La vuelta del hombre a la Naturaleza ha hecho que la Fitoterapia –tratamiento con plantas medicinales- alcance cada día más notoriedad. Son muchos los remedios naturales que pueden ayudar a paliar los síntomas y el malestar producidos por determinadas enfermedades. Lo que hay que saber es cómo y cuándo utilizarlos, además de las posibles contraindicaciones. Y, como dicen los expertos, nunca considerarlos sustitutos del tratamiento prescrito por un médico. A partir de aquí, la Naturaleza propone y usted dispone. La mayoría de todas estas plantas medicinales las puede encontrar en formato de cómodas píldoras en cualquier farmacia online.
Angélica
Florece de mayo a septiembre. Entre sus virtudes más importantes está la estimulación de la secreción del jugo gástrico. Las personas que abusan de las comidas grasas o que las toleran mal, incluso en bajas cantidades, pueden beneficiarse de ella para corregir las digestiones pesadas. También regula el exceso de acidez gástrica, por lo que está recomendada en casos de gastritis y cuando el tubo digestivo acusa la toma de medicamentos. Otros problemas que ayuda a resolver la angélica son las alteraciones del sistema nervioso (insomnio, ansiedad, irritabilidad) gracias a su efecto sedante. Es también diurética y expectorante.
Contraindicaciones. Las mujeres embarazadas no deben tomar angélica sin consultar a su médico.
Amapola
Existen muchos tipos de amapolas con comportamientos terapéuticos muy diferentes, por lo que conviene asegurarse de la especie que se usa. Aquí hablamos de la «Papaver rhoeas», que florece desde la primavera hasta el verano y es la más usada por su fácil dosificación y sus buenos resultados. Indicada desde la Antigüedad como sedante, produce una relajación no excesivamente profunda pero duradera, y tiene propiedades calmantes, emolientes y antitusivas. Resulta de gran ayuda en tratamientos de procesos respiratorios.
Contraindicaciones. En el embarazo y la lactancia, y precaución en los niños menores de dos años.
Consuelda
Florece desde mayo a julio y es una planta muy apreciada por sus propiedades curativas. Su nombre botánico, «Symphytum», proviene del griego y significa unidad, refiriéndose a sus propiedades para soldar huesos rotos. No en vano antes de aparecer la escayola se preparaba una cataplasma con la raíz de la planta y se colocaba sobre la parte afectada con resultados sorprendentes. Ha pervivido a lo largo del tiempo como un remedio fiable y seguro y ha demostrado con creces sus propiedades vulnerarias, cicatrizantes y antiinflamatorias.
Contraindicaciones. Embarazo, lactancia y disfunciones hepáticas por su contenido en alcaloides hepatotóxicos. Aunque los preparados de consuelda para uso tópico se consideran inofensivos -salvo en herida abierta-, se recomienda que no se ingiera durante largos periodos de tiempo.
Enebro
Florece en primavera. Desde tiempos remotos ocupa un lugar relevante en los tratados de Fitoterapia, pero, al existir muchas variedades de esta planta, hay que tener cuidado con la que se consume. El «Juniperus comunis», es el que más se comercializa y tres son los terrenos donde muestra más su eficacia: el sistema renal, el digestivo y, en menor medida, el respiratorio. Actúa como un excelente diurético, ayuda en el tratamiento de la artrosis, la artritis y el reumatismo y se usa como tónico frente a la falta de apetito y la dispepsia. Por sus virtudes expectorantes combate el catarro común y la tos espasmódica.
Contraindicaciones. Nefritis, embarazo, insuficiencia renal. En tratamiento prolongado pueden presentarse otras contraindicaciones.
Laurel
Florece en primavera y se considera un óptimo estimulante de la función digestiva. Su aceite esencial es muy bueno para el masaje en dolores reumáticos y luxaciones y está demostrada su eficacia antiséptica, balsámica y expectorante, muy útil en los cuadros de bronquitis (sobre todo en la bronquitis crónica), gripes, catarros, laringitis y faringitis. También se emplea como emenagogo –que favorece el flujo menstrual-.
Contraindicaciones. No se han descrito en dosis terapéuticas.
Lavanda
Su nombre viene de lavarse, «lavar» (se empleaba como cosmético). Conocida también con el nombre de espliego, florece en verano, a partir del mes de junio. Su aceite esencial constituye un excelente antiséptico. Se emplea también en el tratamiento del sistema nervioso, como espasmolítico y sedante, y ayuda a conciliar el sueño. La tos de origen nervioso o convulsivo se alivia también de forma considerable con el espliego, cuyos aceites esenciales protegen la mucosa de agentes infecciones. Da buenos resultados en procesos de catarro, asma, gripe o bronquitis.
Contraindicaciones. Evitar su consumo durante el embarazo.
Perejil
Originario del sur de Europa, hoy en día es conocido en todo el continente. Florece de junio a agosto. Sus hojas son ricas en vitaminas A y C, minerales y hierro. Es diurético, facilita la digestión y es eficaz para las personas que sufren artrosis y artritis.
Contraindicaciones. No se debe tomar en dosis terapéuticas durante el embarazo y la lactancia, ni debe administrarse en personas con problemas hepáticos o que tengan úlcera duodenal.
Romero
«De las virtudes del romero se puede escribir un libro entero», afirma al refranero. Y es que esta planta, que florece casi todo el año es, sin duda, una de las más populares. Es emenagogo, estimulante, antiespasmódico, colorético y estomacal. Tiene propiedades tónicas muy interesantes ya que favorece la circulación y se considera un remedio contra el endurecimiento arterial.
Contraindicaciones. No se recomienda en caso de padecer prostatitis, dermatosis, gastroenteritis o si se sufren ataques epilépticos. Evitar durante el embarazo y la lactancia.
Tilo
Florece en los meses de junio y julio. Entre sus virtudes cabe destacar su facultad para calmar la excitación nerviosa. Además, actúa como antiespasmódico, diurético, anticatarral, emoliente y estomacal.
Contraindicaciones. Obstrucciones de las vías biliares.
Valeriana
Florece en primavera y en verano, según las localidades, a partir del mes de mayo. Es una de las plantas más conocidas y populares para el tratamiento del sistema nervioso. Se recomienda en momentos de estrés, agotamiento nervioso, irritabilidad y trastornos de la emotividad. También resulta útil frente a síntomas más definidos, como pueden ser la ansiedad, la depresión y la angustia, y está igualmente indicada en tratamientos de insomnio.
Contraindicaciones. No se debe tomar con otros sedantes ni durante periodos prolongados. En dosis altas puede causar mareos y ansiedad.

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