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Panama 1 Frontera Bocas del Toro

Empieza el trayecto a la frontera y nuevo cambio de país, todavía no soy consciente de lo que me espera, enseguida me doy cuenta que he elegido el peor día del año para cruzar la frontera, el jueves santo o primer día de vacaciones aquí, todo el mundo ha decidido venir a Panamá de excursión.

La frontera de tica la cruzamos rápidamente pero cuando llegamos a la Panameña la cosa cambia, empiezan los chanchullos, lo primero los Panameños tienen miedo de que el país se les llene de inmigrantes y se les hunda, así que me obligan a comprar un billete de autobús de once dólares, interesante medida para impedir que se queden en su país, si decido quedarme perderé mi billete de once dólares, … Dios puede haber algo mas estupido, solo se me ocurre que entre tanto autobús vacío con todos los billetes vendidos alguien gane alguna comisión que seguro que es el caso.
De todos modos la chica que me vende el ticket me consuela me dice que tengo un año para utilizarlo, genial ya tengo una razón importante para volver a Centroamérica,… viajar en autobús de la frontera de Panamá a la Capital de Costa Rica.

En la cola de la frontera apenas hay gente, pero no avanza y llevamos ya dos horas al sol, yo al pasar de tres horas empiezo a perder los nervios, creo que porque tengo el cerebro recalentado. A las cuatro horas gracias a mis compañeras en la cola con las que después de cuatro horas juntos he entablado amistad, cogen mi pasaporte y pasamos todos juntos gracias a que Laura esta embarazada.

Las amigas de Mae son encantadoras y aparte de darle color a un día bastante gris, me guardaran la maleta y me invitaran a cenar hasta que consiga dólares.
Me bebo con ansia unas cuantas cervezas me como un sándwich y complementé todo con un par de margaritas y unos tequilas, mi cuerpo agradece rápidamente la hidratación y da grandes muestras de felicidad.

En Bocas del Toro consigo rápidamente habitación y nos vamos a tomar… como le dicen aquí al beber. A las doce entra en acción la ley seca así que hay que aprovechar el tiempo, la ley seca es por el tema religioso, yo como agnóstico declarado no entiendo nada, pero tampoco hay opción, la policía entra a las doce desalojando el barco hundido que es el sitio de marcha. Mientras pienso en el mal que ha hecho la religión por estos lares, uno de los Ticos me recuerda que la trajimos nosotros.

Me levanto temprano con una resaca espantosa, esta va a ser la tónica general en Bocas del Toro aunque yo eso todavía no lo se.

Cuando me sitúo en país y sitio empiezo a buscar habitación para todos y justo cuando encuentro un apartamento estupendo con piscinita aunque un poco alejado me encuentro a mi hermanita y a cuñao en medio de la calle en Bocas, la familia ya esta unida, así que dejamos las maletas y en dos horas ya estamos subidos en una lancha rumbo a Isla Zapatilla.
En nuestra lancha conocemos a unos ticos muy agradables con los que nos reímos todo el viaje, estos hacen que la ley seca quede olvidada rápidamente ya que llevan una nevera enorme repleta de cervezas, ron, vodka etc.
Nos invitan sin parar, por lo que la integración es rápida y las risas muchas, en el viaje vemos un montón de delfines y una preciosa isla que volveremos a ver, pero no con tanto alcohol en el cuerpo, es lo que tiene la ley seca.

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Costa Rica 5 Puerto Viejo Cahuita

Puerto Viejo es distinto al resto de Costa Rica es un pueblo en una zona con identidad propia, incluso la gente es distinta, la zona es bastante mas sucia y cutre que el resto de Costa Rica pero tiene su encanto, cuando llegas tienes la sensación de estar en Jamaica, el Reggae lo invade todo.

Puerto Viejo esta al lado de Cahuita, otro pueblo mucho mas tranquilo con un parque natural precioso lleno de monos.
En Puerto Viejo doy una clase de Surf y consigo levantarme y llegar a la orilla un monton de veces, es divertidisimo, aunque las olas son muy pequeñas.

