La alimentación es importante para conseguir un adecuado rendimiento a la hora de hacer ejercicio. Una combinación correcta de nutrientes hará mucho por nuestra forma física.
Para reponer la energía gastada durante el ejercicio hay que alimentarse bien, eligiendo los nutrientes según la actividad física que se practique. Los hidratos de carbono simples (como el azúcar, la miel o la fruta) nunca deben tomarse en exceso porque el cuerpo convierte en grasa los que no necesita. Sin embargo, los hidratos de carbono nos ayudan a recuperarnos, ya que se absorben inmediatamente al ser de rápida digestión y llenan los depósitos de glucógeno durante o después del ejercicio. Se deben consumir hidratos de carbono complejos como pan, arroz o cereales, que el organismo tarda más en absorber, para actividades como montar en bicicleta o un partido de tenis.
Vitaminas para deportistas
Las grasas aportan mucha energía pero sólo se aprovecharán en una actividad de intensidad baja y larga duración, como una caminata por la montaña; las sobrantes se convierten en tejido adiposo. Las proteínas son fundamentales en la reparación de los tejidos y en la formación de músculo. El exceso de proteína no es bueno para los riñones y puede provocar una pérdida de nitrógeno. Sobre todo, hay que beber antes, durante y después del esfuerzo. No se debe esperar a tener sed porque ésta llega cuando la deshidratación ya ha comenzado. Lo mejor para saber la cantidad de cada alimento que se debe tomar es consultarlo con un especialista, que podrá calcularlo teniendo en cuenta las características físicas de la persona (edad, peso, altura…) y el tipo de actividad deportiva que realiza.

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