Antepasados

Carlos V era nieto de los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón por parte de su madre y por vía paterna, nieto de Maximiliano de Austria y de María de Borgoña, lo que le permitió tener una amplia herencia, en cuanto a extensión territorial y además de rey de España, convertirse en emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

LA MADRE DE CARLOS V.

La madre de Carlos fue Juana I de Castilla, que es mundialmente conocida como Juana la Loca. Fue la tercera hija de los Reyes Católicos, nacida el 6 de noviembre de 1479 en Toledo.

Tuvo una selecta educación y siguiendo con la política matrimonial que los Reyes Católicos hicieron con todos sus hijos, fue prometida con Felipe para reforzar los lazos con el Sacro Imperio Romano Germánico. Anecdóticamente, Juana ya había sido considerada por el Delfín Carlos, heredero del trono francés, de la Dinastía Valois, y en 1489 pedida en matrimonio por el rey de los escoceses, Jacobo IV, de la Dinastía Estuardo.

Finalmente en 1496 se fue a tierras flamencas para reunirse con su esposo, aunque el ambiente que se encontró no fue muy festivo por la oposición de algunos nobles a este matrimonio, pese a todo se casaron y tuvieron un total de seis hijos.

Muertos sus hermanos mayores Juan e Isabel, y el hijo de ésta Miguel, Juana se convirtió en heredera de Castilla y Aragón, siendo jurada junto a su esposo en las cortes castellanas. En estos momentos es cuando se empieza a hablar de su posible enfermedad mental, aunque quizás sólo se debiera a los posibles celos que le provocaba su marido con sus continuas infidelidades.

Tras la muerte de Isabel de Castilla, Juana fue nombrada reina de Castilla aunque Fernando fue quien tomó las riendas de la gobernación del reino, algo que no gusto a Felipe y tras la Concordancia de Salamanca se acordó el gobierno conjunto de Felipe, Fernando y Juana.

Pero las malas relaciones entre yerno y suegro llevaron a otro acuerdo en el que Fernando se marchaba a Aragón y Felipe era coronado rey de Castilla. Pero en 1506, Felipe muere y los rumores sobre la locura de Juana aumentan, así que su padre vuelve a ser regente de Castilla y decide encerrarla en Tordesillas donde permaneció desde 1509 hasta su muerte en 1555. Esto es visto por muchos como una treta tanto de Fernando como de Carlos V por asegurarse el gobierno y evitar que los partidarios de Juana la apoyaran por su estado mental.

EL PADRE DE CARLOS V.

El padre de Carlos V fue Felipe I de Castilla y IV de Borgoña, más conocido como Felipe el Hermoso. Se dice que este nombre se lo puso el rey de Francia, Luis XII, que al verle exclamó “He aquí un hermoso príncipe”.

Fue quien introdujo la casa de los Habsburgo en España, con su matrimonio con Juana I de Castilla. Era hijo de Maximiliano I, Sacro Emperador Romano y de María de Borgoña.

Se dice que tanto él como su esposa se enamoraron locamente en cuando se vieron, pero Felipe se cansó pronto de ella y le fue infiel en múltiples ocasiones, lo que se dice, provocó la locura de Juana.

Felipe durante su reinado en los Paises Bajos fue un soberano popular y amado que fue capaz de llevar la paz y la tranquilidad a su territorio tras muchos años de convulsiones políticas. Más tarde se coronará rey de Castilla en 1506 aunque murió ese mismo año.

Su muerte no está del todo clara, se llegó a pensar que su suegro lo había envenenado. Aunque según parece se encontraba jugando a pelota y tras el juego bebió abundante agua fría, por lo que cayó enfermo con alta fiebre y murió a los pocos días. Actualmente se piensa que pudo haber sido por causa de la Peste Negra.

Tras su muerte asumió la regencia el cardenal Cisneros hasta la llegada de Fernando y tras él hasta la llegada de Carlos de Habsburgo.

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