SEGUNDO PREMIO A LA MEJOR COMUNICACIÓN EN EL ATLAS ANNUAL CONFERENCE 2019

La semana del 17 al 20 de septiembre se celebró la Conferencia Anual de ATLAS, Association for Tourism and Leisure Education and Research, en la Facultat de Turisme de la Universitat de Girona. Esta asociación se compone de una red de académicos y profesionales con miembros en más de 60 países (http://www.atlas-euro.org/). En esta ocasión y bajo el lema “Tourism Transformations”, se abordaron varias discusiones sobre el fenómeno turístico en diversos special tracks: Innovations and Creativity in Events, Rural Tourism and Collaborative Economy, SIG Space Place Mobilities in Tourism, Tourism Education, Employability and Industry, Managing congestion in urban spaces, Integration Culture and Nature y Sustainability issues.

Así pues, nuestras compañeras, Sandra Navarro-Ruiz y Ana B. Casado-Díaz, asistieron a la conferencia presentando una comunicación con título “Spatio-temporal Mobility patterns. A Comparative Analysis of Guided and Independent Cruise Visitors”, en co-autoría con Josep A. Ivars-Baidal, consiguiendo el segundo premio a la mejor comunicación.

El análisis de la movilidad espacio-temporal de los visitantes en un destino es de suma importancia para la planificación y gestión de los destinos turísticos. Los patrones espacio-temporales reflejan los flujos de los visitantes, el consumo temporal tanto en destino como en los atractivos turísticos e ilustra los espacios o puntos de interés dónde se da una mayor concentración de visitantes. Por tanto, los resultados de este análisis muestran una radiografía real y objetiva del comportamiento de los visitantes en destino.

Gracias a la irrupción en el mercado de las nuevas tecnologías, sobre todo de dispositivos GPS al alcance de todos, y el uso corriente de estos geolocalizadores en la vida cotidiana, se ha propiciado el incremento de investigaciones sobre esta temática y, abierto nuevas posibilidades de análisis y desarrollo de modelos espacio-temporales. Asimismo, otras herramientas tecnológicas están emergiendo como fuentes de recopilación de datos espacio-temporales, tales como CCTV, sensores, bluetooth, aplicaciones de móvil específicas, etc. Así pues, la movilidad espacio-temporal debe ser abordada dentro del Smart Tourism Planning mediante estas nuevas fuentes de datos para obtener un diagnóstico en detalle sobre el consumo y comportamiento espacio-temporal de los visitantes en el destino turístico.

REFLEXIONES EN LA ERA DEL TURISMO SMART

Quedan pocas dudas de que vivimos inmersos en una realidad en la que las nuevas tecnologías marcan un frenético ritmo al son del cual resulta difícil no bailar. La conexión permanente, articulada a través del smartphone y facilitada por la omnipresencia de la red de redes ha causado profundos cambios en los hábitos laborales, sociales y culturales a nivel global.

El turismo no escapa a esta trayectoria en la que la tecnología desdibuja las barreras espaciales y temporales. Se produce así una asimilación de comportamientos entre el tiempo de viaje y el tiempo de trabajo (Urry & Larsen, 2011) que hace que el turista desarrolle sus actividades cotidianas (contestar correos de trabajo, interactuar con su entorno habitual a través del móvil, leer noticias, hacer deporte…) de forma continua, cambiando un escenario por otro, como si se tratara de un simple telón de fondo. Trabajar los fines de semana y de forma intercalada con los momentos de disfrute nos está abocando a un trepidante ritmo de vida y cierto cansancio social crónico. La inclusión del ocio en la rutina de trabajo, por ejemplo a través de los popularizados afterworks, contribuye a la consolidación de este fenómeno más aún si cabe. Podemos afirmar que la filosofía de “puedes hacer lo mismo estés donde estés” ha calado profundo. Las mismas tecnologías que nos permiten buscar información de manera rápida, agilizar nuestras transacciones y ahorrar tiempo y dinero, son las que nos impiden esa ruptura que lleva a la desconexión total, y nos hacen buscar ‘experiencias extraordinarias’ que nos saquen del bucle de productividad y ruido constante en el que incluso nuestras vacaciones se han convertido.

