Cambia tu aburrido jardín por un huerto ecológico

Cultivar un huerto ecológico es una tarea muy dura… nada más lejos de la realidad

Ahora que hay tanto tiempo libre y menos dinero para gastar, mucha gente con un pequeño jardín en casa, se queda mirando al cesped y se pregunta: ¿Por qué tengo cesped? ¿Por qué me gasto la pasta en mantener semejante alfombra verde?¿para pisarla?.

Después de hacerse 4 preguntas, uno se acaba planteando la posibilidad de transformar su jardín, o una parte por lo menos, en otro jardín un tanto diferente. Variado y productivo. ¿Por qué no podemos sacarle partido a la tierra para cultivar? Qué mejor manera de pasar ratos muertos que trabajando un poco un trozo de jardín y sacando productos sanos, nutritivos y con un sabor que no te podrás imaginar?

Luego acechan otro tipo de cuestiones como: pffff, seguro que cuesta un montón de trabajo y al final no saco nada. Seguro que esto de un huerto es complicadísimo…,acabaré con la espalda destrozada para 4 pimientos…Tendré que emplear mucha superficie del jardín…..

Pues no te voy a menitr. Y si te digo que en 10 m2 conseguirás suficientes productos hortícolas para tu consumo? Trabajo requiere, pero mucho menos del que te imaginas. Puede que las primeras partes de la ejecución sí resulten un poco laboriosas pero luego verás que todo va rodado. Y de eso va este post. Te voy a contar 3 o 4 técnicas para que el huerto ecológico resulte mucho más llevadero y merezca la pena el esfuerzo inicial. Pensarás que el huerto es un sitio sucio y lleno de barro. Puedes conseguir verdaderos jardines versallescos. ¿que no me crees? mira, mira la foto.

Te voy a dar unas pinceladas de diferentes métodos para cultivar un huerto ecológico:

  • Bancal profundo
  • Huerto elevado
  • Parades en crestall
Estos métodos tienen en común una buena productividad, y facilidad de manejo de los cultivos. Los dos últimos además tienen en común el mínimo esfuerzo a la hora de gestionar el huerto ecológico. Vamos a verlo:
EL BANCAL PROFUNDO
Un sistema de hace más de un siglo que nos cuenta John Seymour en su libro el horticultor autosuficiente. Consiste en delimitar un bancal de 1,5 m de ancho por lo que queramos o dispongamos de largo. la anchura no es fortuita. Es la distancia ideal para manejar sin dificultad el huerto sin pisar en la superficie donde se cultiva. Ésta es la premisa más importante. Añadiremos compost o estiércol al bancal a modo e cobertura y cavaremos todo junto, a una profundidad de 30-40 cm aproximadamente. Esto es lo más duro. No nos iremos a casa con manos de pianista ni mucho menos, pero es necesario. Una vez hecha la zanja volveremos a rellenar con la tierra extraída ya mezclada con el compost. Esto hará que el suelo se airee que consiga estructura, permeabilidad y una fertilización óptima. Es aquí donde radica el éxito de este método. La universidad de Santa Cruz realizó estudios en los que comparando este sistema con el de bancal normal, el rendimiento se multiplicaba por 4. Merece la pena sudar un poco cavando ¿no?
EL HUERTO ELEVADO
Este es una variante del sistema del bancal profundo de John Seymour con la particularidad de que en vez de volver a incorporar la tierra con el compost en la zanja ya cavada, vamos a crear un murete de 40-60 cm al lado. Dentro de este murete rectangular verteremos la tierra mezclada, aireada y nutrida de compost de forma que conseguiremos el mismo efecto que el bancal profundo pero elevado del suelo medio metro. Con esto conseguimos que cuando toque trasplantar, regar, y sobre todo recolectar, no tengamos que agachar el lomo hasta el suelo. Es más duro al principio por la fabricación del muro pero luego mejora la experiencia enromemente.
El murete lo puedes hacer con rasillones cerámicos de construcción. Se suelen sujetar con varilla de ferralla típica de los armados de las obras. Con varas de 1 m clavadas en el suelo un poco más de la mitad a cada lado del rasillón será suficiente para aguantar el empuje de la tierra. También se puede  hacer con madera, bloques de hormigón… lo que tengáis a mano.  Aquí os muestro un ejemplo.

