¿Es un problema la seguridad en España?

¿Qué pensamos sobre ello?

No hay día que no veamos en las noticias nuevos acontecimientos que demuestran que la seguridad en España no es la que debería: tirones de bolso, robos en casas, en negocios… Cada día hay más inseguridad en la mente del ciudadano español y por ello hoy quiero analizar un poco esta situación, con documentos oficiales.
Si miramos los gráficos sobre delincuencia que nos ofrecen desde criminología.net  vemos esta gráfica:
GRAFICO
En ella podemos observar como los delitos siguen una línea ascendente que no parece frenar, pese a que en 2008 se registraron menos hechos delictivos que en 2004.

Pese a este gráfico que indica que la delincuencia está subiendo, podría parecer que no tanto como es en realidad.

El siguiente cuadro nos muestra la variedad de delitos más significativos y su porcentaje:GRAFICO2

Ahora vamos a ver las comunidades con más alto índice de delitos por habitante:

GRAFICO3

Como podemos observar las comunidades autónomas más afectadas por delitos son la Comunidad de Madrid, la Comunidad de Cataluña (Barcelona en especial) y Extremadura.

Son delitos por cada 100.000 habitantes: de mayor a menor, siendo el color más oscuro el que tiene el porcentaje mayor.

Se puede apreciar que incluso en las comunidades que tienen menos densidad de población hay un alto grado de delitos, ya no solamente se centra en ciudades como Barcelona o Madrid.
Ahora con un poco más de información… ¿vivimos en una sociedad segura o insegura?

Post en colaboración con A.S.F.

2 thoughts on “¿Es un problema la seguridad en España?

  1. En mi opinión si es un problema. El aumento progresivo de la población, sea nativa o emigrante, junto con el aumento del desempleo, nos ha llevado a un aumento de la delincuencia. Con la llegada de la crisis, los trabajadores no cualificados de la construcción y sector servicios entre otros, la mayoría sin una preparación académica y técnica aceptable para permanecer en las ciudades, han tenido que regresar a sus poblaciones, originando desempleo en los emigrantes que ocupaban puestos de trabajo en el espacio agrario. Esta situación, además de protagonizar un aumento de la delincuencia de origen español, también ha contribuido al aumento progresivo de la delincuencia protagonizado por emigrantes, tanto en el mundo rural como en las grandes ciudades.
    Por otro lado, las zonas turísticas atraen al delincuente de interior, el clima es favorable y los turistas son un objetivo fácil a la hora de las distracciones, de ahí que la costa e islas estén más coloreadas.
    No es menos cierto que la apertura de fronteras entre los países del entorno Schengen, aunque muchos europeístas no lo quieran ver, de alguna manera ha facilitado el tránsito de delincuentes y de bandas organizadas, esto ha contribuido a que se produzcan delitos como trata de blancas, tráfico de estupefacientes, tráfico de armas y últimamente terrorismo islámico.
    Las bandas organizadas de la Europa del Este, es un tipo de delincuencia muy agresiva y peligrosa, están adiestrados en el manejo de todo tipo de armas, careciendo de sensibilidad actuando de manera fría y sin contemplaciones ante sus víctimas. Posiblemente al principio de llegar a España tuvieron que necesitar la ayuda de delincuentes de menor calado como colaboradores inmediatos, captados desde los barrios periféricos provenientes de familias desestructuradas. Estos ayudantes son atraídos por la forma de conseguir dinero fácil y rápido. Dinero que al final cae en manos de los traficantes de armas, estupefacientes y prostitución. Así se forman los círculos de delincuencia.
    En resumen, España es un país que reúne condiciones favorables para la delincuencia, tanto organizada como común, por su clima, situación geográfica y sobre todo por el desempleo y bajo nivel adquisitivo de su población. La solución para bajar el nivel de delincuencia no es construir más cárceles ni endurecer las penas. La solución se basa en políticas educativas y de formación laboral (formación). De todas formas sería una solución a largo plazo, pero que una vez que empezamos a recoger los frutos, veríamos que la delincuencia iría disminuyendo. Para controlar la delincuencia que nos viene desde los países vecinos integrados en el famoso acuerdo, no podríamos cerrar las fronteras, porque eso iría en contra de los acuerdos que regulan el espacio Schengen. Pero nadie nos puede impedir ejercer la seguridad dentro de nuestro territorio, es por eso que podemos controlar aquellos vehículos que por sus características y maneras de comportase de sus ocupantes infundan sospechas. Un control aleatorio de estos vehículos una vez dentro de nuestro territorio, no sería motivo de indignación por parte de los países pertenecientes a Schengen. Agentes de seguridad pública en puestos no específicos en carreteras y espacios montañosos, controlando personas y vehículos que infundan sospecha. También equipos de video vigilancia en puntos estratégicos donde poder recoger datos de vehículos, horarios de entrada y salida del país.
    Un edificio sin control de acceso es vulnerable ante hechos delictivos, un país sin fronteras también lo es.

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