¿Qué es un informático?

Últimamente he leído muchos artículos sobre la informática y la programación, sobre el estudio de la informática, sobre la profesión de la informática, y sobre el empleo de la informática:

Ahora he leído el artículo publicado en el periódico El País Los informáticos no entienden de paro y una reflexión sobre dicho artículo en Informática, la profesión sin paro… pero, ¿a qué precio? Además, se ha convocado una manifestación de informáticos para el 30 de junio, para denunciar los despidos masivos que se están produciendo en empresas de renombre del sector informático.

Y yo me pregunto, ¿qué es un informático y para qué sirve un informático?

La profesión de informático tiene un mal endémico, al menos en España: el intrusismo. Pero para hablar de intrusismo, habría que definir primero qué es y qué no es un informático. Pero antes, recordemos qué es el intrusismo.

Si le preguntamos al diccionario de la Real Academia Española (RAE), nos dice que intrusismo es “ejercicio de actividades profesionales por persona no autorizada para ello. Puede constituir delito”. Y aquí ya empiezan los problemas, como veremos en breve, ya que los poderes públicos no han hecho mucho por proteger la carrera y la profesión del informático. Por tanto, siendo justos, y ajustándonos a la definición del RAE, no podríamos hablar de intrusismo en la informática, porque si no hay regulación, no hay autorización para ello, no puede existir el intrusismo.

¿Qué es un informático? Si le preguntamos otra vez al RAE, nos dice que informático se aplica a la persona “que trabaja o investiga en informática”. Sin embargo, el mismo diccionario nos dice que un abogado es  un “licenciado o doctor en derecho que ejerce profesionalmente la dirección y defensa de las partes en toda clase de procesos o el asesoramiento y consejo jurídico”. Y un médico es la “persona legalmente autorizada para profesar y ejercer la medicina”.

¿Está definido igual un informático, un abogado y un médico? Claramente, no. En un abogado nos dicen que tiene que ser “licenciado o doctor en derecho”, y en un médico nos dicen que “tiene que estar legalmente autorizado para profesar y ejercer la medicina”. Mientras que un informático es simplemente alguien que trabaja en informática, pero ni necesita tener una titulación específica ni está respaldado legalmente para ejercer su profesión. Y esto que podría parecer simplemente una mala definición del RAE, es en realidad mucho más profundo, tanto que en la administración pública lo normal es que para el puesto que debería asumir un ingeniero informático (por ejemplo, analista/programador), no se exija una titulación específica en la materia, sino una titulación genérica como diplomado, licenciado o ingeniero en lo que sea.

Pero volvamos a la definición del RAE: persona “que trabaja o investiga en informática”.

¿Y qué es la informática? Otra vez, según el RAE, informática es  el “conjunto de conocimientos científicos y técnicas que hacen posible el tratamiento automático de la información por medio de ordenadores”. Por tanto, trabajar en informática es básicamente trabajar con información y con ordenadores, y, por tanto, cualquiera que trabaje con un editor de textos o con una hoja de cálculo, o simplemente con un conjunto de ficheros almacenados en un ordenador, ya se podría llamar a sí mismo informático.

Y, desgraciadamente, así es, o por lo menos es lo que yo percibo en España. Cualquiera que sepa montar un ordenador, configurar una impresora, cambiar el tóner o el cartucho de tinta de la impresora, instalar un sistema operativo, darle formato a un documento o, si queremos llegar un poco más lejos, crear una página web, se considera y es considerado por los demás como un informático. Y puede ser que lo sea, porque habrá que ponerle un nombre a la persona que sepa hacer y se encargue de hacer todo eso, pero un INGENIERO INFORMÁTICO, en mayúsculas, no es la persona. Y no es cuestión de elitismo, de ser clasista o de ser señoritos, que seguro que muchos se agarrarán a eso para criticarme por poner INGENIERO INFORMÁTICO en mayúsculas. Es simplemente cuestión de conocimientos y de lo que puede y debe hacer cada uno.

Un INGENIERO INFORMÁTICO no está para montar ordenadores, aunque puede ser que le guste y puede ser que en alguna asignatura de la carrera se le enseñe para que conozca un ordenador por dentro. Y tampoco está para que te aconseje cuando te vayas a comprar tu próximo ordenador. Pero un INGENIERO INFORMÁTICO sí que te puede establecer los requisitos que deben cumplir los ordenadores de tu sistema informático para que todo funcione sin problemas.

Un INGENIERO INFORMÁTICO no está para configurar una impresora o para cambiarle el tóner o el cartucho de tinta, ni tiene que saber hacerlo mejor que cualquier otro, ya que no se le ha enseñado a hacerlo, aunque seguramente lo sabrá hacer muy bien porque se lo habrán pedido mil veces. Pero un INGENIERO INFORMÁTICO sí que te puede desarrollar un controlador para que tu impresora pueda funcionar en tu ordenador.

Un INGENIERO INFORMÁTICO no está para instalar un sistema operativo, un INGENIERO INFORMÁTICO te puede desarrollar un sistema operativo. Pero eso sí, no le pidas milagros, no le pidas que en un mes te desarrolle un sistema operativo igual que otros sistemas operativos que llevan más de 20 años de desarrollo.

Un INGENIERO INFORMÁTICO no está para darle formato a un documento, eso lo debería saber hacer cualquiera que trabaje con un ordenador y un editor de textos. Pero un INGENIERO INFORMÁTICO sí que te puede desarrollar un conversor de documentos para transformar un documento de un formato a otro.

