Archive for the ‘La Vanguardia’ Category

Día del libro

Jueves, abril 23rd, 2009

Es triste, pero parece que la situación no ha cambiado mucho desde entonces: España lee menos pero publica más libros.

Perich, La Vanguardia, 23 de abril de 1971

¡Feliz día del libro a todos!

En la luna

Sábado, abril 18th, 2009

Cada loco con su tema… O un vicio que empiezo a detectar en algunos chistes gráficos de hace unos años: el hombre se ocupa de cuestiones importantes, y la mujer va “a lo suyo” o lo que se supone que son sus temas.

La obsesión de Suárez

Viernes, abril 17th, 2009

La sombra de Felipe González comenzaba a ser alargada para Adolfo Suárez… en 1977.

José Luis Martín, La Vanguardia, 2-10-1977

Extremos

Miércoles, abril 8th, 2009

Durante la pre-transición y los primeros años de la democracia, los grupos de extrema derecha y extrema izquierda vivieron su particular edad de oro. Los primeros fueron mucho más activos y, como sugiere José Luis Martín, en ocasiones actuaban pagados por alguien “de arriba”.

José Luis Martín, La Vanguardia, 1-10-1977

Mar de la Tranquilidad

Miércoles, marzo 25th, 2009

-¿Tú has oído hablar del Mar de la Tranquilidad?

Un chiste de Muntañola sobre el agobiante turismo y los nuevos horizontes ampliados por la llegada del hombre a la Luna.

Por cierto, que nadie busque el Mar de la Tranquilidad en la Tierra, porque se encuentra en la Luna. Es justamente el lugar donde aterrizó alunizó el Apolo XI.

Muntañola, La Vanguardia, 18-7-1969

Post relacionado: Noches en blanco

Demasiada televisión

Jueves, marzo 19th, 2009

La televisión en 1974 se había convertido por derecho propio en un medio de comunicación de masas, y además la programación dejaba mucho que desear.

Perich, La Vanguardia, 13-2-1974

Dinero

Sábado, marzo 7th, 2009

¿Maldito? dinero.

Perich, La Vanguardia, 22-9-1971

Orden de los apellidos

Sábado, febrero 7th, 2009

En 1981 se realizó una reforma del codigo civil español que permitía a las personas mayores de edad cambiar el orden de sus apellidos. Fue un primer paso para terminar con una ley discriminatoria que daba primacía al apellido paterno sobre el paterno.

18 años después, en 1999, se volvió a reformar, permitiendo que los padres, de común acuerdo, pudieran cambiar el orden de los apellidos cuando se registrara al recién nacido en el registro civil. Quedó de la siguiente manera:

«La filiación determina los apellidos con arreglo a lo dispuesto en la ley.
Si la filiación está determinada por ambas líneas, el padre y la madre de común acuerdo podrán decidir el orden de transmisión de su respectivo primer apellido, antes de la inscripción registral. Si no se ejercita esta opción, regirá lo dispuesto en la ley.

Sin embargo, la opción por defecto sigue siendo la del apellido paterno en primer lugar, ya que el cambio del orden se entiende como una opción.

Me pareció interesante esta viñeta porque recuerda un derecho que existe, aunque muchas personas lo desconozcan por completo.

Oli, La Vanguardia, 5-7-1981

(Ver artículo relacionado)

Relaciones públicas

Jueves, febrero 5th, 2009

Nuevas costumbres: bikini, playas masificadas, turismo, escándalo público…

Muntañola, La Vanguardia, 20-7-1969

Pasión autonómica

Lunes, febrero 2nd, 2009

En 1981 la España de las Autonomías todavía estaba en proceso de construcción. De hecho, hasta la fecha de la viñeta sólo se habían aprobado los Estatutos de Cataluña, País Vasco y Galicia.

Este es el contexto para entender la viñeta que he encontrado en la maravillosa hemeroteca de La Vanguardia. En ella, Rodolfo Martín Villa, Ministro de Administración Territorial y encargado de dar luz verde al mapa autonómico, alude a las dificultades con las que se fue encontrando este proceso.

En concreto, el chiste está en las referencias al F.C. Barcelona y a la Real Sociedad de San Sebastián, los ganadores de la Copa del Rey y la Liga respectivamente, y que además tienen una notable significación política ligada, precisamente, con el nacionalismo.

Si he puesto la viñeta de Oli es, además, porque estoy leyendo un libro llamado Fútbol y Franquismo, de Duncan Shaw (aquí una reseña), curiosamente para hacer un trabajo. Aunque es difícil de encontrar -no me extrañaría que estuviese descatalogado- lo recomiendo con mi mayor entusiasmo.

Oli, La Vanguardia, 20-06-1981