Al día siguiente me voy al parque natural de Cahuita y hago el recorrido que son ocho kilómetros y medio, me voy con una botella de agua y unas galletas.
Empiezo a caminar por el parque natural, aparecen los primeros monos muy graciosos saltando de rama en rama y posando para las fotos, llego al meridiano del recorrido, llevo ya cuatro kilómetros de precioso recorrido entre vegetación paralelo a la playa, estoy bastante cansado, me siento y abro el paquete de galletas,… con el sonido del plástico al abrirse aparecen dos monos que se acercan sin miedo ninguno, con cara de pocos amigos mirando hacia las galletas e ignorandome a mí.
Le pongo mi peor cara y le grito “Fuera” el mono me vuelve a ignorar y se me acerca a apenas un metro, le hablo en su idioma y con cara de mala ostia le vuelvo a gritar “Uhu, uhu” el mono me ignora por tercera vez y me mira amenazante, empiezo a pensar que si me muerde me puede pegar la rabia, asi que si se me acerca mas le muerdo yo a el y le pego algo.
Cojo un coco para asustarlo y mientras me agacho a por el coco descuido el flanco derecho y el hijoputa del mono, me roba el paquete entero de galletas, intento llegar a un acuerdo con el para compartirlas, pero me ignora por cuarta vez y desaparece muy contento, el otro me mira pidiendo algo para el y le tiro un coco, … pero sin darle, aunque soy mas peligroso tirando a asustar que tirando a dar.
Empiezo a oir mas ruidos y cojo un coco en la mano y pongo cara de estar alerta por si aparece otro puto mono, lo que aparece son un grupo de guiris que en lugar de mirarme a mi miran hacia el coco que llevo en la mano.
Llego al final del parque y me compro otro paquete de galletas y me las como con desconfianza mirando a mi alrededor.

Al día siguiente me vuelvo a reencontrar con las chicas y pasamos unos dias juntos en Puerto Viejo, aunque yo me marcho antes a Panama porque llegan mi hermana Arancha y mi cuñado Miguel, mas conocido como Cuñaoooooooo, Ana y Gerardo y Ana e Iñaki, a los que luego se nos uniran las chicas de nuevo y

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Costa Rica 4 Bahia Drake

Lo primero… Las fotos en cuanto pueda, ahora esta muy complicado.

La idea cuando llegamos a Bahia Drake era adentrarnos en el parque natural de Corcovado y acercarnos a la estación forestal de Sirena, pero otra vez todo cambio y nos quedamos en Bahia Drake donde muy cerca tambien hay bosque primario, una vez alli, nos hospedamos en Finca Maresía.

El cansancio acumulado del viaje es grande, tal es asi, que aqui, acabo nuestro viaje conjunto por Costa Rica ya que Tere y yo nos hemos quedado aquí una semanita siete dias en la gloria lor primeros estresados en la hamaca con los libros y las cervecitas y los siguientes haciendo excursiones y viendo unos cuantos bichos.
En Finca Maresía se ve una pequeña porción de Bahia Drake, el hotel esta rodeado de vegetación, los árboles envuelven las cabañas que estan distribuidas a lo largo de la ladera, en la parte alta esta la zona común donde nos deleitamos con la comida española cocinada por Juan y nos extresamos tumbados en las hamacas, mientras vuelan los guacamayos y atardece con el grito de fondo de los monos.
Frente a mi hamaca el nido de dos guacamayos rojos que pasean su amor surcando el cielo, mientras la tranquilidad total nos envuelve, cuano los sonidos ya empiezan a ser familiares, suena un berrido infernal y me despierto yo y los americanos, me asomo asustado afuera … Tere ha vuelto a cantar mientras se ducha… (Cuando lea esto me mata)

El primer dia nos vamos a playa Cocalito, el segundo dia nos vamos al rio, tras una larga descripción del camino a tomar por Juan, lógicamente nos perdemos y nos bañamos no obstante en otra parte del rio.
El tercer día mas relax. El cuarto decidimos lanzarnos a la aventura y nos vamos a la Isla del Caño.

