Es imposible hablar de la vida cultural de la corte inglesa sin hablar de uno de sus mayores exponentes: el humanista, teólogo, poeta y canciller Thomas More, más conocido entre los hispanohablantes como Tomás Moro. Este londinense nacido el 7 de febrero de 1478 pasará a la historia por su conocida obra Utopía (Dē optimō reī pūblicae statű dēque novā īnsulā Ūtopiā, en latín). Inspirado por las ideas erasmistas no sólo fue una de las figuras importantes dentro de la política de Enrique VIII sobre todo tras la caída en desgracia del cardenal Wolsey. Sin embargo, poco tardará el humanista en ganarse el descontento del rey respecto al tema del divorcio.

Dicen que en un primer momento Moro se abstuvo de hacer cualquier comentario respecto a tan peliagudo tema alegando que no era un teólogo lo suficientemente capacitado como para ayudar al rey en sus propósitos. Una vez se encargaron otros teólogos y redactaron unos escritos el encargado de leerlo fue Moro quien, al ser interrogado por el rey respecto al asunto, contestó:

-Yo hubiera querido poder dar a mi Rey una nueva prueba de mi adhesión; pero leyendo las actas y las opiniones de los teólogos, mi conciencia está encadenada, a pesar del respeto que sus luces me merecían. En cuestión tan grave, que interesa al reposo de mi alma, permitidme que me abstenga de dar mi opinión

A partir de ese momento se marca una punto de inflexión entre la relación del rey y su canciller.La dimisión de Moro quizá precipitó los acontecimientos llegando el trágico destino del humanista en 1535, año en el que no sólo es acusado de traición sino que muere decapitado el 6 de Julio.