ESPECIAL La selección, en su afán de disputar la final, salió dispuesta a todo, pero no pudo con la URSS. La derrota hay que calificarla de normal. Esta vez no ocurrió como frente a Yugoslavia. El equipo español cayó dignamente, y en el parcial del segundo tiempo venció por un punto. En los primeros veinte minutos los soviéticos se mostraron arrolladores e impecables en los lanzamientos de media distancia y en los rebotes bajo los tableros.
Por su parte, España estuvo imprecisa e insegura y perdió más balones de los habituales. Esto que siempre es grave, frente al poderío de la URSS resulta irreparable.
Es difícil jugar frente a la URSS con la única idea de ganar, con la necesidad de tener que hacer dos puntos cada vez que se ataca y de evitar que los hagan cuando se defiende.
Por ultimo recalcar que Wayne Brabender anunció su retirada en ese partido.