Nos vamos a Isla del Caño con Remy y nuestros nuevos amigos americanos, el mar esta como una balsa, el capitán me parece muy joven, no creo que llegue a los veinte años, le pregunto como se llama y me dice que Memo, … Extraño nombre pienso yo, y ruego a dios que no sea un apodo, … Tere dice que seguro que me ha dicho Nemo, yo me quedo mas tranquilo si es así, pero espero que la barca no
acabe como el Nautilus, esto es… bajo el agua.
Por el camino veo algo moverse, se lo comento a Memo y nos acercamos, son unos preciosos delfines moteados, y estamos con la barca un buen rato junto a ellos.
La gran ilusión de esta excursión era ver las ballenas, pero no es la época, no se donde narices habremos nosotros leído que si, pero en fin.
La isla no vale demasiado la pena, lo que vale la pena es el snorkel y los bichos que veas y eso depende de la suerte, yo finalmente no veo tampoco los tiburones, pero Tere encuentra un gran banco de peces, así que nos quedamos con buen sabor de boca, de llegar sanos y salvos, porque a la vuelta el mar se pone bravo como dicen ellos, y las caras de pánico en la barca, mirando todos al joven capitán Memo son un poema.
La siguiente excursión es a San Josecito, una playa muy bonita, con una islita enfrente con palmeras y agua cristalina, desde esa playa emprendemos un paseo por la selva, jungla bosque lluvioso o como se quiera llamar hacia finca Maresía, y el paseo que ponía que era de dos horas se convierte como por arte de magia en tres horas y media, nada mas salir ya vemos monos y Guacamayos, y a los diez minutos encontramos Río Claro donde cogemos una barca de remos con el guía Evelio que nos lleva a dar un paseo por un precioso río con aguas calmas y cristalinas.

El día invita al baño y le pregunto a Evelio, que lleva la canoa si me puedo pegar un baño, el hombre me dice… Si claro, pero Tere me dice que mejor me bañe mas adelante porque el agua tiene muchas plantas por arriba y maderitas.
Treinta segundos después Evelio nos enseña un caimán pequeñito, y yo empiezo a pensar que querría decir con lo de… si claro, si claro para el caimán o claro para mí.
Posteriormente lo conocere mejor y le parece normal cualquier situación es una especie de Indiana Jones Costarricense, y desde luego un gran guía muy recomendable para cualquier paseo.
Las americanas aparecen luego en otra canoa y al ver la parte final del río con un tronco cruzado, dicen al unísono.

Ohh My Good.

Subimos a ver unas cataratitas que hay en la parte de arriba donde me pego un baño siempre viendo que se ha metido primero Evelio, porque yo ya no me fío un pelo del tema…caimanes.

Las americanas me preguntan si es seguro subir, yo en plan aventurero les digo que si y emprendo la subida a la catarata tirando de una maroma que hay colgada entre las rocas, Tere mira a su chico valiente, según las digo esto, le meto una patada descalzo a la roca y me deshago el dedo que empieza a sangrar, pero no puedo gritar porque entonces no sube nadie y rompería la imagen de aventurero
que estoy elaborando, me guardo el grito para mas tarde en cuanto me quede a solas.
Evelio salta desde lo alto de una roca al agua y me dice que salte yo
también, yo me miro el dedo deshecho y pienso que ya haré el Indiana Jones otro día.
Finalmente seguimos con el camino de vuelta y vemos muchos mas monos.

