El Reino de Navarra

Mapas históricos y comentarios

El Reino de Navarra - Mapas históricos y comentarios

Comentario Mapa-22- El Gótico en Navarra

Constituye un periodo de extraordinario esplendor. Las dinastías francesas reinantes acentúan desde 1234 las relaciones de Navarra con el país vecino. La corte, donde imperan los gustos y modas franceses, impulsa la difusión del nuevo estilo, francés por excelencia. En el protogótico se alzan los tres grandes monasterios cistercienses de Fitero (1141-1158), La Oliva (1164- 1198) e Iranzu (1174), y bajo la influencia del Císter se concluyen dos importantes templos iniciados con cabecera románica: la colegiata de Tudela y el monasterio de Irache.

Otros monumentos clave del Románico reconstruyen o amplían sus fábricas en estilo gótico: Así ocurre (siglos XIII-XIV) con San Pedro de la Rúa y San Miguel de Estella, Santa María de Sangüesa, San Pedro de Olite, Leire y Ujué (ampliaciones estas dos del siglo XIV), y probablemente San Nicolás de Pamplona.

El grupo de templos totalmente góticos se abre brillantemente con la colegiata de Roncesvalles consagrada en 1219, “la iglesia más puramente francesa de la península” (Torres Balbás), seguida tempranamente por otras como Santiago de Sangüesa, el Santo Sepulcro de Estella, Santa Maria la Real de Olite, el Cerco de Artajona o San Cernin de Pamplona, que nos llevan al límite del 1300.

No obstante, el grueso del Gótico navarro corresponde al siglo XIV, con obras ontológicas del Gótico peninsular y aun europeo, como el claustro catedralicio de Pamplona y el conjunto monumental de Olite, sin olvidar San Pedro y Santa Maria de Viana (comenzada en el siglo anterior) y las hermosas iglesias de Laguardia.

Durante la misma centuria se construyeron en estilo gótico muchas iglesias rurales, en mayor número que las del siglo XV, en el cual se sitúa la catedral de Pamplona.

Resultando imposible cartografiar la abundante imaginería gótica (Crucificados, Vírgenes, Santos) ni los retablos pintados que conserva Navarra, se refleja en cambio la escultura monumental (portadas, claustros, sepulcros) y los puntos de origen de la pintura mural gótica (hoy en el Museo de Navarra). Las iglesias gótico-renacentistas del siglo XVI se incluyen en el Renacimiento.