Análisis de contraseñas filtradas

En Cosas que se pueden aprender analizando 32 millones de contraseñas:

  • 123456 es la contraseña más utilizada del mundo, seguida de password.
  • El 80% de las contraseñas tienen entre 8 y 12 caracteres. De menos de 4 o más de 17 hay muy muy pocas.
  • El 90% de las contraseñas solo utilizan minúsculas y números.
  • La mitad de las contraseñas solo están compuestas por letras; un tercio terminan en un número.

Una buena razón para no usar Facebook

En El horchatero que venció (de momento) a Facebook podemos leer:

La pequeña empresa española demandó al gigante californiano con 2.000 millones de usuarios y una cifra de negocios en el primer trimestre del año de 8.000 millones de dólares por el cierre de su cuenta en la red social y el consiguiente coste en ventas y reputación que, sostiene, conllevó.

[…]

“Un día, a principios de 2016, descubrimos que nos habían cerrado la página que abrimos siete años antes. Al principio pensamos que era un error y preguntamos qué ocurría. La respuesta que nos dieron a través de un mensaje fue que habíamos contravenido las políticas de Facebook”.

Una de las mejores cosas de la Web es la libertad que ofrece (para lo bueno y para lo malo). Y sin embargo, a la gente le encanta tener que depender de Facebook, tanto para lo personal como lo profesional. Asombrosamente fascinante.

Los errores informáticos cuestan dinero

En la noticia El error informático de British Airways ya cuesta 600 millones podemos leer:

Más de 75.000 pasajeros afectados, 1.000 vuelos cancelados o retrasados y unas indemnizaciones que podrían alcanzar los 120 millones de euros. British Airways empieza a recobrar la normalidad tras el error informático que paralizó sus operaciones el fin de semana. Si los vuelos vuelven a despegar en hora, las consecuencias del fallo están lejos de su fin: el coste del caos aéreo ya supera los 500 millones.

[…]

Según los sindicatos, el motivo del caos ha sido la externalización del departamento de informática de la compañía en 2016. En sus primeros meses en el cargo, el ejecutivo español despidió a 700 trabajadores para desplazarlos a la India de la mano de la sociedad Tata Consultacy Services.