ayudamos a que Torrevieja siga siendo un enclave singular en la biodiversidad del planeta Tierra.

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