PARADES EN CRESTALL

Este último método es algo más específico y tiene dueño. Se llama Gaspar Caballero de Segovia y lleva más de 25 años dedicado al método y parece que funciona. Su lema: máxima producción con el mínimo esfuerzo. Su técnica también requiere de ciertas normas que hay que seguir. Se necesitan 4 bancales de 1,5 m de ancho y lo que queramos de largo pero siendo un mínimo de 3 m teniendo que ser múltiplos de 3, es decir, 3m ,6m, 9m,…. El 1,5 m de ancho es el mismo que propone John Seymour. Es la medida ideal para llegar todo sin pisar la tierra. Los 4 bancales se necesitan para hacer las rotaciones de cultivo por familias de cultivo que propone el mismo Gaspar Caballero. Una diferencia con respecto a los métodos anteriores es que éste método requiere el compost en superficie en vez de mezclado con la tierra. Como un manto de materia orgánica que irá pasando poco a poco al suelo. Por cierto, se me olvidaba. Tanto en este como en todos los métodos, la calidad del compost debe ser muy buena. Hay mucha diferencia. Date cuenta que es lo que la planta necesita.

Los marcos de plantación de este minucioso y calculado huerto ecológico también son diferentes al resto. Son mucho más estrechos, por lo que las plantas estarán más juntas unas de otras, pero salen numerosos y buenos productos. Se deben colocar 4 rasillones en medio de los bancales, que servirán para pisar en caso de necesidad. Gaspar recomienda incluso plantar entre ladrillo y ladrillo algunas plantas aromáticas o plantas medicinales, como tomillo, orégano, acedera, albahaca (protege a tomateras y pimientos del pulgón), etc., que ayuden a los cultivos. En la foto podéis ver cómo quedan los ladrillos, los cultivos y las plantas aromáticas y medicinales entre ladrillos.

 

EL RIEGO DEL HUERTO

Por otro lado debemos tener en cuenta el riego de nuestro huerto.¿Regaremos con manguera?, ¿automático?… Lo mejor es un riego localizado ya sea por goteo o exudante. Si lo hacemos programado podremos irnos de casa un puente sin sufrir porque el huerto tendrá lo que necesita. Es la forma más cómoda y eficiente de regar. Ahorraremos agua y  la distribución del agua por la superficie de cultivo será unifrome.

Sé que es mucha información para empezar a hacer tu huerto. Tómatelo con calma, leelo despacio, infórmate por la web, con libros y con la experiencia de gente. Decide el método de huerto ecológico que quieres seguir y ve paso a paso. Conseguirás grandes resultados.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de cultivar en ecológico?

Cada vez más está creciendo la vertiente de protección medioambiental. Quizá hayamos empezado demasiado tarde, pero algo es algo. Con respecto a esto, viene bien conocer los recursos naturales que tenemos a nuestro alrededor y aprovecharlos a la hora de cultivar.

Hablaremos de suelo, vegetación adventicia, fertilización, etc.

agricultura ecológica

El manejo del suelo en producción ecológica

El suelo es una de las características más importante a la hora de plantar, sea cual sea la especie. Aunque hay que tener en cuenta otras características muy importantes como el clima, la disponibilidad de agua y de nutrientes, el suelo es una de las variables más importantes y decisivas.

Un suelo aporta las siguientes propiedades:

  • Aporta, de forma progresiva y lenta, todos los minerales que las plantas necesitan. Cuando esto no ocurre, se producen carencias.
  • Es el medio de vida de los microorganismos que contribuyen, directa e indirectamente, en el crecimiento y desarrollo de las plantas y los cultivos.
  • Su calidad permite que la aborción y retención de agua se haga bien o mal. De aquí el término «drenaje». Un suelo con buen drenaje almacenará humedad aprovechable por las plantas. De lo contrario, o bien se percolará rapidamente o bien se retendrá con fuerza, causando pudriciones y encharcamientos.

