Texto del acto de mi despedida en la Universidad de Alicante

El pasado jueves 26 de Noviembre estaba prevista la celebración de un sencillo acto de despedida organizado por profesores de mi Departamento (Análisis Económico Aplicado) y el IEI.  Al final la concurrencia desbordó mis expectativas, sumándose el Rector y su equipo, así como el Presidente de la Generalitat Ximo Puig.  Más abajo, reproduzco el texto de mi interveción que, por deferencia del Rector cerró el acto.

 

acto

Muchas gracias, fuera de cualquier protocolo, compañeros de departamento, Instituto, compañeros de la universidad, alumnos  Rector, Rector honorífico, Presidente…

Mis disculpas por no haber podido contestar cartas y correos emotivos y entrañables

Estoy emocionado. Ya me ocurrió hace unos meses cuando comuniqué a mis compañeros de departamento y de equipo mi jubilación y me devolvieron correos y cartas tan emotivas que fui incapaz de contestar. No pasé de las dos primeras, lo intentaba, pero la emoción y la añoranza me embargaba la mente y no pude. Aprovecho ahora para agradeceroslo de todo corazón.

Algo parecido ocurrió a principios de curso, donde confieso que la simple idea de pensar en que estaba jubilado en la Universidad me causó un estado de melancolía aunque sólo lo compartí con mi familia y más allegados.

Mi agradecimiento al Departamento e IEI

Muchas gracias Antonio Escudero y Gloria. Sé que habéis movilizado todo esto, a pesar de que acordamos que sería un acto muy sencillo donde apenas nos viéramos sin protocolo los compañeros tanto de Departamento, Instituto, como de equipo. Muchas gracias Gloria por haber escudriñado en aquellos recuerdos entrañables de nuestro Departamento que la memoria relega en rincones y recovecos.

Agradecimiento a la Universidad de Alicante

Querido Rector honorífico, profesor Antonio Gil Olcina, has sido un maestro de rectores. Después de ti únicamente cabía intentar la excelencia, no sólo en la gestión sino muy especialmente en el comportamiento y en las formas. Y en estos casos,  aunque nunca se termine de alcanzar plenamente, al menos estábamos obligados a dejar nuestro empeño, un sencillo, y creo que honesto, empeño.

Todo lo que hagamos por una institución como la Universidad siempre será poco. Recibimos infinitamente más de lo que le damos. La denominación de Alma Mater, al referirnos a la universidad, sintetiza en un término todo lo que podríamos decir en decenas de folios.

Agradecimiento a los equipos de Gobierno y personal de la UA

He tenido la suerte y lo he subrayado muchas veces de encontrarme con personas excepcionales. Ellos han sacado lo mejor de mi. Trabajamos  en unas condiciones extremadamente difíciles, pero eso nunca nos impidió soñar, implicarnos al máximo e incluso apasionarnos o  proyectar una infinita ilusión por lo que hacíamos. Tuvimos la suerte de contagiarnos mutuamente en el objetivo en desarrollar un gran proyecto. Lo fué en el Departamento de Análisis Económico Aplicado, en sus inicios, y también en la gestión de la Universidad y en el Instituto.  Y hemos obtenido la mejor de las recompensas posibles. Nuestros alumnos, nuestra Facultad, nuestra universidad, nuestro campus, tal como lo vemos hoy.

Agradecimiento a las personas que nos ayudaron fuera de la Universidad

También tuvimos mucha suerte de encontrarnos gente excepcional fuera de la Universidad que nos apoyó sin reservas y entusiastamente: El firme respaldo de todos los rectores españoles. El mecenazgo del Banco de Santander con Emilio Botín en persona y su equipo, muy especialmente el muy valioso apoyo de José Antonio Villasante, José Manuel Moreno y la Biblioteca Virtual -que acaba de cumplir 15 años- entre otros muchos proyectos. Y muchas personas que nos ayudaron en multitud de proyectos: El Museo Universitario, La Alcudia, las sedes universitarias; y personas: alcaldes de la provincia, los empresarios como Pepe Quiles, la corporación provincial, los sindicatos (entrañables Javier Cabo, José de la Casa..)…

A los que se fueron

Estamos en el edificio Alfredo Orts y sería justo reivindicar el mismo recuerdo para Mario Pardo. Me apetecería recordar muchas cosas, muchos nombres, pero eso sería abusar de vuestro tiempo. Os llevo no solo en mi mente sino en mi corazón. Estuve 4 años fuera de la Universidad de Alicante en los proyectos más interesantes a los que un economista y un profesor pudieran aspirar, pero mi familia y vosotros, siempre me reivindicaron sin hacerlo.

Referencia a la Presidencia de la Generalitat

Querido Presidente, muchas gracias por tu generosa presencia hoy aquí, en este sencillo acto. Es importante para mi. Me da la oportunidad de conciliarme públicamente con la institución que representas  expresándole por mi parte, aquí en este campus, el mayor respeto. Ojalá repitiéramos  aquellos años, en los que estando Juan Lerma y Juan Romero de Conseller, esta Universidad, sin ningún privilegio,  tuvo un respaldo en línea con sus necesidades y que se plasmó en la realidad hoy visible por todos. De veras muchas gracias por tu presencia y por estar hoy aquí, a la derecha del Rector. Estos gestos le dan la dimensión a tu  persona del estadista que necesitamos en estos tiempos difíciles.

No mirar al pasado, afrontar el futuro

Y en este sentido, Rector, Presidente y queridos compañeros. Todos sabéis que me gusta mirar al futuro. Estamos en una encrucijada social y empresarial donde para progresar, la educación universitaria tiene que afrontar enormes cambios. Las universidades que hoy tenemos se parecerán muy poco a las que tendremos dentro de 15 años (Universidad del Futuro). Anticiparse al cambio nos dará una ventaja.  Te deseo mucha suerte Rector en el importante cometido de anticiparnos al futuro.

En los últimos años esta universidad ha vuelto a liderar una revolución mundial como la de los MOOCs (UNIMOOC), hoy su tecnología la utiliza Google en toda Europa. Pero tienen que venir muchas más como la hibridación de estudios, la competitividad social de la investigación y el emprendimiento universitario que en la actualidad se sitúa en casi las antípodas de lo que la sociedad necesita. Tasas de desempleo juvenil de más del 50% nos obligan alejanos del conformismo intelectual y afrontar la realidad con celeridad, determinación y eficiencia, incluso a partir de los recursos que tenemos, que comparados con los que teníamos hace 20 años parecen infinitos.

Gracias y hasta siempre

Aunque no esté activo en esta mi universidad, siempre desearé y empujaré con mi granito de arena para que se afiance su progreso y reputación.
Yo de la universidad sólo me podría despedir con dos palabras HASTA SIEMPRE. Pero decía Cicerón que la gratitud no sólo es la más grande de las virtudes, sino que engendra todas las demás, de tal modo que Yo de la Universidad sólo puedo despedirme con tres palabras, GRACIAS Y HASTA SIEMPRE.

Sobre Andrés Pedreño