Un INGENIERO INFORMÁTICO no está para crear una página web, escribir HTML o CSS no es programar, que se entere todo el mundo de una vez por todas. Pero un INGENIERO INFORMÁTICO sí que te puede desarrollar una aplicación web para que tus clientes tengan acceso desde sus casas al sistema de información de tu empresa.

Y por supuesto, un INGENIERO INFORMÁTICO no está para llevarle el café a nadie. Y encima, gratis.

No he definido qué es un informático, así que la pregunta sigue abierta. Pero lo que sí que he definido es lo que no es.

Quizás otro día, escribiré sobre más cosas que sí que puede y debe hacer un INGENIERO INFORMÁTICO. Pero eso será otro día.

NOTA: esta es mi opinión personal y no representa de ninguna forma la opinión de nadie más de la Universidad de Alicante ni de la propia Universidad.

Programar es divertido, tres reflexiones sobre la programación

Hace unos meses publiqué la entrada Cómo aprendí a programar, en la que se daban algunos consejos para empezar a trabajar y que expresaba muy bien las sensaciones que nos producen a muchos el ponernos delante del ordenador a programar:

La programación es, sin lugar a dudas, la mayor gratificación mental que jamás he obtenido. La programación me enseñó que la vida debe ser divertida, llena de creatividad, y vivida al máximo. La programación me enseñó que todo es posible, puedo hacer lo que quiera con sólo mi mente.

La programación también me ha enseñado que el aprendizaje es divertido. Me mostró que cuanto más sepas, más poder tendrás. La programación me mostró que una vida llena de aprendizaje es una vida digna de ser vivida. La programación me reveló lo que soy por dentro, y no ha dejado de ayudarme para lograr mis metas.

Ahora, justo el mismo día, me han llegado dos artículos más sobre la programación.

El primero, How to Have Fun Programming, vuelve a decir, como en el artículo anterior, que programar es divertido, lo cual puede sonar muy, muy raro a la gente que no sabe programar, es decir, la mayoría de la gente. Más de una vez he oído “no sé cómo te puedes pasar tantas horas delante del ordenador tecleando cosas raras”. Según este artículo, desarrollar software es difícil porque:

  • Te exige una gran cantidad de concentración.
  • Tiene un montón de complejidad.
  • Te exige estar en un estado emocional determinado para producir un trabajo de calidad.
  • Te exige una gran cantidad de conocimiento previo para hacer incluso la tarea más simple.

El segundo, “El programador perdido”, en mi columna de Expansión, de Enrique Dans, correcto en algunos aspectos, incorrecto y polémico en otros, como de costumbre, para causar polémica y contestación, que es lo que quiere para conseguir publicidad y seguir siendo un “gurú”. Sí, el programador en España está poco reconocido y se le paga mal. ¿No se encuentran programadores ni debajo de las piedras, como dice Enrique Dans? Soberana tontería, lo que pasa es que muchos acaban cambiando el tóner de la impresora o instalando el antivirus.

Como aprendí a programar

Interesante reflexión sobre la programación: How I learned to program. El inicio del artículo resumen muy bien las sensaciones que nos producen a muchos el ponernos delante del ordenador a programar:

Programming is, without a doubt, the most mentally rewarding thing I’ve ever done. Programming taught me that life should be fun, filled with creativity, and lived to the fullest. Programming taught me that anything is possible; I can do anything I want using only my mind.

Programming also taught me that learning is fun. It showed me that the more you know, the more power you have. Programming showed me that a life filled with learning is a life worth living. Programming revealed to me who I am inside, and has continuously helped me work towards my goals.

I feel extremely lucky to have had the means and opportunity to learn programming early in my life. While my methods are certainly not optimal for everyone, they worked well for me.

Traducido al español:

La programación es, sin lugar a dudas, la mayor gratificación mental que jamás he obtenido. La programación me enseñó que la vida debe ser divertida, llena de creatividad, y vivida al máximo. La programación me enseñó que todo es posible, puedo hacer lo que quiera con sólo mi mente.

La programación también me ha enseñado que el aprendizaje es divertido. Me mostró que cuanto más sepas, más poder tendrás. La programación me mostró que una vida llena de aprendizaje es una vida digna de ser vivida. La programación me reveló lo que soy por dentro, y no ha dejado de ayudarme para lograr mis metas.

Me siento muy afortunada de haber tenido los medios y la oportunidad de aprender a programar en edades tempranas. Mientras que mis métodos no son ciertamente óptimos para todo el mundo, a mí me sirvieron bien.

Y el artículo continúa dando algunos consejos como “instala Linux” o “crea pequeños programas de línea de comandos” con los que uno puede estar o no de acuerdo, pero que tienen su base.

¿Se acabó programar?

Acabo de encontrar Adobe Business Catalyst, un producto que promete “construir aplicaciones web basadas en bases de datos sin programar” (Build database-driven apps without coding). ¿Será verdad?

Claro que puede ser verdad: hoy en día cualquiera puede construir un blog sin tener ni idea de HTML, CSS, PHP o de bases de datos. Ahí están Blogger y WordPress. Pero si usas esos productos, lo que obtendrás es “un blog más”. Si realmente quieres tener un blog “rompedor”, que cause sorpresa y admiración, hoy en día no te queda más remedio que bajar al nivel del código.

Y lo mismo ocurre con cualquier otro tipo de aplicación. Por ahora, los programadores pueden respirar tranquilos, por ahora…