En nuestra estancia en Finca Maresia hemos visto pasar a mucha gente, tres valencianos muy divertidos del Colegio el Vedat, este grupo de americanos encabezados por Remy un tio estupendo, dos Argentinos muy majos tambien, Ricardo y Soledad, otra pareja de Españoles que vivían allí, dos noruegos mas colgados que las maracas de machin, que se dedicaron a buscar serpientes venenosas y un largo etcetera.
La imagen que me llevo es la de un cocodrilo de mas de cuatro metros que veo en la orilla de la playa el día que nos ibamos, justo donde el día anterior me había dado mi último baño en la seguridad del mar ya que el rio no me inspiraba la misma

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Relatos

Actores

Había hecho un volcado rápido de datos y la mayoría de los datos trascendentes, se habían evaporado, por arte de magia o por un error en el proceso, me sentía incompleto, nadie lo entendía porque ningún otro le daba la misma importancia que yo le daba, lo único que me quedaba eran esos datos sin ellos mi paso por cualquier sitio no había sido real, mi mirada hacia el pasado tenia un rastro deshilachado y sin sentido ninguno.
Podía pararme e intentar empezar de nuevo
Podía transitar por los trescientos sesenta y cinco días de nuevo y hacer una lista con todos los errores y todas las cosas no hechas, si quería meterme en el papel iba a ser complicado.

La profesora se arrodillaba adquiriendo con su cuerpo una extraña forma interesante pero antinatural, me hizo un gesto y yo hinchando la cara me estiré todo lo que pude y cogí aire dejando mi mente correr, tenía que aparentar que lo sentía, veía su mirada de desconfianza, se estaba dando cuenta.
Miré hacia otro lado y empecé a ondular mi cuerpo, empezaba a sentirlo, estaba ahí, lo empezaba a sentir, ¿Era eso posible?, ¿Había pasado la frontera de la realidad y empezaba por fin a ser un actor del método?

Mi sonrisa expresaba mi satisfacción pero al mirarla de nuevo su rostro no había cambiado, seguía sin verlo, acaso era el único que lo había percibido, era posible que nadie mas tuviera la fuerza o la capacidad para ser capaz no ya de hacerlo sino siquiera de sentirlo.
Ella se arrodillo de nuevo rozando mi cuerpo y se acerco a mi oído para susurrarme algo.
-Lo sientes, has entrado ya.
-Si lo siento, creo que lo estoy consiguiendo.
-¿Qué eres? ¡Quiero que me lo digas tú!
-Soy un guisante, lo siento, siento la vaina aprisionando las semillas.
¿Cómo se siente una leguminosa? ¡Háznoslo saber!

En ese momento deje de ser un guisante y me sentí observado por los demás actores, era el centro de la clase y lo hubiera sido del huerto si hubiera habido alguna otra leguminosa en la clase, pero no,… era la única… ¡Que afortunado!

Alce la vista y eché un vistazo rápido al resto.

Tomas se estaba ahogando por aguantar la risa, y Sergio que se había fumado un porro justo antes de entrar a clase, me miraba relajado sonriendo.

-¿Qué como se siente? ¿De verdad? Pues no lo se, no se como cojones se siente un guisante, he hecho todo lo que puedo, pero no, no conozco a ningún guisante.
-Lo siento de verdad que lo siento, ¡Me he comido todos los guisantes que he conocido!
¡Todos!
¡Quiero ser actor! Pero no puedo ser un guisante, no se. Pero puedo hacer cualquier papel, prometo que rechazaré el papel de guisante si alguna vez me lo ofrecen.

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Costa Rica 3 Arenal

Abandonamos Monteverde y tras un trayecto en autobús y atravesar un lago,
llegamos a Fortuna, un pequeño pueblo que se encuentra a las faldas del volcán Arenal.

