La tasa de analfabetismo decrecientemente moderada, pero elevada, se atribuye a dos factores fundamentalmente: los niveles de pobreza de la región obliga a una gran parte de la población a entrar al mundo laboral de forma temprana, en trabajos físicos generalmente; y el régimen de propiedad de la tierra concentrado por otro lado, pues este lleva a la reducción del control de los recursos por parte de uno pocos, limitando así la renta de otras familias.
Se ha de tener en cuenta que las tasas de analfabetismo desde principios de siglo XX, comenzaron a descender de forma gradual a razón de los movimientos culturales derivados de la crisis del 98, la preocupación de los intelectuales a finales del XIX por una sociedad más formada trascendería. Donde mas tardó en llegar fueron a los espacios más ruralizados. Sin embargo, pese al descenso del analfabetismo, no implicaba una población más crítica en estos entorno.

