En mi opinión, considero que se trata de un trabajo que pone en un compromiso doble a los alumnos/as que lo realizan: pues amén del tiempo límite de entrega, presenta un contenido del que quizás muchas personas no estén dispuestas a hablar, que es lo que precisamente se busca con el trabajo. Por otra parte, es verdad que las fuentes orales son un seguro muy importante que solemos pasar por alto, y que sin embargo siempre están ahí. Además me parecen increíbles la cantidad de cosas que se pueden llegar a relatar con las anécdotas, vivencias de las que todos/as podemos aprender algo.
– Diego Romero Palomo
Las fuentes orales, al igual que cualquier otro tipo de fuente, es la miel del Historiador, lo que permite a un historiador desarrollar su propio trabajo. Por eso, a pesar de que tradicionalmente, lo más usado hayan sido las fuentes escritas, creo que es muy necesario familiarizar a los nuevos historiadores con otros tipos de fuentes, en especial, las orales pueden dar bastante información sobre una época o hecho concreto, ya que las personas dan los datos vividos de propia mano. Considero que este trabajo, es muy importante y me ha gustado mucho realizarlo, porque da una perspectiva más amplia de un tiempo que tiene sus propios tabúes.
– Carlos Medina Abenza