Cada vez más está creciendo la vertiente de protección medioambiental. Quizá hayamos empezado demasiado tarde, pero algo es algo. Con respecto a esto, viene bien conocer los recursos naturales que tenemos a nuestro alrededor y aprovecharlos a la hora de cultivar.
Hablaremos de suelo, vegetación adventicia, fertilización, etc.
El manejo del suelo en producción ecológica
El suelo es una de las características más importante a la hora de plantar, sea cual sea la especie. Aunque hay que tener en cuenta otras características muy importantes como el clima, la disponibilidad de agua y de nutrientes, el suelo es una de las variables más importantes y decisivas.
Un suelo aporta las siguientes propiedades:
- Aporta, de forma progresiva y lenta, todos los minerales que las plantas necesitan. Cuando esto no ocurre, se producen carencias.
- Es el medio de vida de los microorganismos que contribuyen, directa e indirectamente, en el crecimiento y desarrollo de las plantas y los cultivos.
- Su calidad permite que la aborción y retención de agua se haga bien o mal. De aquí el término «drenaje». Un suelo con buen drenaje almacenará humedad aprovechable por las plantas. De lo contrario, o bien se percolará rapidamente o bien se retendrá con fuerza, causando pudriciones y encharcamientos.
¿Qué hay que hacer para mejorar un suelo de forma ecológica?
- Incorporar materia orgánica de forma periódica y mantener el nivel de fertilidad del suelo adecuadamente.
- Mantener un suelo acolchado y desbrozado de malas hierbas, competidoras de nutrientes de las plantas que cultivamos.
- No realizar arados excesivos o profundos, o realizarlos sólo cuando sea necesario.
- Acercar a la fauna útil, de forma que conviva equilibradamente con los organismos que atacan a las plantas (presencia de depredadores, parásitos y demás).
- Mantener un nivel de vegetación alto, diverso y compuesto por muchas especies de distintas familias.
La fertilización, muy importante
La base para mantener un suelo cuidado y en perfectas condiciones es su fertilización o abonado. En agricultura ecológica hay limitaciones a la hora de incorporar fertilizantes, pero tiene una gran ventaja, el uso de compost o abono orgánico, ya sea de procedencia vegetal o animal.
