Categories

La gran obra de Calvino- La institucion

Francisco I, quien a la sazón era el rey, estaba en negociaciones con los protestantes alemanes con miras a conseguir su ayuda contra Carlos V. Por tanto, como medio para justificar la persecución francesa, publicó una carta abierta en febrero de 1535, donde se acusaba al protestantismo francés de tener propósitos anárquicos que ningún gobierno podía tolerar. Ante esta situación, Calvino se sintió llamado a salir en defensa de sus calumniados correligionarios. Esto dio lugar a que en 1536, mientras se encontraba en Basilea, Calvino hizo publicar la primera edición de su sobresaliente obra, Institutio Christianae Religionis, que pronto fue traducida como La Institución de la Religión Cristiana, pero luego se conoció comunmente como los Institutos de la Religión Cristiana.

Calvino dedicó su libro al rey Francisco I de Francia, quien no se imaginó que tal dedicatoria sería apreciada por siglos como una obra maestra de argumentación de las Escrituras y de la historia, y que sería leída por millones de personas en muchos idiomas.

Esta carta-prefacio es una de las obras maestras de la época de la Reforma. Cortés y respetuosa, es una presentación tremendamente vigorosa de la posición protestante y una defensa de sus adherentes contra las calumnias reales. Ningún protestante francés había hablado aún con tanta claridad, mesura y vigor, y con ella su autor, joven de veintiséis años, se colocó inmediatamente a la cabeza del protestantismo francés.

Inicialmente, la Institución de la Religión Cristiana, no tuvo la intención de hacer entrar en razón a Francisco I, sino que fue escrita para ayudar a los nuevos creyentes protestantes que necesitaban que se les mostrase las verdades de la Biblia. Hasta entonces, nadie había definido dichas verdades en una forma ordenada. La edición de 1536, aunque lejos de ser el voluminoso tratado en que había de convertirse en la edición de 1559, era ya la más ordenada y sistemática presentación popular de la doctrina y de la vida cristiana que había producido la Reforma

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.