Felipe II y el Patronato Real

Al igual que sus antecesores, la política que llevó a cabo Felipe II durante su reinado también estuvo caracterizada por su relación con la Iglesia, ya que Felipe II, como Carlos V y los Reyes Católicos, fue un hombre profundamente religioso y tomó como uno de sus objetivos primordiales la defensa del catolicismo frente al protestantismo o calvinismo, surgidos durante el reinado de su padre, Carlos V. De esta manera, la Inquisición volvió a jugar una vez más un papel importante en la política de la Monarquía Hispánica. Por otro lado, la labor iniciada por Carlos V en el Concilio de Trento será continuada ahora por Felipe II.

En defensa de la fe católica, nuestros reyes se proponían juntamente defender sus propios intereses al mismo tiempo. En toda su actuación frente a los enemigos de la fe católica les guiaba el sincero deseo de defenderla por frente a todos los intereses temporales. De hecho, unieron tan íntimamente su propio reino con el catolicismo, que llegaron a considerarlos como una misma cosa, por lo cual defendían con todas sus fuerzas y con todo el poder de sus ejércitos los intereses de sus Estados con la más íntima convicción de que defendían con ello la fe católica.

En este sentido, al identificar su causa con la de la Iglesia los reyes prestaron servicios muy importantes a la renovación católica; pero, a veces, trataron abusivamente de someter a la Iglesia, y aun a los papas, a su propio interés. Muestra de ello es la actividad del Patronato Real, el cual comprendía una serie de privilegios de la Corona española a cambio de los servicios que prestaba a la Iglesia.

Centrándonos en la figura de Felipe II, durante su reinado la prerrogativa principal del Patronato Real es el derecho de presentación a los obispados y a los beneficios consistoriales (los beneficios consistoriales son aquellos cuyo titular debía ser nombrado en consistorio, es decir, en una reunión de los cardenales con el Papa) en las Coronas de Castilla y de Aragón y en el Reino de Navarra. Pero Felipe II actuará durante su reinado a dos niveles: por un lado, intentará obtener nuevas concesiones papales; por otro lado, se esforzará por extender los privilegios que ya tiene a más beneficios. Además, Felipe II tratará de consolidar el Patronato Real también en Italia y Flandes, donde sus prerrogativas y privilegios no estaban tan claramente asentados como en los reinos de la Monarquía Hispánica.

Sin embargo, la actitud de los papas, como podemos imaginar, no era precisamente conformista. De hecho, se opondrán en numerosas ocasiones a la ampliación del Patronato Real porque se hace en detrimento del suyo propio, de manera que papas como Sixto V, Clemente VIII o Paulo IV a menudo emitirán quejas y se opondrán a la política regalista de Felipe II.

 

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One Comment

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