Aquí nos alojamos en Jardines de Arenal, una buena elección sin duda, el hotel esta a unos dos kilómetros del pueblo, el dueño y su ayudante un chico español son realmente un encanto, el primer día tras escuchar las diversas posibilidades y los diferentes precios optamos por irnos a las termas Baldi, que nos cuestan unos 20 dólares con instalaciones estupendas y una relación calidad precio estupenda muy alejadas de los 70 dólares que nos piden en las termas Tabacon, aunque en estas nos den de cenar, además el día esta nublado con lo cual estupendo porque con sol, puede ser un poquito duro, ya que solo cuenta con dos piscinas de agua fría, al fondo mientras te remojas esta el volcán callado distante y majestuoso, en un momento de despiste meto el pie en una piscina de 42 grados y creo que tengo el dedo gordo del pie cocido, solo este,… ya que los demás no quisieron entrar.

Tere pisa un cepillo para rascar la piedra que se ha dejado un trabajador
olvidado en el agua y fantaseamos con la idea de denunciarlos y quedarnos con la piscina de arriba y también porque no con el helicóptero que hay en el
helipuerto.

Al día siguiente nos levantamos y nos vamos a la catarata de la fortuna, la
excursión vale cuarenta dólares por persona, pero negociamos un taxi por seis
dólares ida y seis dólares vuelta que junto a los dieciocho dólares de la
entrada, hacen un total de treinta dólares, con lo que nos hemos ahorrado
otros cincuenta dólares… los guardamos para cervezas, por lo de no
deshidratarnos, ya sabéis.

Como vamos en chanclas me adelanto y le pregunto al taxista si hay que andar mucho y el tipo me responde que no que de donde el nos deja solo tenemos 48 escalones, con lo cual estupendo, pero cuando entramos y veo la altura de la impresionante catarata no me cuadra lo de los escalones a no ser que los escalones sean de diez metros cada uno.
En el letrero de bajada pone que se abstengan de bajar los hipertensos y gente con problemas cardiacos, al lado del letrero hay un abuelo al que le tiemblan las piernas con la cara muy blanca y al que le falta la respiración, en un momento dado mira hacia el cielo y pienso que le van a saltar los ojos de las cuencas, el trayecto son creo 480 escalones, estoy de acuerdo que el cero no cuenta, pero no cuenta cuando va a la izquierda, joder.
La bajada bien, la subida cuesta un poco pero si el abuelo de setenta años con bastón lo ha conseguido yo también.
Por la noche nos vamos a una excursión en la que se supone que nos van a enseñar la lava,… yo ya la he visto en Guatemala y bien cerca, pero vamos para que la vea Tere, ahora de camino ya pienso que va a estar jodido ver la lava cuando no se ve ni el volcán, una de mis increibles deducciones….

Total que no vemos la lava, pero vemos una increíble noche estrellada al otro lado del volcán y cientos de luciérnagas, precioso, ahora estamos Tere y yo mirando el precioso cielo estrellado hacia un lado y como veinte guiris mirando hacia el otro donde no se ve absolutamente nada, parece que estén esperando una llegada extraterrestre, todos en la oscuridad de la noche con linternas apuntando hacia la nada.

Al siguiente día el ultimo nos vamos a hacer rafting ya que estamos hechos unos valientes, y nos lo pasamos como enanos a mi se me hace corto, me hubiera gustando estar dos horas mas, ahora cuando al día siguiente me entre un tremendo dolor de spalda por no tener ni puta idea de cómo remar, una mala posición supongo agradezco que no durara mas, nos sorprende la capacidad asombrosa que tiene el guia para descubrir animales tanto que en un momento dado bromeamos y le preguntamos si son de plastico y los ha colocado antes de empezar el tour, para despedirnos vamos al restaurante que tiene Hernan, el dueño del hotel y tomamos la mejor cena que hemos tomado en Costa Rica, con permiso de Juan de Finca Maresia donde también cenamos estupendamente.

Muy recomendable el restaurante, sin duda, y además Tere y yo les deseamos la mejor suerte en el nuevo proyecto, ya que lo inauguraron la semana que estuvimos allí.