¿Qué hay que hacer para mejorar un suelo de forma ecológica?

  • Incorporar materia orgánica de forma periódica y mantener el nivel de fertilidad del suelo adecuadamente.
  • Mantener un suelo acolchado y desbrozado de malas hierbas, competidoras de nutrientes de las plantas que cultivamos.
  • No realizar arados excesivos o profundos, o realizarlos sólo cuando sea necesario.
  • Acercar a la fauna útil, de forma que conviva equilibradamente con los organismos que atacan a las plantas (presencia de depredadores, parásitos y demás).
  • Mantener un nivel de vegetación alto, diverso y compuesto por muchas especies de distintas familias.

La fertilización, muy importante

La base para mantener un suelo cuidado y en perfectas condiciones es su fertilización o abonado. En agricultura ecológica hay limitaciones a la hora de incorporar fertilizantes, pero tiene una gran ventaja, el uso de compost o abono orgánico, ya sea de procedencia vegetal o animal.

El huerto en estado puro

Ya se puede decir que hay un nuevo libro relacionado con la actividad y la gestión del huerto. Se titula «el huerto en estado puro» y sienta las bases para cuidar una pequeña huerta, producir compost, tener aromáticas listas para su consumo y controlar las plagas y enfermedades con métodos totalmente ecológicos.

La gestión de un huerto, una tarea que exige esfuerzo y conocimientos

Plantar y cosechar son dos actividades lejanas entre sí, puesto que entre ellas hay un montón de labores que exigen algunos conocimientos y sacrificio. Todo el mundo puede ir al supermercado y adquirir las verduras que quiera, pero eso es demasiado sencillo. Con el paso de los años, ha surgido una vertiente de consumidores ecológicos que cada día más se acercan a la autosuficiencia.

En eso se basa este libro, pues pone todos los medios necesarios para que el horticultor se inicie desde 0 y logre llevar a buen puerto el mantenimiento de uno o varios huertos.

Toda la información aquí: EL HUERTO EN ESTADO PURO.

Calendario de apicultura ecológica

Qué hacer mes a mes en apicultura ecológica

Para guiarnos a la hora de realizar el mantenimiento de nuestra colmena, con este calendario podemos comprobar las tareas que hay que realizar, mes a mes, para el desarrollo óptimo de nuestra colmena en la apicultura ecológica, una parte interesante de la permacultura y que todo funcione como un reloj.

Enero

La temporada de la apicultura ecológica se inicia este mes y tenemos que hacer una previsión de lo que vamos a necesitar. Realizaremos las tareas de mantenimiento y arreglo de la colmena. Tenemos que comprobar periódicamente el nivel de reservas alimenticias de la colmena y asegurarnos de que siempre quede miel.

Febrero

Este mes, también frío, seguimos con la revisión de la colmena, comprobando el nivel de reservas de las abejas. Hay que limpiar el fondo de la colmena y comprobar que está todo en orden. Además hay que valorar el estado de las crías, comprobando que no haya opérculos rotos, olores extraños o posibles infestaciones.

Marzo

Algunas plantas comienzan su etapa de floración, y la colmena despierta lentamente. En este mes se inician los procesos de multiplicación acudiendo a las colmenas madre. En el caso de que se compren hay que ponerlos en cuarentena antes de disponerlos en su asentamiento final. Además, controlaremos el acceso al agua por parte de las abejas (estanques, ríos, arroyos, etc.), o bien disponer de otros dispositivos de suministro de agua.

Abril

En abril, la apicultura ecológica comienza a tener gran actividad. Las colonias de abejas se multiplican (de acuerdo con el procedimiento de multiplicación del año pasado).

Mayo

En este mes hay que revisar el estado de los núcleos añadidos para el proceso de multiplicación de las abejas. Es posible que ya podamos realizar nuestra primera recolección, recogiendo siempre aquella que esté en el estado óptimo de maduración (miel operculada). Es preciso realizar maniobras de mantenimiento y limpieza del exterior de la colmena (arrancar malas hierbas).

