La Monarquía Hispánica e Inglaterra

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S.XVI. Trayectoria Inglesa

julio 4th, 2011

A principios del siglo XVI Inglaterra estaba gobernada por Enrique VII que contrajo matrimonio con Isabel de York y de esa unión nació la dinastía de los Tudor y la de los Estuardo tras la cruenta Guerra de las Dos Rosas (York y Lancaster). Pero fueron los Tudor quienes gobernaron el país durante este siglo.
Hay que distinguir primeramente la vida en el campo y en las grandes ciudades, entonces mucho más pequeñas que hoy. En la ciudad era donde se producían las pestes por el hacinamiento, la falta de higiene y la casi nula efectividad de la medicina de la época. La Corte solía trasladarse al campo cuando las enfermedades se propagaban por los centros más poblados. Los campesinos eran la parte más baja de la escala social, cultivaban la tierra y pagaban altos impuestos a la corona. En 1509, a la muerte del rey, asume el trono su segundo hijo Enrique VIII, ya que el primogénito Arturo había muerto muy joven. Este nuevo monarca merece consideraciones especiales. Durante su juventud mantuvo un gran amor por los deportes incluido el tenis que se comenzó a practicar por estos años. Con el tiempo, fue transformándose en un déspota, un tirano implacable e impredecible y mortal para sus propios amigos y aún familiares. Se divorció de su esposa Catalina de Aragón (hija de los Reyes Católicos) para casarse con una cortesana llamada Ana Bolena, más joven que la anterior. Para que esto tuviera lugar, el rey debió pedir una dispensa al Papa, que le fue negada y terminó con un cisma religioso de graves proporciones, constituyéndose el monarca en jefe supremo de la iglesia, en lugar del pontífice romano, lo que le valió la excomunión. El rey continuó con los ritos del catolicismo (como la misa y el uso del latín) ya que nunca adhirió abiertamente a las teorías de Calvino y de Lutero, pero claro, el nombraba ahora al arzobispo de Canterbury y a los obispos. Además, se apropió de iglesias y monasterios, con lo cual obtuvo mucho dinero. Mandó colgar a los curas que se resistían. Su reina Ana terminó siendo ejecutada por no haberle dado un hijo varón, solamente una niña, Isabel. En esa época todo rey y aún los nobles querían hijos varones, ya que eran los que prolongaban la dinastía. Encontró el hijo deseado con su tercera esposa, Jane Seymour, pero esta falleció inmediatamente después del parto. A todo esto, el país estaba en ebullición debido al creciente descontento popular por los altos impuestos y hubo una gran rebelión en los condados del norte que fue controlada sangrientamente. Los pobres morían de hambruna y los ricos nadaban en la abundancia, mientras el rey dilapidaba fortunas en la construcción de mansiones y castillos, uno de los cuales es el famoso Hampton Court. El hacha del verdugo (para la nobleza), la soga (para los demás) y la hoguera (para quienes no compartían las doctrinas religiosas del monarca) eran moneda corriente. Por una alianza con Cleves (ducado alemán) la cuarta reina, también llamada Ana, tuvo un breve reinado ya que fue repudiada por al autócrata Enrique a quien no le agradó (dicen que la denominó “yegua flamenca”), lo que le costó la cabeza a su secretario Tomás Cromwell, que había insistido con la alianza. La quinta reina fue una dama muy joven (Catalina Howard) que llevaba una vida paralela con ciertos amantes y eso provocó su decapitación, sin más trámite. La última (Catalina Parr) hizo las veces de esposa y enfermera, ya que el rey hacía mucho se había convertido en un anciano enfermo y despótico. Murió en 1547. Lo sucedió su hijo Eduardo VI, con el que se avivó la reforma protestante liderada por el Duque de Somerset, pero el joven rey murió prematuramente y se retornó al catolicismo con María I, la hija de Enrique y Catalina de Aragón, que se casó con Felipe II de España y envió a la hoguera a muchos protestantes, hasta su muerte en 1558. Aquí comienza el reinado de la hija de Ana Bolena (Isabel I), con la que se vuelve al luteranismo protestante. Esta reina facilita con su sabiduría y patriotismo el crecimiento militar y económico de la nación y sus políticas de expansión territorial, el dominio de los mares por parte de Inglaterra comienza durante este período. La vida en la época Isabelina fue mucho más tolerable ya que ella no era en general tan sanguinaria, era aficionada a los vestidos ampulosos y las grandes fiestas, aunque las enfermedades continuaron azotando a ricos y pobres por igual.

2 comentarios »

  1. mili says

    :neutral::evil::oops::cry::???::eek::mad::lol::shock::neutral::mrgreen::shock::smile::???:

    abril 19th, 2014 | #

  2. mili says

    xvr 😀
    😳 stoy roja de la emocion xD 🙄

    abril 19th, 2014 | #

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:mrgreen: :neutral: :twisted: :shock: :smile: :???: :cool: :evil: :grin: :oops: :razz: :roll: :wink: :cry: :eek: :lol: :mad: :sad:

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