LAS REFORMAS DE LA INDUSTRIA TEXTIL PAÑERA EN LA CIUDAD DE ORIHUELA EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XV.

robert camin

Cuadro del pintor flamenco Robert Campin, este cuadro nos ayuda a apreciar los colores y texturas de las ricas telas flamencas contra las que no podían competir los productores de textiles oriolanos.

Según J.A. Barrio Barrio entre los siglos XIV y XV en Orihuela la base del despegue económico estaba en la agricultura (cereales, vid y olivo), productos hortofrutícolas, plantas industriales, etc. junto con la diversificación de los cultivos y la producción agropecuaria. La especialización facilitó que los centros productores exportaran sus excedentes.

Es en el siglo XV cuando se produce una recuperación económica y demográfica en las tierras alicantinas tras la devastación producida por la Guerra de los Dos Pedros, en esencia el crecimiento de la población provocó un aumento de la demanda de productos variados, destacando los alimentos y los vestidos, esto afectó al aumento de la producción agropecuaria y al desarrollo de la industria textil.

El auge en el sector textil

Con la crisis del s. XIV se produjo un alza de salarios y la subida de los precios agrícolas lo que permitió a amplios grupos de campesinos acceder al mercado textil. Para hacer frente a la nueva demanda se impulsó el desarrollo de la industria textil con la elaboración de paños de calidad media y a bajo precio.

El vestido tuvo una importancia vital como elemento imprescindible de prestigio y de diferenciación social, lo que implicó un aumento de la calidad, lujo y variedad de los vestidos.

El consumo de productos textiles se extendió a los sectores bajos y medios en la Gobernación de Orihuela donde se llegó a empeñar trigo, telas y ropa para obtener préstamos que solían tener un carácter usuario, estos empeños fueron prohibidos por las autoridades oriolanas.

Durante el s. XV la industria textil oriolana, tuvo que competir con un sector puntero, que se desarrolló en los principales centros urbanos de la península y del Occidente europeo como Valencia, Flandes, Florencia y Perpiñán.

Los tintes y los oficios textiles

Relacionado con el textil está el sector de los tintes, Orihuela contaba con cinco casas de tintes que teñían las telas, a finales del s. XIV existe un grupo privilegiado dentro del artesanado textil de pelaires y tintoreros que poseían un importante patrimonio que les permitía comprar un caballo y vivir holgadamente estando integrados en el sector de los ciudadanos.

Casas de tejedores, peinadores, cardadores y aprendices del oficio de pelaire y del de tintorero que podían vivir de su oficio. Situación de crecimiento y expansión del textil. La mano de obra femenina formaba un proletariado mal pagado.

Normativas, medidas proteccionistas y ordenanzas

En 1432 se aprobó una normativa para asegurar la calidad de la producción pañera. El incumplimiento de la normativa conllevaba  sentencias como fue el caso de Pascual Aldeguer que en 1433 tuvo que perder la tela y pagar una multa de 60 sueldos. A pesar de las medidas legislativas tomadas no se pudo evitar la competencia de los paños foráneos. Se prohibió que entraran telas de Bruselas y de Valencia, la excepción eran los paños de lujo que no se fabricaban en Orihuela, los cuales eran imprescindibles para cubrir la demanda local.  La ordenanza de 1455, prohibió la entrada de paños a la ciudad, excepto los de mayor calidad los granes de Flandes, los florentinos, los de Inglaterra y los cordellates finos. Si entraban paños menores como el buriel, se llegaban a pagar multas de 1000 sueldos.

La ordenanza de 1457, era representación de los tejedores de la ciudad  que presentó ante el Consell unos capítulos que habían elaborado para la mejora del oficio en la ciudad, con el objetivo de evitar los fraudes, la competencia desleal, poder controlar la incorporación de nuevos miembros, la calidad del producto elaborado y constituir una cofradía propia.

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