Junio

Si la colmena está formada por alzas, éstas se quitarán y se dejará todo el frente abierto. Hay que comprobar que las alzas no se saturen o bien disponer más alzas. Con la llegada del calor hay que controlar las fuentes disponibles de agua para las abejas y que no haya escasez. Además, también en este mes comprobaremos el estado sanitario de la colmena, comprobando la salud de las abejas adultas, las crías, etc.

Julio

Es importante controlar la ventilación de la colmena, ya que nos enfrentamos a un mes de gran calor. El agua, como en el mes pasado y en el siguiente, es una tarea importante, y debemos asegurarnos que no exista ausencia de ella. En este mes se suele producir la matanza de zánganos, donde las abejas obreras les atacan y reducen la colonia de zánganos.

Agosto

En agosto, en la apicultura ecológica se realiza las mismas tareas que en julio. Además hay que controlar el estado sanitario de la colmena, comprobando el nivel de infestación de varroa u otras enfermedades.

Septiembre

Se realiza una cata de miel y se extrae de la forma más rápida posible, para devolver los cuadros a la colmena cuanto antes. Es preciso comprobar también si en el momento de la extracción se ha roto alguno de los cuadros. Vigilaremos también la evolución de las abejas así como su estado sanitario, y reforzaremos la colmena de cara al frío que llegará en los próximos meses.

Octubre

Reduciremos las piqueras para evitar el pillaje, además de evitar la entrada directa del frío. También en este mes de trabajo en apicultura ecológica podemos recoger los propóleos en el caso de que se quieran recolectar. En octubre también habrá que comprobar que el nivel de miel en la colmena es el adecuado (mínimo 10 kilogramos de miel).

Noviembre

Las colmenas hibernan y no debemos abrirlas a menos que sea imprescindible. En el caso de nevadas, limpiaremos las tapas para evitar reducir la temperatura de la colmena.

Diciembre

En este mes de frío tampoco se abren las tapas. Se realizará una comprobación visual del exterior para comprobar que está todo en orden y evaluar que las tapas no se abren con facilidad de cara a posibles rachas de viento.

La técnica del acolchado

Si hoy pudiéramos hablar con nuestros antepasados que vivían el campo seguramente conocerían esta técnica que se remonta muchos años atrás. El acolchado forma parte de aquellas cosas antiquísimas que aún perduran intactas gracias a los beneficios que produce. Un formato que no se ha mejorado porque no hace falta, sumamente ecológico y atractivo. ¿Vosotros no conocéis el acolchado?

La técnica del acolchado paso a paso 

Vamos a dar a conocer el acolchado por si hay alguien que no sepa exactamente lo que es. El acolchado es una técnica que consiste en crear un manto natural, una cubierta protectora que crea un microclima idóneo para el crecimiento de las plantas. Esto se produce porque el acolchado, que generalmente es de origen vegetal, acumula humedad, calor y libera nutrientes muy beneficiosos para las plantas.

Algunas ventajas del acolchado

  • Al ser un acolchado vegetal (si lo es), con el tiempo y la acción del calor y el agua se degrada para formar parte de nutrientes absorbibles por la planta.
  • Al crear una cubierta que no deja pasar la luz se evita el crecimiento de malas hierbas.
  • El acolchado aumenta la temperatura del suelo así como la humedad, reduciendo la aportación de riego y favoreciendo la formación de nitrógeno en el suelo.
  • La estructura del suelo aumenta con la incorporación progresiva de materia orgánica.

Una vez conocidas las ventajas tan sólo falta saber como obtener el acolchado para crear nuestro mano vegetal. La idea es sencilla y seguramente la hayas visto muchas veces sin saber exactamente por qué. En muchos parques y jardines, puedes ver como alrededor de algunos árboles existe una especie de manto de hojas o paja puesto intencionadamente ahí. Es en ese momento cuando pensamos, «vaya un mantenimiento malo que tiene este parque que no recogen las hojas del suelo». Quizá sea porque esta hecho a propósito ¿no?

acolchado con hierba seca

Acolchado con hierba seca

Cómo conseguir material para el acolchado

Cualquier elemento natural y vegetal sirve para el acolchado. Veamos cuáles.

