Algunos Erasmistas Valencianos

EL BACHILLER JUAN DE MOLINA

Juan de Molina no era valenciano, nació en Ciudad Real en 1485, pero se afincó en Valencia cerca de una fecha imprecisa anterior a 1517, siendo en la misma ciudad de Valencia, donde desarrollaría todo su trabajo intelectual, basado en gran medida en la traducción de textos de Erasmo. Además de a la traducción, también se implicó en la escritura y la edición de obras propias y ajenas.

El trabajo de Molina se conocía ya en Valencia desde 1528  tanto en castellano como en latín. Es además hasta este año, cuando trabaja traduciendo las obras de Erasmo. A partir de entonces, se dedicará a crear sus propias obras.

Pero a pesar de esta actuación, no se conoce realmente la filiación de Juan de Molina al erasmismo, hasta el punto que incluso J. Fuster lo duda. Sin embargo, es un autor todavía bastante desconocido, y es por ello por lo que todavía hoy no se puede conocer realmente si es partidario o no del erasmismo. Hay datos que desconciertan a los investigadores, como el caso de la denuncia de Juan de Vergara hacia Molina ante a la Inquisición, que fue juzgado por motivos que parecen no ser reales. Sin embargo, sólo son hipótesis ante los pocos conocimientos de los hechos.

Incunable. Dichos y hechos del rey Alfonso V.

BERNARDO PÉREZ DE CHINCHÓN

Bernardo Pérez de Chinchón es otro de los grandes traductores de las obras de Erasmo en Valencia. Sin embargo, éste no crea ninguna duda a cerca de su filiación al erasmismo, convirtiéndose además en el mayor difusor de Erasmo en la Monarquía

Antialcorano y Diálogos Christianos. Adaptación moderna.

Antialcorano y Diálogos Christianos. Adaptación moderna.

Hispánica. Además de traductor también fue escritor, encontrando entre sus obras algunas como Antialcorano y Diálogos Christianos, que trataban la conversión y evangelización de los moriscos, dado que él era nieto de conversos.

Algunos de los temas que trata en sus obras, da lugar a pensar que además de erasmista era también un gran humanista, por tratar temas de paz, ser contrario a la guerra… hasta el punto de arremeter contra los musulmanes y sus propios contemporáneos cristianos, con una dura crítica a los valores del momento.

PEDRO JUAN OLIVAR

Trabajó de forma activa para conseguir que la doctrina de Erasmo no fuera condenada, sobre todo durante su estancia en Valladolid. Más tarde, se trasladó a Valencia con el objetivo de dedicarse a la docencia y promover el estudio de las letras. Olivar era un humanista comprometido con las ideas reformistas de Erasmo. Esto fue lo que le llevó a querer conseguir una cátedra en la Universidad de Valencia y así poder exponer sus conocimientos.

Sin embargo, sus pretensiones ante la cátedra le llevarían a tener grandes problemas, en concreto, con el rector Juan Celaya. Finalmente, no se llegó a entender con la sección humanista de Valencia, lo que llevó a la frustración de sus planes de ser catedrático en 1530. Esto derivó en la marcha de Valencia de Olivar en 1530, aunque también sus malas condiciones económicas fueron un factor decisivo.

Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *