Cuando Catalina de Aragón se convierte en reina consorte de Inglaterra, ha de adoptar un nuevo escudo, en el que de nuevo encontramos claras alusiones a sus padres, los Reyes Católicos. Por una parte encontramos en la zona derecha las armas de los Reyes Católicos y sosteniendo la figura el águila de San Juan con la típica aureola adoptada de sus padres.

En el escudo de los Reyes Católicos veíamos las armas de ambos reinos bajo el águila de San Juan con la aureola por tanto es una clara reseña. Frente a esto, se observan las armas inglesas y con el león rampante dorado inglés.

Por tanto, el escudo es una muestra de lo que sus padres pretendían, un acercamiento de las dos coronas, la española y la inglesa. En ese aspecto queda claramente reflejado. El león de oro aparece desde inicios de la heráldica inglesa, en este caso aparece coronado con la corona cerrada y terminada en una cruz griega. Cada elemento del escudo tenía claro su significado así como el símbolo de la política matrimonial y de unión de sus padres y Catalina supo cómo reflejarlo.