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Oñate, Guipúzcoa – Grandes obras del Renacimiento

Detalle del patio de la Universidad del Santo Espíritu de Oñate

Detalle del patio de la Universidad del Santo Espíritu de Oñate

En la localidad guipuzcoana de Oñate encontramos el mejor ejemplo de que puede ser en una ciudad hoy en día pequeña, donde se pueden encontrar grandes y numerosos ejemplos de monumentos artísticos. No siempre las más importantes manifestaciones de arte se concentran en lo que hoy son capitales y grandes ciudades.

Retablo de la capilla de la Piedad de Pierre Picart, iglesia de San Miguel, Oñate

Retablo de la capilla de la Piedad de Pierre Picart, iglesia de San Miguel, Oñate

Oñate cuenta con monumentos e iglesias renacentistas de un gran valor, no sólo por su calidad, sino también por su relevancia en el contexto artístico vasco, que ya hemos mencionado en otras ocasiones como bastante peculiar. Así, la iglesia parroquial de San Miguel, construida fundamentalmente en el siglo XV, alberga dos grandes obras del siglo XVI en su capilla de la Piedad: un fabuloso retablo plateresco obra de Pierre Picart; y un sepulcro atribuido a Diego de Siloé para Rodrigo Mercado de Zuazola, obispo y gran mecenas de esta ciudad.

También del siglo XVI es la ermita de San Martín, en la que también trabajó Pierre Picart, al igual que en la Universidad del Santo Espíritu. Es este gran monumento renacentista, la Universidad, la más importante de las obras renacentistas con que cuenta Oñate. Destaca del conjunto la puerta principal, donde se desarrolla un programa iconográfico que fusiona motivos paganos y cristianos referentes al estudio y la erudición; esta portada se encuentra flanqueada por dos grandes pilastrones sobresalientes del muro y que se erigen como torrecillas de rica decoración escultórica.

Puerta principal de la Universidad del Santo Espíritu, de Pierre Picart, Oñate.

Puerta principal de la Universidad del Santo Espíritu, de Pierre Picart.

En el interior de la Universidad encontramos un sobrio claustro plenamente renacentista. Se trata de una construcción de doble arquería de medio punto, con medallones en las enjutas que portan efigies a la romana de figuras históricas y mitológicas, sin faltar los emperadores Carlos I y su esposa Isabel de Portugal. Enorme serenidad transmite este magnífico patio… sobran las palabras:

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