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Costa Rica 2 Monteverde

Monteverde es un sitio muy verde que tiene mucho monte, toma descripción, con dos cojones…

Llegamos a Monteverde cansados anocheciendo y al día siguiente nos vamos a andar por la reserva natural, el bosque nuboso impresionante, hay están las fotos para mostrarlo, elegimos un paseo de dos horas, para posteriormente hacer otro paseo de una hora hacia las cataratas, pero aunque esta bien indicado todo y dicen que es imposible perderse eso es porque no nos conocen a nosotros, total que el paseo de dos horas alcanzo finalmente las tres horas con partes repetidas, eso si precioso, finalmente agotados extenuados después de comer para bajar la comida, que hacemos, pues lo típico… Canoping extremo, esto es arrojarse con un arnés a doscientos metros de altura y distancias de hasta un kilómetro cruzando valles entre los árboles, cojonudo…

El mayor subidón de adrenalina que hemos tenido los dos en la vida.

Yo imagino que si por separado te enseñan la tirolina y te dicen que tienes que cruzar un valle a doscientos metros de altura, desde donde las cosas se ven muy pero que muy pequeñitas, te acuerdas de la familia del que te lo dice y ni de coña se te ocurre hacerlo aunque te pague.

Video ilustrativo del Canoping:
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Ahora ahí esta la fuerza del grupo que hace que no solo no te paguen sino que pagues tu, y si el que va delante de ti se tira tu no vas a ser menos, ahora la sensación sin lugar a dudas inolvidable.

En el tarzan que es arrojarte al vacío y cuando se tensa la cuerda salir disparado hacia los árboles en un precipicio, salta primero Tere y grita bien alto, Dioooooos, luego salto yo y grito bien alto al que me empuja, que supongo no se lo tomaria a mal, “Tu puta maaaaadre”, tras nosotros salta el primer americano y grita Oh my good, luego el segundo americano y grita Oh my good, aparece el tercer americano se agarra fuerte salta y grita Ohhhh my goood, llega la cuarta americana que emite un pitido agudo extraño y yo pienso menos mal alguien diferente, desde abajo el resto de americanos la miran se miran entre ellos y todos al unísono dicen Oh my good.

Tras el Canoping llegamos al hostel y el dueño nos dice que hay un perezoso fuera y lo vemos es un mono divertidísimo que esta colgado en una rama e intenta pasar a otra, yo le pregunto a Tere que si me dará tiempo a ir a nuestra habitación a coger la cámara y sacarle una foto y me dice que cree que si, así que corriendo voy a la habitación a por la cámara, me podía haber tomado tres cervezas y leer el periódico antes, porque cuando vuelvo el perezoso esta en la misma posición pensando si coger la rama de antes, ya se porque lo llaman perezoso.

Tere y yo cenamos algo consultamos nuestro correo, ojeo el blog, veo que ha entrado muchísima gente y me pongo mas feliz que una perdiz, nos vamos a dormir y entra una gente nueva en el hostel, el dueño les pregunta si quieren ver un perezoso, todos salen corriendo a verlo, mañana si sigue en la rama yo me despediré de el.

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Costa Rica 1 Conchal

La playa de Conchal es una maravilla, está situada en el Pacifico junto al golfo del Papagayo, y es una playa de arena blanca y aguas cristalinas, el sitio donde íbamos a dormir lo teníamos claro lo que no teníamos claro era cuando íbamos a llegar y porqué vía, porque aquí el tema de los autobuses públicos es curioso, …y me aparto del tema de los autobuses.

Ver playa número 11 para localización en mapa:

Otro mapa más.

Los tonos de verde van cambiando según el recorrido avanza y estos aparecen y desaparecen con la misma rapidez, atravesamos un secarral donde las vacas pelean por las únicas sombras existentes bajo los pocos árboles que hay.

Mientras nos hidratamos en una parada, para no sufrir otro golpe de calor, aunque no tengo claro si con este calor la cerveza hidrata y coloca o solo coloca, como digo mientras nos hidratamos, el hombre de la mesa de al lado lucha desaforadamente con una mosca y me recuerda esas luchas con los mosquitos que he tenido yo siempre a altas horas de la madrugada donde la que siempre pierde es la habitación, donde las bajas que ahora puedo recordar han sido dos vasos, una lámpara de mesilla, un cenicero, dos marcas de zapatilla en el techo, intentos fallidos, y un K.O. técnico un día que cuando ya lo tenía atrapado, me enrede con las sabanas y caí de cabeza al suelo.

