Categories
Importancia del Vestido

Oficios

En las pragmáticas sobre vestidos había siempre disposiciones especiales que afectaban por igual a los artesanos, a los obreros y a los labradores.

A los artesanos se los designa en las pragmáticas con los nombres de oficiales, menestrales, menestrales de manos y oficiales de obras mecánicas. Las disposiciones que se dieron en 1544 incluyen también en este grupo social a los tenderos, y la pragmática de 1552 a los especieros.

Los mercaderes de más categoría tenían los mismos derechos que los caballeros.

Obreros, labradores, tenderos y todos los que ejercían oficios tales como sastre, zapatero, carpintero, herrero, herrador, tejedor, zurrador, espartero, etc.; no tenían derecho, fueran ricos o fueran pobres, a vestir como las personas pertenecientes a clases superiores a la suya.

Por lo general se les autorizaba a todos ellos a llevar una sola prenda de seda: la caperuza o el jubón los hombres, el sayuelo o el gonete las mujeres; podían llevar además un ribete de seda en las prendas de paño.

Aunque, en cuanto al traje, la ley no hacía distinciones dentro de la clase compuesta por obreros y labradores, en la realidad existían a veces grandes diferencias. Muchos artesanos lograban enriquecerse con su trabajo y trataban de imitar lo más posible, saltándose por alto las pragmáticas, el traje de los caballeros.

Las clases más humildes de la sociedad vestían de manera completamente distinta que los burgueses acomodados, y aunque en algunos casos se reconocen en sus trajes ecos de modas cortesanas, los continuos cambios de la moda apenas les afectaban. Los llamados plebeyos y villanos conservaban todavía en el siglo XVI algunas prendas que tenían varios siglos de antigüedad.

(Ilustraciones del traje de las clases más humildes se ofrecen en las láminas 43, 44 y 45).