En 1970 se postuló la existencia de un nuevo quark que se denominó «charm» (c, encantado), con un nuevo atributo, el «encanto». Tres años después se predijeron otros dos nuevos quarks, el «bottom» (b, fondo) y el «top» (t, cima), que gozan de unas propiedades llamadas «belleza» y «verdad». Estos nombres son consecuencia del extraño sentido del humor de los físicos teóricos. En ningún experimento se han encontrado quarks aislados, es decir, en libertad, tan sólo indicios indirectos de su existencia. El «color» es una simetría exacta de la Naturaleza, es decir, las partículas libres conocidas no pueden tener «color», deben ser blancas. Sin embargo, los quarks son partículas coloreadas, razón por la cual no pueden observarse en estado libre, sino que están condenadas a estar confinadas.
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