El poblamiento de Xàtiva y su entorno

A mediados del siglo XVI y hasta la expulsión de los moriscos en 1609, la gobernación de Xàtiva era la más densa del reino. Sus 92.000 habitantes (20.300 casas), según el censo de Jeroni Munyós (1565), le concedían una densidad de 20 h/km2, siete puntos más que la media valenciana (13 h/km2).  Las cercanías de la capital, a  la Huerta de Xàtiva, alcanzaba los 55 h/km2, que era la densidad más alta después de la de la Huerta de Valencia. En el resto de la gobernación, las zonas más pobladas eran la de la Safor (33 h7Km2), la Vall d’Albaida (23) y la Foia d’Alcoi (23). Entre 10 y 20 h/km2 tenían la Valldigna, la Foia de Castalla y la de Xixona y el Marquesado de Dénia. En contrapartida, las zonas menos pobladas eran las de la mitad occidental, tanto los valles de Montesa y de Aiora, con el Canal de Navarrés-Enguera y el valle de Biar apenas pasaban los 5 h/km2. Poco poblados estaban los valles de Gallinera, Laguar, Seta, Guadalest etc. Y la misma franja litoral de la Marina desde el sur de Xàbia hasta la Vila Joiosa.

La composición de este poblamiento, se repartía entre cristianos viejos y moriscos, pero en los tipos de poblamiento y localización había grandes diferencias. El poblamiento morísco era eminentemente rural, esparcido en una infinidad de aldeas y caseríos; mientras que los cristianos se concentraban en núcleos más grandes, situados en el centro de los mejores espacios económicos emplazados a lo largo de los principales caminos y de la línea de costa, en una clara disposición del control y hegemonía sobre la población morisca. En cualquier caso, llama la atención que a las huertas de Xàtiva y Gandia, continua habiendo moriscos, cuando a las de Castellón de la Plana y Valencia, casi no había.

 

Mapa de la Gobernación de Xàtiva.

Mapa de la Gobernación de Xàtiva.

 

En el mapa de poblamiento de la gobernación de Xàtiva se observan dos grandes bolsas de población moriscas: una al este de la línea Xàtiva-Alcoi-Xixona y la otra en el cuadrante noroeste. En ambos casos se aprecia siempre la presencia de algún núcleo cristiano estratégicamente situado para controlar los moriscos. Así ocurría en las comarcas de mayoría morisca como la Valldigna, donde el control lo exigía el monasterio cisterciense de Simat; la Safor, vigilada por Gandia; los valles del promontorio montañoso (Gallinera, Alcalà, Laguar, Ebo, Xaló, Guadalest), que siempre tenían, a la entrada o a la salida, un castillo o un núcleo cristiano (Pego, Guadalest, Xàbia). En todo caso, lo que más seguro estaba en manos cristianas era la zona litoral desde Dénia hasta Alicante, donde los moriscos habían estado apartados por temor a que no facilitasen las incursiones de los piratas berberiscos. A la zona de Alcoi, además de esta gran villa, eran cristianas Concentaina (a pesar de que poseía una notable morería), Planes, Gorga y Penàguila que se encargaban del control de los numerosos poblados moriscos de los valles circundantes de Perputxent, Planes, Seta, Travadell y Penàguila.

En la Valla d’Albaida eran moriscos todos los poblados de la esquina suroeste, bajo la Sierra de Benicadell pero era más numerosa la población cristiana de Albaida, Ontinyent, Olleria, Beniganim y otros menores.

En el cuadrante noroeste de la gobernación, macizo de Caroig y sus rebordes hundidos , lo poblaban mayoritariamente los moriscos: Canal de Navarrés, Vall de Càrcer, el desfiladero del Jucar y la Vall d’Aiora, a excepción de Aoira y Enguera, que controlaban la salida de éstas comarcas hacia Xàtiva y el camino de Castilla por el valle de Montesa.

 

Mapa del término de Xàtiva.

Mapa del término de Xàtiva.

 

La población cristiana era mayoritaría, por no decir que exclusiva, en zonas de gran valor estratégico, como la Vall de Montesa, por su condición de ruta principal (Canals, Montesa, Vallada, Moixent y la Font de la Figuera); al camino central de Xàtiva a Alicante (Albaida, Concentaina, Alcoi y Jijona), y en el ya citado eje litoral (Gandia, Dénia, Xàbia, Calp, Altea, Benidorm i la Vila Joiosa).

A menor escala, esta distribución estratégica de poblados cristianos entre moriscos se repetía incluso dentro del propio término de Xàtiva, donde el porcentaje de éstos era de casi dos tercios. De los 62 pueblos existentes en el término, sólo ocho eran cristianos, aunque eran las más grandes: la propia Xàtiva, Olleria, Beniganim, Canals y Castelló de la Ribera.

A la parte septentrional del término, entre la sierra de Santa Anna y el río Júcar, había un abrumador dominio morisco, pero en el centro estaba la mayor población, Castelló de Xàtiva (166 casas), que era cristiana. En el oeste de Castellón quedaba la Vall de Càrcer bajo dominio morisco, con  Beneixida (67 casas), Alcàntera (37), Càrcer (128), Cotes (63), Antella (120), Sumacàrcer (64) y Sellent (20), Hacía la parte oriental de Castelló de la Ribera, sólo la aldea de l’Énova (19 casas) era cristiana, mientras que el resto de pueblos eran habitados solo por moriscos: Senyeera (24), Benimeixís (23) San Joan de l’Énoca (15), Manuel (47), Faldeta (19), Sanç (42), l’Abat (11), Berfull (8), el Tossalet (14) y Rafelguaraf (19).

A la mitad central, sobre el valle que se abre entre la sierra de Santa Ana y la Sierra Grossa, desde Canals hasta Barxeta, sólo eran cristianas Xàtiva y Canals (130) y moriscos los restantes 18 pueblos: Genovés (56), Alboi (37), Barxeta (22), l’Alcudia de Crespins (30), Llosa de Ranes (23), la Torre d’en Lloris (29) etc, La misma ciudad de Xàtiva tenían su particular morería en el ramal de Sant Joan (188 casas), aunque era una minoría respecto a las 1.451 casas de cristianos que había dentro de las murallas y en el rabel de las Barreres.

Finalmente, al sur de la sierra Grossa, ya sobre la Vall d’Albaida, el territorio municipal se repartía entre dos grandes pueblos cristianos: Olleria (250 casas) en la mitad occidental y Beniganim (158), en la zona oriental; y aunque había algunas aldeas como las de Vint-i-Cinc (9 casas) o Guadasséquies (11), habitadas también por familias de cristianos, el resto de pueblos eran moriscos (Bellús, Benissuera, Alfarrasí…)

Sobre Blanca Domínguez Martín