La Cárcel y los Tribunales Militares

La Cárcel

La cárcel de la ciudad estaba emplazada en la actual Casa de la Cultura, de hecho en la actualidad la calle Federico García Lorca adyacente a la Casa de Cultura se sigue conociendo por la calle de la cárcel.

En las actas vemos como se hace referencia en numerosas ocasiones de los gastos que el Consejo Municipal asume, referente a las reparaciones y acondicionamientos que surgen en el Convento de las Agustinas de Almansa para acondicionarlo como Cárcel, abonan cantidades para comprar ladrillos, yeso, cerrajerías, cocinas, lámparas, etc…

Curiosamente podemos resaltar en las actas el enunciado “campo de concentración” refiriéndose al Convento de Las Agustinas habilitado como Cárcel.

Según información obtenida por un ciudadano anónimo de Almansa, acabada la Guerra Civil tras los numerosos arrestos que hubo en la ciudad la cárcel se vio saturada y tuvieron que acondicionar el Convento de las Agustinas que se encuentra en la misma plaza. Dicha persona asegura que incluso hubo hacinamiento de presos en dicha plaza hasta que comenzaron los Tribunales Militares y posteriores fusilamientos, estando las esquinas fuertemente vigiladas para que no hubiese fugas.

En ningún momento se hace referencia a los números  arrestos y fusilamientos que a lo largo de 1939 y 1940 van a tener lugar en esta ciudad.

Carcel-Agustinas-Almansa-001

Igualmente podemos resaltar que el Consejo Municipal asume los gastos de montar y desmontar una tribuna, para el Tribunal Militar y el hospedaje para las personas que lo componen.

Tribunales Militares

Entre 1939 y 1950 en Almansa al igual que en toda España se desencadenó una dura represión asistida por un aparato legal de administración de la violencia sin fisuras, con la promesa del nuevo Jefe de Estado de que sólo se iban a juzgar los delitos de sangre.

Los Tribunales Militares estaban compuestos por siete personas: un presidente, tres vocales, el ponente, el fiscal y el defensor que habitualmente conocía los sumarios horas antes de empezar las vistas. Estos actuaban con rapidez y se regían con las normas castrenses con el fin de evitar distracciones.

El lugar de los fusilamientos se repite en tres ocasiones: paraje de San Blas en 87 veces, Cárcel  de las Agustinas en 9 y en las tapias del cementerio de Almansa en otras 12 ocasiones.

 Carcel-Agustinas-Almansa-007

Bibliografía: Almansa Siglos XIX XX, Análisis de la violencia en la Posguerra, por: Manuel Ortiz de las Heras. Actas, Archivo Municipal de Almansa. Anónimo almanseño. 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *