Cómo quitarme los nervios en los exámenes

Recta final de curso y los exámenes a punto de llegar…

Las bibliotecas, servicios de reprografía y pasillos de las facultades son un hervidero de estudiantes a la caza de los últimos apuntes, prácticas, ejemplos de exámenes, etc.

Ansiedad ante los exámenes

Si eres de los que se comen las uñas hasta la raíz, atrévete con estos consejos para subir la cuesta de mayo-junio.

Video de la Oficina de Comunicación de la Universidad de Alicante

Y recuerda:

Manten un lenguaje interior positivo

  • Existen evidencias científicas que un lenguaje interior negativo en estudiantes está relacionado con bajo rendimiento en los exámenes y depresión.
  • En las pruebas de evaluación de la ansiedad, estudiantes con pensamientos interiores negativos suelen puntuar más alto. Si sienten que hay mucho en juego, la ansiedad es mayor y más bajo el rendimiento. Al bajar el rendimiento, la confianza en uno mismo cae en picado y cuando se vuelve a afrontar una situación similar, de mucha presión, la ansiedad vuelve a estar por las nubes y el círculo se completa.
  • El lenguaje interior negativo se materializa en frases negativas y, finalmente, se hace realidad: “el miedo a quedarme en blanco que se transforma en una realidad cuando al comienzo del examen me quedo en blanco”.
  • Incluso se siente y se aprecia corporalmente. Cara seria, ticks nerviosos, mariposas en el estómago, se fuma compulsivamente, etc.
  • Además, el lenguaje interior negativo contagia las relaciones sociales, negativamente también: aisla del grupo y afecta a la autoestima cuando nos comparamos con otros.

Esto no quiere decir que no se pueda ser autocrítico. Incluso algunas veces viene bien, pero si ayuda a aprender de los errores o es una crítica leve, manejable.

El lenguaje interior positivo, sin embargo

  • Favorece la relajación corporal
  • Da pie a la concentración mental
  • Aumenta la confianza en uno mismo
  • Promueve el buen rendimiento en los exámenes
  • Nos programa para el éxito en nuestros objetivos

Y recuerda:

¡ Descansa, haz ejercicio y aliméntate bien !

 

Convocatoria de enero: ¿ y ahora qué ?

Las bibliotecas bullen de actividad, no se encuentra un hueco libre, los restaurantes también cuentan con mesas llenas de estudiantes repasando y es que la convocatoria de exámenes de enero está a en su punto álgido. Algunos resultados ya están disponibles y no son todo lo buenos que hubieras deseado. Y piensas ¿ qué puedo hacer ?

 

Este es el caso habitual de estudiantes de Química, Derecho, ADE, Matemáticas, Arquitectura, etc. etc. que por estas fechas se presentan a primera o segunda o tercera convocatoria de asignaturas y sienten que no avanzan, sino más bien que se atascan con ellas.

Antes de sacar conclusiones exageradas te diré que como estudiante has de tener ideas sanas, motivadoras y realistas sobre cómo te ves como estudiante y cómo regulas tu trabajo de estudiante.

Cómo te ves como estudiante

  • Quizá no te has parado a pensarlo pero ¿cómo te defines como estudiante? ¿sabes lo que hay que hacer en cada tarea en particular?
  • Cuando te das cuenta, ¿cómo manejas esas ideas?, ¿qué haces para ser buen estudiante?, ¿sabes técnicas de estudio?, ¿sabes planificar?
  • Cuando te pones a estudiar, ¿sabes qué estrategia conviene aplicar según la asignatura?

Cómo regulas tu trabajo de estudiante

  • ¿Realmente identificas y seleccionas las estrategias y recursos adecuados para abordar una asignatura concreta?
  • ¿Eres realmente consciente de lo que aprendes y lo aplicas?, ¿modificas alguna estrategia según los resultados?
  • ¿Evalúas tus resultados y los pasos que has seguido para conseguirlos?, ¿tus metas fueron realistas?

¿Cómo podemos ayudarte?

Revisa entradas anteriores del blog y autoevalúate a través de nuestros cuestionarios en línea (para estudiantes de la U.A.)

Conócete a ti mismo/a:

Regula tu trabajo

¡Queremos leer tu experiencia en los comentarios, aunque sea anónimamente!

Artículo redactado por Domingo Martínez, Psicólogo del CAE

¿Dejas para luego lo que tienes que preparar para los exámenes finales?

“La próxima vez que lo vea, recuérdeme no saludarlo” Groucho Marx

Si eres de los que habitualmente dices esto a tus apuntes cuando vas a preparar los exámenes, quizá tengas un problema llamado procrastinación. Detrás de esa palabra tan malsonante se esconde una realidad bastante común entre los estudiantes, y no sólo en los estudiantes. Se trata de dejar para mañana lo que puedes hacer hoy. Una persona muy querida me decía: “El que tiene tiempo y tiempo guarda, tiempo le falta“.

Hoy no me apetece hacer esto importante, mañana lo haré que tengo tiempo…

Si piensas eso y te pone nervioso, seguramente mañana sucederá lo mismo. Encontrarás algo más urgente para hacer primero, y lo importante se quedará para el día siguiente. El nerviosismo irá en aumento. Cada vez más. Y cada vez más postergarás, retrasarás, la tarea porque te pondrá más nervioso, hasta que de alguna manera ya no puedas evitarlo y te tengas que enfrentar a ello…

¿Qué puedes hacer?

  1. No voy a aconsejarte que dejes de hacer eso que te alivia, tranquilo, no voy a pedirte que te prives de eso porque lo tomarías como un castigo.
  2. Al contrario, hazlo (si no es perjudicial para tu salud, ojo) e inmediatamente después, haz una porción muy sencilla, muy fácil, muy poco tiempo que te gustaría haber hecho porque es importante para ti (p.e. coger una hoja de los apuntes, leerla y señalar 3 ó 4 palabras).
  3. Repite esto varias semanas

Cuéntame tu experiencia

  • ¿Sigues la estrategia que te he descrito anteriormente?
  • ¿Has cambiado algo de esa estrategia en este tiempo?
  • ¿Has notado algún cambio?

Salud !

Artículo redactado por Domingo Martínez, Psicólogo del CAE

Exámenes de múltiples alternativas

No sé cómo lo hago, pero siempre me lío con los exámenes de alternativas, todas me parecen iguales y dudo a menudo entre dos respuestas. Son 42 preguntas de 4 alternativas y tenemos 1 hora de tiempo. Me pongo a leer la primera pregunta y hasta que no la resuelvo no paso a la siguiente. Al final cambio mi decisión en muchas preguntas y me falta tiempo para responder todas.

Así actúa María José en sus exámenes en Biología.

¿A ti, te gustan los exámenes de tipo test o les temes?

Qué son los exámenes tipo test

En realidad, los exámenes de tipo test con alternativas son exámenes de tipo Verdadero o Falso (V-F) disfrazados. De modo que más que el contenido, se trata de destripar bien la estructura de las preguntas.

  • Cuantas más alternativas, más preguntas diferentes y revueltas tenemos que responder (cada alternativa es una pregunta de V-F)
  • Todo te suena, los conceptos y las ideas están replanteadas pero en diferentes formas
  • A menudo, las preguntas no sólo te fuerzan a reconocer las ideas sino ir más allá de la mera memorización y razonar, hacer analogías y resolver problemas nuevos

Tipos de preguntas

  • de reconocimiento: implican saber lo que se explica en clase y en las lecturas recomendadas. Se puede memorizar. Son las más fáciles de responder pero representan solamente un tercio de las preguntas que se suele hacer
  • de detalles: hilan fino hasta averiguar si conoces detalles de los conceptos y cómo se relacionan con ellos. Se puede memorizar pero conviene comprender bien las relaciones y usar mapas de conceptos o cuadros sinápticos.
  • de razonamiento: indagan tu conocimiento de la teoría y sus evidencias. Se ha de memorizar la teoría, comprender bien, y poder razonar conclusiones a partir de ella. Lee la pregunta dos veces rápidamente sin detenerte mucho. Suele haber dos partes: la primera que introduce el contexto, la segunda es la pregunta en sí misma. Lee la primera parte e intenta recordar lo que ya sabes de la teoría. Luego lee cada pregunta desde la introducción hasta el final de la alternativa y evalúa si es V ó F. Es el tipo de pregunta más difícil. Cada vez hay menos tests que no tengan preguntas de este tipo.

