El papel amarillo

Volvemos de vacaciones con una nueva reseña, en este caso de la novela corta El Papel Amarillo. Con menos de 100 páginas, es el relato perfecto para leer de una sentada: cuenta una historia adictiva y muy, muy oscura acerca de una mujer atrapada en un papel de pared…

DATOS DE LECTURA

Título original: The Yellow Wallpaper

Autor: Charlotte Perkins Gilman

Año de publicación: 1892

Número de páginas: 63

Sinopsis: tras caer enferma, una mujer y su marido alquilan una casa de campo donde ella pueda descansar y recuperarse. Para ello, ella se quedará reposando en una habitación con un papel de pared de un vibrante color amarillo que esconde un secreto.

 

RESEÑA

Me está gustando mucho el dormitorio, a pesar del papel de pared. O puede que a causa de él…

Charlotte Perkins Gilman

En El Papel Amarillo se nos cuenta la historia de una mujer – cuyo nombre no conocemos – que es obligada por parte de su marido, médico, a permanecer en una habitación con un horrendo papel de pared amarillo. Además, puesto que la habitación solía servir como guardería, en las ventanas encontramos barrotes, otro símbolo que nos muestra la opresión que sufre la enjaulada protagonista.

A la enfermedad que sufre se alude como “una enfermedad nerviosa” – algo común entre las mujeres de la época – que descubrimos que es nada más y nada menos que una depresión post-parto. Lejos de buscar asistencia médica, se la alienta a descansar y a permanecer en su habitación, incluso cuando ella misma expresa su deseo de dar paseos, leer y escribir.

De esta forma se desarrolla uno de los temas preeminentes en la historia: la reclusión de la protagonista y la lucha de esta por su libertad. La habitación amarilla y sus barrotes sirven como símbolo de la sociedad estadounidense de la época – donde las mujeres no tenían derecho al voto – y que es fuertemente criticada por la autora, quien en sus otras obras ya cuestiona la subyugación de la mujer y su papel tradicional en el matrimonio.

Así, también se trata el tema de la libertad individual en las mujeres, puesto que a la protagonista – una mujer con gran imaginación y pasión por la escritura – se le prohíbe escribir en su diario incluso cuando es lo que ella quiere, y debe esconderlo para poder continuar su narración. Entre su marido/doctor, John, y el ama de casa – que son el resto de personajes de la novela – consiguen menguar su libertad de forma tanto física como psicológica.

A este maltrato inicial se suma el único compañero de aislamiento de la mujer: el papel de pared amarillo. Al principio del relato se describe como un papel de color horrendo, chirriante y molesto a la vista, pero conforme avanzamos y la protagonista pasa más tiempo sola – y con ello sucumbe a la locura -, le va gustando cada vez más y más el papel hasta que se obsesiona completamente con él.

Conforme su deterioro mental es más notable, vemos cómo se describe el dibujo del papel con más riqueza: pasa de ser un motivo vegetal a ser una serie de barrotes que encierran la figura de una mujer, que todas las noches intenta escapar de su prisión de papel.

Se ve el claro paralelismo de la mujer encerrada en el papel con la mujer protagonista de la historia: ambas están encerradas en contra de su voluntad. Poco a poco, la protagonista irá arrancando el papel de la pared para liberar a su compañera, hasta que al final – alerta spoiler! – vemos cómo pierda por completo la cabeza y piensa que es ella la mujer del papel, y que por fin, al haber arrancado este, es libre de vagar por la habitación.

A esta última imagen se suma el hecho de que John – el marido y médico – entra en la habitación durante el ataque de psicosis de su mujer, y que al verla en esta forma se desmaya. La obra acaba con la protagonista, que ha perdido la cordura, gateando alrededor de la habitación y por encima de su marido. Esto es otro símbolo de que, finalmente, ha conseguido liberarse de la opresión que le ejerce.

Es un relato donde la psicología de los personajes es un elemento clave, y queda realzado por el hecho de que la narración es en primera persona y en forma del diario de la mujer enferma. Así, al conocer cada uno de sus pensamientos y estar sumergidos en sus emociones y sensaciones podemos ver de forma suave y progresiva cómo pierde la cabeza. Por otra parte, como lectores externos, también somos conscientes de cómo la reclusión que sufre es la causa de este deterioro mental.

Además, el hecho de estar contado en primera persona hace que todo se narre de forma mucho más intensa, creando en el lector un sentimiento de disconformidad y de angustia que persiste a lo largo de toda la obra. Poco a poco se consigue crear una tensión y un ambiente que me recordó a las películas de terror psicológico más aclamadas, y hasta en la escena final tenemos una narración aterradora y fascinante.

 

VALORACIÓN

Este relato se considera un clásico de la literatura estadounidense, y con mucha razón. Es una historia estremecedora y muy original, contada de una forma que no dejará indiferente a nadie. Es una lectura rápida y muy, muy adictiva que recomiendo tanto a lectores habituales de géneros de terror como a aquellos que quieran introducirse en la lectura.

5/5

 

 

 

 

 

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