Pero las exigencias autoimpuestas no acaban aquí. En los últimos años las redes sociales se han convertido en una inagotable fuente de inspiración para nuestros viajes en la que mostramos únicamente la mejor versión de nosotros mismos. En las redes sociales el turismo, gracias a su potencia visual y estética asociada, se da la mano con el hedonismo y la autopromoción de manera natural. El mantra de ‘si no lo muestras, no lo has hecho’ se adapta especialmente bien a los viajes. De hecho, el retorno social obtenido a través de la publicación de fotografías de viajes en redes sociales es ya un factor determinante en la elección del destino para muchos turistas (Boley et al., 2018). Estudios recientes incluso aseguran que, entre las cohortes más jóvenes de turistas, la ‘instagrameabilidad’ de un destino resulta clave para su elección en más de un 40% de los casos (Hosie, 2017). No obstante, la otra cara de la moneda nos ofrece ciertamente varias ventajas: los destinos son ahora más visibles que nunca gracias a las redes sociales, nuevos modelos y oportunidades de negocio han aparecido, y la información es más accesible que nunca para el viajero.

Lo que parece claro es que los turistas parecen encaminarse hacia un uso intensivo y diverso de las tecnologías en relación a sus viajes, en los que incorporan elementos de su vida cotidiana y una socialización de tipo virtual. En estos procesos de interacción a través de dispositivos y plataformas online con su entorno, con empresas turísticas e incluso con los propios destinos, los turistas generan consciente o inconscientemente un rastro digital (big data turístico), que está siendo aprovechado por múltiples actores con intereses diversos. De este modo, el turista hiperconectado o smart tourist (Femenia-Serra et al., 2019) y su comportamiento encajan a la perfección con lo esperable y esperado en el contexto del turismo digital.

La inteligencia artificial parece el próximo paso lógico en esta evolución y supondrá la más que probable expansión de la robótica al servicio del turista, la automatización de procesos y el uso de datos biométricos ( https://www.hosteltur.com/127924_robots-are-coming.html ). Esta nueva era promete poner a prueba hasta qué punto estamos dispuestos a sumergirnos en una experiencia turística más tecnológica que humana. Sólo el tiempo lo dirá, pero el cambio generacional y la firme apuesta por estos avances de las nuevas potencias económicas parecen jugar a favor.

Mientras que las ventajas son abundantes y las oportunidades para el empresario, destino o viajero de realizar sus sueños se han incrementado, la cara B del turismo smart es cada vez más visible. Las consecuencias psicológicas de la conexión permanente, la dificultad de romper con la rutina y la constante exposición y escrutinio en redes sociales no se han hecho esperar. La incapacidad de socializar presencialmente, el estrés y la ansiedad crecen al mismo ritmo que los avances tecnológicos y amenazan con convertirse en las mayores epidemias de nuestro tiempo (Martín, 2018). Por otro lado, los datos derivados de la actividad online de los viajeros son en la mayoría de los casos propiedad de empresas de base tecnológica cuyas prácticas poco éticas quedan cada vez más patentes. La omnipresencia de estos datos cuestiona incluso el pensamiento crítico: si todo es cuantificable, todo es predecible y todo se puede automatizar, entonces ¿para qué reflexionar?

En una reciente entrevista, el filósofo surcoreano Byung-Chul Han exponía que las tecnologías han generado la sensación de que “vivimos con la angustia de no hacer siempre todo lo que podemos”. Por si fuera poco, esta angustia vital viene acompañada de un auge del narcicismo digital (individualismo), cambios profundos en el mercado laboral y en las estructuras de gobierno. Su receta para evitar el caos: Un contrato universal que establezca las normas para la convivencia en esta nueva realidad.

¿Cómo puede la investigación en turismo contribuir a este contrato? Identificar quién gana y quién pierde con en el turismo smart, y proponer mecanismos para evitar mayores desigualdades podrían ser pasos en la buena dirección.

 

Referencias

Boley, B. B., Jordan, E. J., Kline, C., & Knollenberg, W. (2018). Social return and intent to travel. Tourism Management, 64, 119–128. https://doi.org/https://doi.org/10.1016/j.tourman.2017.08.008

Femenia-Serra, F., Neuhofer, B., & Ivars-Baidal, J. A. (2019). Towards a conceptualisation of smart tourists and their role within the smart destination scenario. The Service Industries Journal, 39(2), 109–133. https://doi.org/10.1080/02642069.2018.1508458

Hosie (2017). ‘Instagrammability’: most important factor for millennials on choosing holiday destination. The Independent, Disponible en: https://www.independent.co.uk/travel/instagrammability-holiday-factor-millenials-holiday-destination-choosing-travel-social-media-photos-a7648706.html [02/04/2019]

Martín, B. (2018). El impuesto psicológico de la tecnología. El País, Disponible en: https://elpais.com/elpais/2018/11/12/ciencia/1542040259_063401.html [02/04/2019]

Urry, J., & Larsen, J. (2011). The Tourist Gaze 3.0. London: Sage Publications Limited.

DESCIFRANDO EL SMART TOURISM

Internet y la revolución tecnológica

La irrupción de Internet y las tecnologías de la información y comunicación (TIC), han generado una auténtica revolución en la industria turística. Se ha modificado la manera en la que los productos y servicios turísticos son distribuidos, así como el comportamiento del turista. Tanto, que surge ahora un nuevo tipo de turista digital, hiperconectado y multicanal, que mantiene una estrecha vinculación con los dispositivos móviles y el uso de las TIC en todas las fases del viaje. Nace, en definitiva, un escenario turístico renovado ante el que destinos y empresas deben actuar, adaptando sus estrategias y enfoques de gestión. Hablemos del Smart Tourism.

El concepto Smart se ha convertido en un término de moda. Actualmente, parece que casi todo puede/debe ser tildado de Smart: Smart cities, Smart Destinations, Smart tv, Smartphone, smartwatch y un larguísimo etcétera. En términos generales, parece que el concepto lleva implícita la aplicación de tecnología para la mejora de la experiencia de un usuario final, según el ámbito de uso. Lo Smart ha venido a hacernos la vida más sencilla, o por lo menos eso parece.

Lo Smart aplicado al turismo

En el ámbito turístico también es un término novedoso. Fundamentalmente, tiene como premisa la aplicación de tecnologías inteligentes en todas las fases del viaje. ¿Con qué objetivo? Mejorar la experiencia turística y la competitividad del destino. ¿Y cómo?  Aplicando tecnologías inteligentes como el Internet de las Cosas (Internet of Things, IoT), que fomentan el desarrollo de este escenario Smart Tourism. Y es que su principal característica es la conexión de lo físico con lo digital gracias a estas tecnologías inteligentes. La sensorización, por ejemplo, favorece la mejora de la experiencia y, por otro lado, la generación de un gran volumen de datos que puede ser la clave en el cambio de derrota de muchos destinos. En estos momentos y en términos de gestión turística, se dice adiós a la intuición para dar la bienvenida a un proceso de toma de decisiones cimentado en el conocimiento.

Pero es primordial entender que el término Smart aplicado a la gestión tiene su origen en las ciudades. A mediados de los años 90 y ante los problemas de las áreas urbanas, los gestores urbanos acuñan el enfoque  Smart City, un nuevo paradigma de planificación y gestión urbana que va a incorporar a la tecnología como un elemento clave. Tras alcanzar su pico de máximas expectativas, comienza a ser cuestionado por una concepción excesivamente tecnológica. A partir de este momento se toma conciencia de que la tecnología debe ser entendida como un medio, no como un fin en si mismo.

Es por ello que el enfoque Smart Destination o destinos turísticos inteligentes, debe ser entendido como el resultado final de la traslación del enfoque urbano Smart City a los destinos turísticos. Y aquí cobra una especial relevancia, ya que  permite a los destinos evolucionar hacia una planificación sustentada en la generación de conocimiento y la innovación, de nuevo con una fuerte componente tecnológica asociada. Es el aliado perfecto para los destinos del siglo XXI, ya que permite reorientar la gestión hacia las necesidades del escenario Smart Tourism. Una evolución lógica del turismo tradicional, y más recientemente, del denominado E-tourism.

La academia y el Smart Tourism

Durante los últimos años la producción científica asociada al Smart Tourism ha aumentado significativamente. No obstante, al ser un término tan novedoso incluye distintos interrogantes que hemos intentado resolver en el artículo  “Smart Tourism. Un estudio de mapeo sistemático”. Para ello se aplica un estudio de mapeo sistemático (técnica propia de la ingeniería de software), con el objetivo de caracterizar la producción científica relacionada con el concepto Smart Tourism.

