Sólo buenas palabras para la OPE de enfermería

El primer examen de la OPE (oferta pública de empleo) de Enfermería, correspondiente a 2007, lleva camino de dejarnos el mismo recuerdo, para mal, que la de 2005 y que la prueba correspondiente a la especialidad de matronas que se ha celebrado recientemente.

El motivo no es otro que el empeño de Sanidad de que los 16.200 opositores se congreguen en un mismo sitio el mismo día para hacer el examen en dos turnos. A partir de ahí ya están servidos los problemas de hacinamiento de los opositores, pudiendo copiar con facilidad el ejercicio con el agravante de que al haber dos exámenes se rompe el principio de igualdad ante la prueba dado que es imposible que los dos modelos de cuestionario tengan exactamente la misma dificultad.

Con todo no acabarán ahí los problemas, pues no hay que olvidar que en muchos centros públicos la mayoría de las enfermeras son eventuales y tendrán que acudir ese día a Valencia, con las consiguientes consecuencias organizativas para los citados centros.

Una situación que se hubiera paliado en gran medida si en cada provincia hubiera habido un lugar de realización de la oposición. Creemos que con los alrededor de 280.000 euros que ha ingresado Sanidad en concepto de tasas de las 16.200 enfermeras que está previsto que se examinen (a 17,21 euros cada una) se podía haber costeado el «alquiler» de una universidad pública en cada provincia, sobre todo si tenemos en cuenta que los rectores de las de Alicante y la Jaume I de Castellón expresaron a instancias del CECOVA su disposición a colaborar en este sentido cediendo sus instalaciones a un coste mínimo.

No está habiendo toda la voluntad, aunque sí buenas palabras, para solucionar este problema y la profesión enfermera está muy molesta con este asunto, que hace que llueva sobre mojado en un colectivo bastante maltratado por los numerosos recortes en el sector sanitario público.

Sanidad debería ser sensible a nuestra petición y tener en cuenta el decálogo de condiciones que deben cumplirse para que esta OPE sea justa y permita hacer el examen en condiciones de igualdad y dignidad.

José Antonio Ávila es presidente de CECOVA (Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana).

«Los opositores podrán copiar y al haber dos exámenes se rompe el principio de igualdad».