Basado en los descubrimientos de las ventajas cognitivos y sicológicos que los árboles entregan a las personas, un equipo de estudiosos de la Universidad de la ciudad de Chicago dirigido por Omid Kardan, deseó ir más allí y ver de qué forma podrían cuantificar las ventajas de contar con una mayor cantidad de árboles en un vecindario. Para esto trabajaron con un amplio registro de información sobre la localización y cantidad de árboles en lugares públicos y privados –como un jardín– que se hallan en Toronto, Canadá, y con los registros médicos de cerca de treinta residentes de la urbe incluyendo no solo sus percepciones sobre su salud sino asimismo condiciones como inconvenientes al corazón, prevalencia de cáncer, diabetes, inconvenientes mentales, y otros.
“Tomando en cuenta variables como sus ingresos, edad y educación, hallamos efectos significantes y también independientes con relación a los árboles que había en las calles y su salud“, apuntó Marc Berman, co-autor del estudio, quien resaltó que los árboles en ámbitos públicos supuestamente tenían un mayor impacto en la salud de los residentes que aquellos árboles en ámbitos privados como el propio jardín. Lo que los estudiosos hicieron entonces, fue una comparación entre las distintas variables que se pueden identificar en un conjunto de personas como su salud, edad y riqueza con relación a la presencia –o ausencia de árboles– y lo que descubrieron es lo siguiente:
1. Tener un promedio de diez árboles más en una cuadra de la urbe, mejora la percepción de los residentes sobre su salud en una cantidad equiparable a un incremento de salario de dólares americanos 10.000 dólares americanos y mudarse a un vecindario con un ingreso promedio dólares americanos 10.000 dólares americanos mayor al actual, o bien ser siete años menor.
dos. En lo que se refiere a las enfermedades cardio-metabólicas (que aparte de incluir los sufrimientos al corazón, incluyen a los derrames, diabetes, obesidad, etcétera) se halló que un acreciento de once árboles por cuadra era equiparable a un incremento en los ingresos personales anuales de dólares americanos 20.000 dólares americanos y mudarse a un distrito con un ingreso medio de dólares americanos 20.000 dólares americanos mayor o bien asimismo a ser catorce años más joven.
A pesar de lo subjetivo que pueden sonar estas comparaciones, los autores del estudio apuntan que estos desenlaces se relacionan muy objetivamente con los registros médicos que el estudio consideró. No obstante siendo relacionados, el estudio no puede identificar el mecanismo preciso por el que los árboles pareciesen progresar la salud física de aquellos que viven cerca suyo. De todas y cada una maneras, conforme los especialistas tras el estudio, las causas de esta mejora en la salud de los residentes, podrían deberse al hecho de que los árboles limpian las partículas de polución mejorando de esta manera la calidad del aire y, como señalamos previamente, asimismo podría influir en su salud su capacidad de reducir el agobio en aquellos que se rodean de árboles. Así, la reducción del agobio y una mejor percepción de la calidad del aire, tienen un efecto positivo sobre la salud física de los residentes de distritos con más áreas verdes y árboles, que al unísono prueban una mayor inclinación a practicar deportes.
“Las personas han subestimado las ventajas psicológicos que entrega el medio entorno. Y creo que eso se ha revigorizado ahora con este género de estudios“, apuntó Berman. “Me siento bastante confiado para decirle a las municipalidades que aumenten el número de árboles en 10″, agregó.




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