Este proceso sistemático de análisis y clasificación de estudios primaros da respuesta a un total de 9 preguntas de investigación. Como resultado, se obtienen 162 trabajos que son clasificados de acuerdo al tipo de investigación, el enfoque utilizado y la temática abordada. Del análisis de los mismos se concluye que la investigación existente en este campo se encuentra en un estado preliminar o emergente, con muy pocos trabajos teórico-conceptuales (11%) que recojan los aspectos esenciales del Smart Tourism. Y las reflexiones críticas (1%) son prácticamente inexistentes, aunque planteamientos críticos están recogidos en artículos que no tienen ese enfoque predominante, como se ha podido corroborar en la lectura detallada de los trabajos. El enfoque de investigación más utilizado es el relacionado con la mejora de la experiencia o Smart Experience (36,4%). Las temáticas de interés se decantan mayoritariamente hacia los “Sistemas de Información, plataformas tecnológicas y ciencia de los datos” (42%) y el “Marketing Digital” (30,2%). Por otro lado, las tecnologías que más se asocian al Smart Tourism son el Internet de las Cosas (39%), el Big Data (29%) y la Realidad Aumentada (9%).

Para más información, te recomendamos la lectura completa de este y otros artículos que tenemos en el apartado publicaciones.

 

 

 

 

UNA VISIÓN MULTIDISCIPLINAR DE LAS CIUDADES Y LOS DESTINOS TURÍSTICOS INTELIGENTES

Las perspectivas de aproximación a las ciudades y destinos turísticos inteligentes son muy diversas y favorecen enfoques multidisciplinares. Es el caso de la monografía “Gestión Inteligente y Sostenible de las Ciudades. Gobernanza, Smart Cities y Turismo” coordinada por Teresa Cantó, Josep Ivars y Rubén Martínez en la editorial valenciana Tirant lo Blanch, publicada hace unos meses. Los profesores e investigadores que participan en este trabajo provienen de diferentes disciplinas (Derecho, Arquitectura, Geografía, Economía y Turismo) y encuentran su nexo de unión más en la gobernanza de los procesos de evolución hacia ciudades/destinos inteligentes que en la tecnología.

Las aportaciones exploran la diversidad de aspectos que suscita la inteligencia aplicada a la gestión urbana y turística e identifican los retos para un futuro necesariamente inmediato, ante la rápida evolución tecnológica y sus efectos en áreas urbanas y turísticas. En la primera parte del libro, se constatan las múltiples implicaciones legales de las ciudades/destinos inteligentes y los desajustes entre los principios que inspiran la gestión inteligente y la normativa actual, una situación que abre un interesante campo de investigación jurídica en torno a las smart cities. En la segunda parte del libro, centrada en los destinos turísticos inteligentes, las reflexiones teóricas y el análisis de políticas e iniciativas públicas se combinan con la identificación de nuevas herramientas de gestión y el contraste de buenas prácticas.

La gobernanza, la participación pública, la innovación, la ciudad inclusiva y accesible, el diseño urbano, las nuevas tecnologías y fuentes de datos o la sostenibilidad vinculada a la inteligencia son, en apretada síntesis, los temas sobre los que giran los diferentes capítulos del libro. En el siguiente enlace de la editorial puede accederse a más información, índice de contenidos incluido.

https://www.tirant.com/libreria/libro/gestion-inteligente-y-sostenible-de-las-ciudades-gobernanza-smart-cities-y-turismo-m-teresa-canto-lopez-9788491901433?busqueda=gesti%F3n+inteligente&

ABIERTA LA CONVOCATORIA PARA CONTRATOS PREDOCTORALES VINCULADOS A PROYECTOS DE EXCELENCIA O RETOS DEL MINISTERIO

Se acaba de abrir la convocatoria para contratos predoctorales adscritos a proyectos de Excelencia o Retos del Ministerio del Economía, Industria y Competitividad de la convocatoria 2017 (actual Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades), entre los que se encuentra el proyecto Smart Tourism Planning que se desarrolla en el marco del Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas.

El plazo de presentación de solicitudes acaba el 29 de octubre de 2018 a las 15 horas.

Toda la información en el siguiente enlace de Proyectos Públicos de la Universidad de Alicante:

http://aplicacionesua.cpd.ua.es/otri/cp/extracto.asp?id=82723

¡Bienvenido a nuestra web!

Esta web pertenece al proyecto de investigación “Análisis de procesos de planificación aplicados a ciudades y destinos turísticos inteligentes. Balance y propuesta metodológica para espacios turísticos (CSO2017-82592-R)”, proyecto de I+D+i financiado por el Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e Innovación Orientada a los Retos de la Sociedad.

Es un proyecto dirigido por los investigadores de la Universidad de Alicante Josep A. Ivars Baidal y J. Fernando Vera Rebollo.