Ya que vivimos en el mediterráneo debemos reconocer que la dieta que aquí se come es muy rica, y no solo porque lo diga yo sino porque está avalado en el mundo entero que, la dieta que se come en el mediterráneo es la que más saludable.
Comer como cocinaban nuestras abuelas, es en realidad como se debe comer, da igual la cantidad de «potajes» que fueran capaces de hacer al mes, es mucho más saludable que las comidas precocinadas y los ultracongelados que venden a día de hoy.

Lo cierto es que, con las prisas y el estres acumulado de la sociedad de hoy en día se recurre demasiado a estos productos, junto a la bollería industrial, la comida rápida y las bebidas altamente azucaradas. Esto no es más que un atraso en nuestra cultura del «buen comer», debemos aprovechar los recursos y lo aprendido para no caer en estos errores.
Uno de los consejos que considero más útil es el de invertir tiempo en cocinar, el hecho de invertir tiempo en cocinar no implica que tengamos que estar todos los días pringados cocinando platos saludables sino que podemos dedicar un solo día a la semana a cocinar lo que vamos a comer el resto de la semana y congelarlo todo en distintos tuppers.
De este modo, aunque vayamos ajustados de tiempo con nuestros horarios de trabajo, siempre tendremos comida preparada por nosotros en el congelador, la cual solo tendremos que calentar y en unos minutos la tendremos lista.

Es importante que sobre todo, apliquemos esta ideología de la alimentación a los niños, ya que en edad de crecimiento tienen que estar muy bien alimentados, tener todo tipo de nutrientes en sus dietas y estar atentos en lo que comen para que no se excedan con los dulces.
¡Un Hurra por la comida tradicional y la dieta mediterránea!

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