  • Paja: tiene una gran capacidad aislante y es uno de los mejores acolchados. Pero tiene un gran problema, y es que si entre la paja existe algún tipo de grano de cereal, con el calor, la humedad y la materia orgánica que existirá en el acolchado se dan las mejores condiciones para que germine.
  • Acículas de pino: tienen la ventaja de que se pueden conseguir en cantidad ya que estas coníferas lo liberan muy a menudo. Alrededor del pino podemos ver como hay miles de acículas en el suelo que también le sirven a él como acolchado. Sólo hay un inconveniente y es que estas acículas acidifican el suelo. Si tienes un suelo alcalino vienen que ni pintadas. 😉
  • Abonos verdes: los abonos verdes son plantas que se cultivan con el fin de servir de sustento orgánico en un futuro a otras plantas. En un futuro dedicaremos un artículo a los abonos verdes. Estas plantas previenen de la erosión, mejoran la estructura del suelo, aportan nitrógeno y en general son beneficiosas para el resto de organismos vegetales.
  • Compost: el compost es el comodin de la materia orgánica en el huerto. Sirve para todo y cómo no se iba a aprovechar para crear nuestro acolchado. Se reparte y se crea una capa homogénea alrededor del tronco donde queremos acolchar y él hará el resto. Modificará positivamente la estructura del suelo, aumentará la temperatura, la humedad y el porcentaje de materia orgánica. Todo son ventajas.
  • Mantillo de hojas: con la llegada de otoño empezamos a ver nuestro jardín lleno de hojas que normalmente recogemos y tiramos o incorporamos a nuestra pila de compost. Este año las vamos a aprovechar para otra cosa también muy útil, que es el acolchado de los árboles de nuestro jardín. Dadas sus características se descomponen muy fácilmente, acumulan humedad en cantidad y mejoran las propiedades del suelo. No tengáis miedo en «ensuciar» el jardín porque se degradan muy pronto y sirven de nutrientes a tus plantas.

Esto es todo explicando la técnica del acolchado y espero que, dadas las ventajas que tiene, sepáis apreciarlo y os iniciéis con esta técnica centenaria para conseguir cada día un jardín mejor. Por supuesto, no debéis desechar la idea de acolchar también vuestras plantas aromáticas o medicinales. Ya cultivéis hinojo, albahaca, romero, eneldo, etc., dichas plantas se beneficiarán con las mejorías que se consigue con el acolchado.

¡Un saludo y cuidar el huerto!

Lo que te aporta tener un buen compost

Hoy vamos a escribir un artículo en el prácticamente nos obligaremos a empezar con la técnica del compostaje. Tenemos millones de ventajas y poquísimas desventajas, y generalmente no están ligadas al propio compost si no al proceso.

 La técnica del compostaje o creación de compost no es ni mucho menos reciente. Tiene su base desde hace muchísimo tiempo, en el que se empleaba sobre todo los excrementos animales mezclados con paja y arena, y constituían una verdadera carga de nutrientes para los cultivos. Esto se notaba muchísimo en el rendimiento, obteniéndose grandes producciones. De hecho os voy a contar una anécdota pasada que fue el inicio de lo que hoy se conoce como bancal profundo.

Resulta que en la capital de Francia, París, donde todo el mundo se movía a través de animales, generalmente caballos, había una gran cantidad de estiércol animal, que se recogía y se destinaba al campo. Como sobraba, se añadía en grandes cantidades al suelo, hasta el punto de hacerse famosos los huertos de París por la gran cantidad y calidad de sus frutas y hortalizas.

Si queréis, también podéis construir un compostador mediante paléts

 El bancal profundo ya lo conocemos por nuestro anterior artículo donde os contábamos los principales métodos para montar un huerto, y la premisa principal para obtener el bancal profundo era utilizar abonos orgánicos en cantidad. Eso lo vamos a solucionar ahora preparando nuestro compost particular.

