Contexto Rural

VALDEGANGA

Con las limitaciones de disponibilidad de la documentación, el presente trabajo se enmarca entre 1916 a 1921, disponiendo de información relativa a años anteriores y de 1922 de forma fragmentada. Las razones de esa falta de documentación se fundamentan en la pérdida documental hasta 1916, y a partir de 1921 se debe a que no se encuentra en el Archivo de la Diputación de Albacete, sino el Archivo Militar de Guadalajara.

Las cronologías de partida originales son desde 1912 a 1927, a razón de la promulgación de la Ley de Reclutamiento y Remplazo del Ejército de 1912 hasta 1927 con la rendición del último caudillo rifeño y pacificándose la región. Sin embargo las limitaciones documentales llegan hasta 1921 en el Archivo de la Diputación debido a la promulgación del Estatuto Provincial de 1925, pasando la competencia de los reemplazos a las Cajas de Reclutas. Con esta ley toda documentación relativa a mozos a partir de dicha fecha y tres años atrás quedan bajo gestión directa del Ministerio de Guerra.

Valdeganga entre 1910 a 1920 fue un municipio, dentro del partido judicial de Casas Ibáñez, que no alcanzaba los 2500. De una economía plenamente agraria, muy característica de estos pueblos rurales de Castilla la Mancha.

La mayoría de la población estaba dedicada al agro de tierras de cultivo caciquistas, y en menor medida al pastoreo ya como particulares. A diferencia de otros espacios más industrializados o con áreas de influencias de clase obrera, en esta región el caciquismo perduró más tiempo; inclusive cuando se creó el primer sindicado del pueblo en 1916, de corte cristiano, los jornaleros no cumplían los requisitos para tener acceso.Imagen3-compressor

Valdeganga supone, al igual que muchos otros pueblos, el otro lado de los momentos de conflicto social que azotaban al país. Era un espacio en el que el tiempo pasaba más lento, regiones económicamente más desaceleradas, y al margen de los cambios sociales.

EL CARÁCTER CULTURAL

El carácter cultural que supone el reclutamiento obligatorio tiene una importante mención en los contextos rurales. A parte de la liberación o rito de paso a la madurez, la integración en el cuartel, suponía la socialización, amistad y camaradería con los compañeros de quitnas, adquieren formas de ritual antes como después en su incorporación a filas. Se manifiestan en las fiestas y reuniones conmemorativas.

Imagen6-compressorTambién en esta época se popularizan los poemas y cánticos de los quintos, que son muy comunes en toda la región y denotan un tono triste por la marcha de los mozos, del valor que supone la juventud de los pueblos.

Hoy en día, En Valdeganga, los “quintos o quintas” es un elemento que completa las celebraciones de Semana Santa y que se desconoce su origen preciso; consisten en la participación de jóvenes, de aproximada edad a la correspondiente al reclutamiento en su día, como costalero de imágenes para las procesiones del Domingo de Resurrección. Además de algunos lanzar ramos llamados “albricias”, hacia una persona querida tras recitar una poesía. Esto es un ejemplo del gran calado en la cultura local del municipio.

 

 

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