Las mujeres gallegas y el Santo Oficio

En 1590, Margarida López, una campesina gallega, decidió rehacer su vida veinte años después de que su primer marido la abandonara. Margarida había oído rumores de que había muerto y por lo tanto aceptó la propuesta de un hombre de su pueblo y volvío a casarse. Pocos años después, la joven Caterina de Villaloa. que había sido víctima de un secuestro, consiguió que anulara su matrimonio con su captor e irse con su nuevo esposo. En 1601, siguiendo los dictados de su corazón, Catalina Fernández conspiró con su amante para falsificar unos domuentos que demostrararan  que el matrimonio con su primer esposo no rea legítimo. Al cabo de una década, las tres mujeres fueron denunciadas por bígamas. Pobres y analfabetas sin duda, Margarida, Caterina y Catalina tuvieron que enfrentarse a la institución más poderosa y temible de la Tierra: La inquisición.

Por lo que respecta a los delitos menores que quedaban bajo la jurisdicción de la Inquisición, las mujeres son las que aparecen con mayor frecuencia en los juicios por bigamia Su visibilidad se debe, en parte, a la naturaleza del delito porque, a diferencia de otros delitos heréticos, en la bigamia intervienen como mínimo rres personas. Por lo tanto, los registros de esos juicios ofrecen una visión fascinante de la vida matrimonial de los campesinos españoles, una visión a la que no suelen tener acceso los historiadores. En particular, los casos de bigamia que se presentaron ante el tribunal del Santo Oficio de Santiago de Compostela entre 1560 y 1700 revelan dos aspectos importantes de la vida de las campesinas españolas: que mantuvieron relaciones bígamas, sobre todo como protagonistas, y la manera en que se manejaron con respecto a las disposiciones de la nueva reforma católica sobre el primer matrimonio y los posteriores. Aunque a primera vista podría parecer que la impresionante diferencia de poder entre ellas (pobres mujeres analfabetas) y el aparato inquisitorial (hombres ricos e ilustrados) habría impedido incluso a las campesinas más decididas salir airosas de su burocracia, los datos históricos demuestran una interacción mucho más compleja. En realidad, los registros de los juicios de la Inquisición indican que, a pesar de los tremendos obstáculos que se les pusieron por delante, muchas mujeres consiguieron defenderse de la acusación de bigamia.


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One response to “Las mujeres gallegas y el Santo Oficio”

  1. Rossie Avatar
    Rossie

    Hola, Blanca! Cómo estás? Espero que bien. Blanca, me gusta mucho tu blog. Tengo una página en Facebook que aún no es pública. Quise empezar hablando de La “Santa” Inquisición y buscando en la Internet, encontré tu página. Hay muchos datos que me interesan. Podría yo colocar en mi página, algunos de sus textos, haciendo mención de ti y de tu blog, respetando siempre tu derecho como autora y los derechos de tu página? Debo yo registrarme? Es que tu página está buena!!!

    Rossie