 Conociendo las ventajas que nos ofrece el compostaje añadido a nuestros cultivos, ahora vamos a ver como se prepara.

Básicamente, son muchos ingredientes los que se puede utilizar para formar abono orgánico, y tenemos la ventaja de que la gran mayoría de ellos son desechos que normalmente tiramos a la basura. Así que de esta manera, no sólo podremos aprovechar esos residuos si no que evitaremos cargar con grandes bolsas de basura, por nuestra comodidad y por la conciencia medioambiental.

 Para empezar constituiremos nuestro cubo de compost al que añadiremos lo siguiente:

  • Residuos vegetales como hierbas, ramas, paja, raíces, etc.
  • Pelusa o polvo (siempre que no tenga restos metálicos).
  • Serrín o virutas de madera
  • Papel
  • Restos de cocina como huevos, productos vegetales, poso del café, bolsas de infusiones, etc.

 Pero también debemos evitar añadir algunas cosas que aunque pensemos que podrían formar parte del compostaje no le van bien, como la carne o el pescado, ya que aunque si compostan bien producen un gran olor que debemos evitar de cualquier forma.

 Por otro lado también hay otros ingredientes que perjudicarán nuestra pila de compost, como los restos podridos, las grasas o aceites, restos cocinados de alimentos, productos lácteos, etc.

 ¿Necesito un compostador?

A la hora de disponer nuestro compostaje lo podemos hacer de dos formas, uno sería construyendo o comprando una compostadora, una forma muy cómoda de tener nuestros residuos y evitar emisiones de olor o atraer a animales, y la pila de compost. Esta última forma de compostaje tiene la ventaja de que no tenemos que trabajar en una compostadora o directamente ahorrarnos el dinero comprándola, pero está pensada para grandes cantidades de compost. Si no generamos suficientes residuos, mejor nos pasamos a la compostadora.

 Cómo disponer los residuos en la compostadora y controlar la evolución del compost

Muy importante en la formación del compost, aparte de saber elegir los desechos necesarios y evitar los innecesarios, es controlar los factores que se dan en el proceso de compostaje.

 ¿Cuáles son? La temperatura, la humedad y el crecimiento microbiológico. No podemos permitir que se alcancen grandes temperaturas en nuestra pila, porque mataremos los microorganismos encargados de transformar los desechos en materia orgánica. Sin embargo, tampoco podemos permitir que no alcance la temperatura necesaria. En cualquier de estas dos condiciones la solución es fácil. Si vemos que humea demasiado y está muy caliente, tenemos que rebajar la temperatura volteándolo periódicamente y añadiendo agua. Si al contrario, está muy frío, tendremos que reducir la entrada de aire a la compostadora y mejorar las condiciones de fermentación de la pila.

 En cuanto a la humedad, controlarla es fácil. Para el proceso de compostaje se necesita agua y la cantidad estará regulada por la temperatura. Si está muy caliente la pila se regará y se volteará. Pero no debemos pasarnos con ella ya que produciremos un cambio en la fermentación, reduciremos la temperatura considerablemente.

 Lo que venga después es la experiencia, hay que practicar y practicar y mejorar con el tiempo. Ante la solución de los problemas aprenderemos y llegaremos a ser verdaderos expertos. La teoría está bien pero hay que montar nuestra pila de compost. Ya veréis que los beneficios son inmensos.

Si tienes dudas, en Agroquo puedes preguntar tus dudas o bien ayudar a responder las preguntas de otros. ¡A compostar!

