Denia durante las Germanías

Para Denia, y el reino de Valencia, el hecho de convocar Cortes en Cataluña y Aragón y por el contrario no llegar a reunirlas en Valencia, creó gran discriminación entre la sociedad valenciana. Ante este error político, y repetido en años consecutivos, los agermanados se levantaron en contra el Rey.

En aquellas fechas era Virrey de Valencia y Capitán General Don Diego Hurtado de Mendoza. Persona encuadrada en la nobleza y por dicha causa, figuró desde un comienzo, como enemigo declarado del pueblo. Los sublevados decidieron acabar con su vida por creerle ajeno a la problemática valenciana y como noble castellano enemigo de Valencia.

mapa-reino-de-valenciaCon motivo de unas epidemias, a su vez, las autoridades abandonaron la ciudad aprovechando los agermanados este momento para hacerse con el control de la situación. Es en este momento cuando se formaron la Junta de los Trece, compuesta por artesanos de la que fue su motor el cardados Juan Llorenç.

Vives Señor de Vergel anunció al virrey que Denia le era leal y podía convertirse con muy pocos trabajos en la plaza fuerte que había sido siempre. Como consecuencia a esto los últimos días de junio llegó toda la corte que seguía al Virrey a Denia, así como los tribunales y Real Audiencia. Con dicho traslado de las mencionadas autoridades, quedó Denia convertida en lo que había sido Valencia sólo unos meses antes.

Es de hacer resaltar que salvo Morella en el Maestrazgo y Denia, el resto de las ciudades, villas y pueblos se unieron a las Germanías, y por ello, Carlos I sintió la necesidad de agradecer a ambas su fiel comportamiento en aquellos difíciles momentos, dirigiendo a tal efecto una carta a Denia, prometiendo premiarla.

Los agermanados triunfaron en aquella confrontación militar, y el Virrey de Valencia tuvo que huir por mar hacia Peñíscola. Mientras tanto, y animados por su victoria, los vencedores continuaron las marchas y contramarchas eligiendo el Marquesado de Denia como marco geográfico de las mismas. Denis sufrió el saqueo de la mayoría de sus casas y heredades.

Finalmente, cuando el Virrey salió de su refugio de Peñíscola para batir a las últimas huestes de los agermanados, la villa de Denia le prestó trescientos hombres armados y mandó siete mil quinientos reales para ayudar al pago de las tropas reales. En los llanos de Alfarrasí, se dio la última batalla el 2 de septiembre de 1522 donde fueron vencidos completamente los agermanados.

Hay que destacar que Denia también tuvo un papel principal en una segunda Germanía que tuvo lugar bajo el reinado de Felipe II en 1693, siendo sofocada finamente en la Setla (a 6km de Denia) por las tropas reales.


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