Cómo manejar un examen de tipo test

Inspira aire por la nariz, contando hasta 4, aguanta el aire (cuenta hasta 4), suelta el aire por la boca (cuenta hasta 4)

Ahora, divide el tiempo total del examen entre el número de preguntas para saber el tiempo medio para cada respuesta.

  1. En la primer lectura, rápida, contesta las que sabes con certeza, en las que estás muy segura/o, sin dudas. De esta manera, te sobrará tiempo de muchas preguntas porque no habrás empleado todo el tiempo promediado que le correspondía a la pregunta y lo podrás utilizar en la siguiente lectura. Márcalas con un (VºBº)
  2. Segunda lectura, preguntas dudosas entre pocas alternativas. En estos casos descartas algunas alternativas claramente y te queda la duda entre un par de alternativas. Tranquilidad, tienes el tiempo promedio de la pregunta más un tiempo extra de lo que te sobró de las preguntas que contestaste antes que estabas segura/o. Señala palabras clave. Intenta responder tú sin mirar el final de la pregunta. Márcalas con ?
  3. Tercera lectura, calcula cuántas preguntas has respondido y si alcanzas el mínimo exigido. Determina cuántas puedes contestar más de las dudosas sin arriesgar el aprobado. Dispones del tiempo restante menos el necesario para comprobar que has marcado bien las respuestas anteriores en la hoja de respuestas.
  4. En general: evita respuestas expresadas en términos extremos, absolutos. Elige respuestas inclusivas, integradoras. Descarta las respuestas incorrectas. Elige las respuestas más largas. Elige b ó c

En resumen

Los exámenes tipo test no son más fáciles que los de desarrollo. Implican muy buena comprensión de los contenidos y buena memorización de detalles, razonamiento de causas y consecuencias. Por otro lado, les puede ir bien a los que no les gusta redactar respuestas largas.

¿ Tienes algún ejemplo que quieras compartir?

Escríbelo en los comentarios, gracias

Artículo redactado por Domingo Martínez, Psicólogo del CAE

¿Qué me toca empollar?

Incluso programándose y planificándose, hay ocasiones en las que se ha de “empollar“. En esas ocasiones puede valerte las siguientes orientaciones.

Empollando

Seleccionar

Localiza los puntos más importantes y apréndelos realmente bien. Emplea el 75% del tiempo en los verdaderamente importantes y el 25% en el resto.

Haz un plan

Elige lo que quieres estudiar y cíñete a un plan estricto, con tiempos predefinidos.

Emplea mapas y chuletas

Condensa el material en mapas de conceptos, y redibújalos constantemente. Divide en varias tarjetas (tipo chuletas de media cuartilla) los puntos más importantes y machácalos a menudo.

Recita, recita y recita

Es la forma en que se consolida en la memoria. Hazlo sobre todo al terminar el día y al comienzo del día siguiente.

Relájate y descansa

Emplear técnicas de relajación evitará el bloqueo mental, el quedarse en blanco, puesto que la ansiedad de querer estudiarlo todo eleva el nivel de cortisol (un especialista en bloquear procesos de recuerdo). Duerme las horas necesarias, no trasnoches.

No te castigues

Comenzar a estudiar con el “debería” haber estudiado antes no hace nada más que elevar tu nerviosismo y no te ayuda para nada. Acéptalo e intenta sacar el mejor partido de la situación. ¡ Total, el Universo no va a colapsar ahora !

 

Este artículo forma parte de una serie que puedes ver ordenada en una entrada anterior llamada Preparación de Exámenes

Artículo redactado por Domingo Martínez, Psicólogo del CAE