El drenaje de tu huerto

Empezamos siendo un poco agoreros pero así entramos mejor en materia y nos ponemos las pilas. De nada sirve tener el mejor huerto del mundo, con las mejores semillas o plántulas para cultivar, con el mejor clima del mundo y la zona con menos propensión a plagas y enfermedades si tenemos un suelo malo. ¿Qué quiere decir un suelo malo? Bueno, hay muchas formas de evaluar un suelo como bueno o malo. Vamos a verlas:

El pH de un suelo

El pH condiciona enormemente la calidad de un suelo hasta tal punto que puede hacer incultivable cualquier planta. Este se mueve entre ácido o básico y cada planta tiene un pH específico por el que se mueve. Salirse de ese rango supone una pérdida de rendimiento y en definitiva mayores problemas a medio y largo plazo. Corregirlo no es fácil pues como sabéis, el suelo tiene una gran capacidad tampón. ¿Esto qué significa? Pues que tendrá un suelo, de por sí, tiene resistencia a cambiar su pH natural, de forma que hay que añadir muchísimos correctores minerales para llegar a un cambio.

La estructura del suelo

La estructura del suelo es lo que más está relacionado con el drenaje. Hay distintos materiales de los que está formado un suelo, ya sea arena, arcilla o limo, que prácticamente es una mezcla de los dos. A parte también está la materia orgánica que tiene un suelo (que en la mayoría de los casos o por lo menos en España es insuficiente) y los posibles guijarros, rocas o gravas.

La mejor estructura del suelo no la eliges tu si no la planta que cultives. Hay determinados cultivos que se adaptan mejor a condiciones de suelo con arena o bien con arcilla, así que eso tendrás que estudiarlo detenidamente.

El drenaje

Llegamos a la parte por la cual hemos desarrollado esta entrada y se la dedicamos al drenaje. La corrección de las variables anteriores deja de tener sentido cuando el drenaje es malo, y formará parte de la vida cotidiana del horticultor.
Eso sí, hay que saber que un drenaje malo no siempre deja encharcado un suelo, también puede asimilarlo tan rápido que las plantas no puedan aprovechar el agua de riego o de la lluvia. En definitiva, un mal drenaje es un mal huerto.

Mejorar el drenaje de tu huerto

Una tierra con materia orgánica mejorará el suelo enormemente, Dada la gran porosidad que tiene cualquier elemento orgánico como estiércol, compost o vermicompost, conseguirá o bien retener el agua para suelos con un drenaje excesivo o bien precipitarla con mejor resultado en caso de drenaje lento.

Si hay mal drenaje, un síntoma puede ser que el suelo se encuentra demasiado compactado, por lo que un consejo sería airear el suelo, de forma manual o bien con ayuda de maquinaria agrícola, en cuyo caso, a mayor profundidad de aireación mejor resultado.

El uso de tubos o tuberías es un método extendido para mejorar el drenaje de tu huerto. El agua que queda en el suelo se percola por los agujeros de las tuberías hasta una zona concreta de tu huerto, de forma que esa agua muerta no produce asfixia o queda retenida, con los consiguientes problemas.

Si queremos mejorar un terreno con drenaje excesivo, podemos observar si nuestro huerto tiene demasiado contenido en arenas o gravas, lo cual hace que el agua precipite con demasiada rapidez al suelo. Una solución es la incorporación a tu huerto de una capa de arcilla, cuya capacidad de retención de agua es mayor que los materiales anteriores.

En definitiva, una buena idea antes de identificar un problema de excesivo drenaje o todo lo contrario es conocer la estructura de nuestro suelo, buscando la clase de suelo que tienes en tu huerto. ¡Cuídalo, porque un huerto te producirá muchas satisfacciones.

¡Un saludo! El huerto del abuelo.

Infografía sobre cómo montar un huerto

Recién salida del horno, como dicen los compañeros de Agromática, os añadimos la infografía que han hecho sobre cómo montar un huerto. Bastante completa donde aparecen algunos cultivos que podemos plantar en nuestro huerto, los métodos para ello (para mi, la mejor parte), el calendario de cultivo, muy útil, y algunas cosas más interesantes que resumen de la mejor forma posible los datos necesarios para montar un huerto. Eso sí, luego habrá que investigar mucho más para salir bien parados y lograr el máximo rendimiento de nuestro huerto.

Bueno, sin ánimo de ponerme pesado aquí adjunto la infografía sobre cómo montar un huerto:

Cómo tener un huerto
Fuente: Agromática