Finalmente llegamos a Conchal por otro camino distinto al que inicialmente pensábamos tomar.

En la playa remojón, sol, remojón, sol, remojón, sol y así hasta infinito.

Hablamos con la chica del hotel, un hotel maravilloso,… un oasis, el Conchal Hotel y nos dice que aquí el sol es peligroso, porque cae muy fuerte y desde arriba verticalmente, así que tendremos que hidratarnos más.

Mientras estamos bañándonos en la playa con su agua cristalina, en la orilla una mujer grita mirando hacia nosotros “Salgan del agua” y yo pienso en el jefe Brody en la película tiburón y me entra un escalofrió, que sube de golpe cuando veo una sombra muy negra acercándose hacia nosotros. Tere me pregunta “¿Qué pasa?” y yo le respondo “No se, pero salimos del agua ya”
El susto era una enorme manta raya que se dirigía hacia nosotros despacio pero sin pausa, yo lo que siento ahora que se que tipo de bicho es, es no tener gafas de bucear.
Si… También estaban en la lista de las cosas importantes que tenia que haber traído y también se me han olvidado.

En el autobús le pregunto a una chica donde esta la parada donde tenemos que bajarnos y me dice que enfrente de la bomba.
Ya estamos otra vez… Joder ¿Enfrente de la Bomba?
Que bomba, como van a tener una bomba en un parada de autobús, la bomba resulta ser una gasolinera, supongo que por la bomba del surtidor de gasolina, pero no pregunto.

Finalmente llegamos a Monteverde con paciencia y sin seguir los horarios porque como tampoco los siguen ellos, pues para que vamos a esforzarnos nosotros.
Lo mejor improvisar…

El autobús que salía a las nueve, salio a las ocho y media y cuando llegamos el que salía a las dos salio a las tres y media. Finalmente llegamos a Monteverde y abandonamos el pacifico.

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¿Perdedores?

Todos ellos se mantenían a cierta distancia, parecía que una barrera invisible los separase. Decían que Carlos era un perdedor y el por su lado decía que nunca había perdido nada, porque nunca había tenido nada, y que carecía de importancia lo que ellos pensaran.
Carlos vaciaba botellas con una rapidez que yo nunca había visto antes, si hubiera un problema en cada botella de cerveza que el había vaciado, Carlos tendría todos los problemas del mundo.
Carlos era ya parte del mobiliario del bar como lo eran las botellas vacías a su alrededor.
Una noche Carlos se acerco a mi y me dijo que lo único que quería para ser feliz era ser un perdedor, me dijo entre lágrimas que su chica un mal día se marcho, pero que una persona solo se va de verdad si desaparece de tus sueños y que su chica nunca desapareció de sus sueños, me dijo con tristeza que siempre estaba allí, que cerraba los ojos y ella estaba allí, que abría los ojos y ella siempre estaba allí, que quería ser un perdedor y perderla para siempre, que hasta que no abandonase sus sueños, el nunca podría superarlo.
Vaciaba botellas y pedía perdón por no haber derramado ninguna lágrima cuando ella se marchó, estaba convencido que si le das a una chica una de tus lágrimas nunca te quitará tus sueños, y quien era yo para decirle lo contrario.

La vida es el enemigo mas duro, no conozco a nadie que no se halla dejado la piel al final del camino. La vida siempre es la carrera mas larga, en ella no hay pena ni gloria, da igual en que puesto llegues simplemente hay que correr y no parar nunca, si quieres volver hacia atrás solo puedes hacerlo con el recuerdo, el mismo camino no puede ser recorrido dos veces, solo los coches tienen marcha atrás.