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Villena, Alicante – Palacio Municipal

…sin lograr monumentalidad, el espacio resulta solemne y digno, de una gran intimidad clásica.

Palacio municipal de Villena

Palacio municipal de Villena

Villena es una ciudad del interior de Alicante, fronteriza con la comunidad manchega, en concreto, con la provincia de Albacete.

La larga e interesante historia de Villena le ha dado a la ciudad un patrimonio histórico y artístico extenso y diverso. De entre todos sus edificios emblemáticos y de importancia histórico-artística, destaca este en el que nos centramos: el Palacio Municipal, hoy en día casa consistorial.

Villena, en el primer tercio del siglo XVI, era un municipio próspero y que iba ganando en importancia; es por ello que el rey Carlos I le concedió el título de ciudad en 1525.

Este palacio es uno de los primeros ejemplos de arquitectura renacentista en la zona alicantina, si bien por aquel entonces, Villena se adscribía al Reino de Murcia y no al de Valencia.

Puerta principal, Palacio municipal de Villena

Puerta principal, Palacio municipal de Villena

Aunque hablamos de este palacio como un ejemplo de arquitectura renacentista, se trata de una construcción sencilla, por lo que no resulta todo lo monumental que otras fábricas del estilo. Sin embargo, sí observamos cómo presenta un esquema compositivo totalmente florentino: la fachada se divide en tres cuerpos, esto es, dos pisos y una galería superior. No podía ser de otro modo si consideramos que en su diseño y producción colaboró el escultor Jacopo Torni, conocido en España como Jacobo Florentino por su ciudad de procedencia. Torni trabajó hasta su muerte (pues murió en la misma Villena) en este palacio; probablemente, lo hizo junto a Jerónimo Quijano, autor de la mayoría de obras renacentistas de Orihuela que hemos visto en anteriores ocasiones, aunque sus obras para la capital de la diócesis resultan más avanzadas en el estilo que esta de Villena.

La portada principal se presenta como un templo dórico, y sobre su frontón, aparece el escudo de la ciudad, sostenido por dos tenantes en forma de tritones. Junto a ellos aparecen motivos vegetales y de naturaleza clásica.

Patio del palacio municipal de Villena

Pero lo que más interesante resulta del conjunto arquitectónico es su pequeño y recoleto patio. De dos alturas, presenta sendas galerías de orden toscano, pero en cada lado sólo hay dos arcos carpaneles, de modo que el patio es reducido. A pesar de ello, el resultado es satisfactorio: sin lograr monumentalidad, el espacio resulta solemne y digno, de una gran intimidad clásica.

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